
La investigación
en la escuela
La
Investigación en la Escuela. Un desafío para la
Formación Docente, es una obra que pretende provocar la
reflexión acerca de los procesos de investigación
llevados a cabo en la escuela, teniendo a los docentes como los
principales actores de dicho proceso.
La obra está compuesta de cinco capítulos y a lo
largo de los mismos, predomina un tratamiento didáctico
para el abordaje de las principales dimensiones del proceso de
investigación educativa. Se intenta con esta producción,
"poner a disposición de los docentes de todos los
niveles y modalidades, en especial de los que se desempeñan
como formadores de formadores, conceptos y herramientas propias
del campo científico (...), así como contribuir
con el tendido de puentes conceptuales y prácticos, para
que los maestros y maestras en general, transiten por ellos, los
analicen, cuestionen y resignifiquen desde su propia perspectiva."
Se pretende con esta obra superar las visiones tradicionales de
los manuales de investigación, para proponer un texto que
presenta interrogantes, que invita a la exploración y el
descubrimiento, poniendo a consideración de los docentes,
caminos distintos y alternativas que amplían el horizonte
de posibilidades para quienes quieren investigar. Es una invitación
a las maestras y maestros para hacer investigación educativa
desde posiciones epistemológicas, metodológicas
e ideológicas que pongan en cuestionamiento a los modelos
naturalizados para hacer ciencia. Desde esta perspectiva, se propone
la modalidad de la reconstrucción teórica a efectos
de poder hacer una interpretación crítica con respecto
a la práctica cotidiana de las escuelas.
En el desarrollo de la obra se destaca un enfoque holístico,
sistémico y complejo, determinado no solo por la heterogeneidad
del campo educativo, sino también por la interdefinibilidad
de los conceptos que se ponen en juego en la investigación
social, lo que conduce a la necesidad de la interdisciplinariedad,
concepto clave en la construcción del objeto de estudio.
En lo que hace a la estructura en sí, el libro está
organizado en capítulos que mantienen una interconexión
y relación conceptual recursiva, ya que en cada uno de
ellos se hace referencia a la importancia de volver sobre los
planteos realizados en capítulos anteriores.
En el primer capítulo, denominado "el proceso de investigación",
se caracteriza y establece la relación entre tres conceptos
fundamentales que algunos autores han denominado: "Las invariantes
estructurales". Estos conceptos básicos del proceso
de investigación a los que se hace referencia, son: objeto,
método y condiciones de realización. En este primer
capítulo se anticipan concepciones generales y acerca del
objeto de investigación se resalta especialmente, que el
objeto en el campo de las ciencias sociales habla por sí
mismo a través de la interrogación y se construye
a partir de la interacción con los sujetos que lo investigan.
En lo que hace al campo educativo, entendido como un campo específico
dentro de la realidad social, se plantea la particularidad de
que el objeto de investigación es también, en algunos
casos, el objeto a enseñar y aprender.
A partir del segundo capítulo comienza la profundización
conceptual de cada una de las invariantes estructurales, presentadas
sintéticamente en el capítulo anterior. En el caso
del capítulo dos, se aborda con más detenimiento
la problemática del objeto y en tal sentido, se hace una
adhesión explícita a las categorías de análisis
de Pierre Bourdieu que implican la idea de la construcción
del objeto y la ruptura con las nociones previas, avanzando además
con la propuesta de superación de la dicotomía entre
producción y aplicación del conocimiento. En tal
sentido, existe un conocimiento particularista de los profesores
(ideográfico) que se contrapone con conocimiento generalista
de los investigadores (nomotético) y que es necesario superar
en cuanto a las limitaciones propias de cada uno de ellos por
separado. Esto implica una redefinicón epistemológica
y metodológica en cuanto al tipo de conocimiento que se
construye en el campo de la investigación educativa, cuando
de ella participan docentes investigadores.
En el tercer capítulo, se aborda específicamente
la dimensión metodológica donde se presentan analogías
entre las posturas que hablan de "cursos de ación",
"métodos" y "dimensión metodológica".
Se analiza y revisa la discusión sobre "monismo metodológico"
vs. "pluralismo metodológico" y se trabaja con
la doble tensión que se ejerce sobre esta dimensión:
Por un lado, procedimientos que tienden a descubrir conocimiento
y por otro, procedimientos orientados a validarlos.
En este capítulo, también se enuncian los postulados
básicos del método inductivo, la dialéctica,
la comprensión, la hermenéutica y la investigación-acción.
La restante invariante estructural, presente en todo el proceso
de investigación científica, es trabajada en el
capítulo cuarto. Es decir, que en este apartado, se presentan
las "condiciones de realización", vistas en dos
niveles de análisis. En el primer nivel se examinan los
aspectos teóricos de las condiciones para realizar una
investigación y en el segundo se establece una relación
con la situación concreta de la formación docente
a la hora de hacer investigación educativa.
En lo que hace a este segundo nivel se presenta la perspectiva
acerca de la investigación llevada a cabo por los propios
docentes y en tal sentido se hace una crítica a los lineamientos
que el neoliberalismo ha impuesto en el proceso de reforma educativa
llevado a cabo en los países latinoamericanos, durante
los últimos años. En contraposición, se plantea
la concepción de investigación como un derecho de
los docentes y como un recurso formativo para desarrollar, reflexionar
y mejorar la propia práctica. En este sentido, se plantea
la imposibilidad de que los docentes investiguen si no se van
transformando paralelamente las condiciones necesarias y dignas
para poder hacerlo y se realza el valor de la investigación
y el papel protagónico de los maestros como herramientas
para lograr los cambios necesarios en la educación.
Esta obra, concluye con un capítulo especialmente destinado
a la problemática de la "Didáctica de la investigación",
y como argumento concreto a las posturas presentadas, se desarrolla
la experiencia de formación en investigación realizada
por la Escuela de Formación Pedagógica y Sindical
"Marina Vilte" de la Confederación de Trabajadores
de la Educación de la República Argentina (CTERA),
de la cual el autor del libro ha sido coordinador. En este sentido,
se plantea la importancia del papel del Sindicato en los procesos
de formación docentes y se plantea también la importancia
de presentar una lucha por el conocimiento que vaya aparejada
a la irrenunciable defensa de las reivindicaciones, los derechos
sociales y la educación pública para todos.
Se puede decir para finalizar, que La investigación en
la escuela, es una obra que invita a la reflexión y más
que respuestas acabadas, presenta numerosos interrogantes y líneas
de trabajo sobre las cuales seguir debatiendo.