Reseñado
por Nora Graziano
Universidad
de Buenos Aires
Octubre,
2004
Carlos Cullen
es, como el mismo suele presentarse, un filósofo argentino
dedicado a la reflexión sobre los problemas éticos
y en particular sobre las relaciones entre ética (y política)
y educación. Es en este camino que ha publicado y presentado
numerosas colaboraciones y que desarrolla cotidianamente su tarea
como profesor en la Facultad de Filosofía y Letras de la
UBA en las carreras de Filosofía y de Ciencias de la Educación.
El libro publicado
por Novedades Educativas y que reedita por tercera vez este año
(2004), revisa el trabajo publicado inicialmente en 1996 y que
sufriera incorporaciones (el actual capítulo III) en su
reedición de 1999.
A través
de este texto el autor participa en el creciente debate sobre
la tarea y responsabilidad ético-política de la
educación en el actual contexto de globalización,
de crisis de la cultura moderna y de transformación de
los sistemas educativos. Frente a la pregunta de si la escuela
debe asumir la tarea de enseñar ética y ciudadanía,
el autor es categórico tanto en su afirmación como
en su definición de la perspectiva desde la cual debe hacerlo:
construyendo un espacio público de reflexión que
no se reduzca a la constitución de personalidad moral autónoma
que argumente sobre su acción, sino que centralmente se
comprometa con la construcción de un proyecto común
solidario. En este camino se diferencia tanto de quienes señalan
que la moral y la ciudadanía son cuestiones opinables dependientes
de la conciencia y del sentimiento individual como de quienes
sostienen que es necesario imponer una visión dogmática,
dependiente de valores absolutos, objetivos y trascendentes que
la escuela debe trasmitir. Para el autor el conocimiento que la
escuela debe enseñar es necesariamente público,
utópico y solidario, es ejercicio de pensamiento crítico
que pone en cuestión las morales vigentes y a las socializaciones
compulsivas.
El libro se
organiza en cinco capítulos que abordan, desde estos supuestos
iniciales, la diversidad de cuestiones implicadas en la tarea
de enseñar ética y ciudadanía.
El primer
capítulo pone en debate las cuestiones centrales que entran
en juego a la hora de encarar la construcción de un currículum
de formación ética y ciudadana: la función
social de la escuela, las concepciones sobre el proceso didáctico
de determinación curricular y el sentido de enseñar
ética y ciudadanía. El planteo inicial es sustantivo
tanto para esclarecer la perspectiva desde la cual desarrollará
los siguientes capítulos del libro, como para situar los
diferentes posicionamientos y matices emergentes de la lectura
de la bibliografía de los materiales curriculares dedicados
a orientar las prácticas institucionales.
En el capítulo
II aborda problemas teóricos relativos al debate ético
contemporáneo con el fin de reflexionar sobre el sentido
que tiene la demanda de formación ética y ciudadana
a la escuela en el actual contexto de crisis de la modernidad.
Lo hace desde cuatro metáforas claves: dispersión,
confusión sustitución y retirada que invitan, desde
una clara perspectiva hermenéutica en la línea de
Ricoeur y Blanck, al debate sobre las formas de interpretar "un
campo nuevo de problemas, lleno de promesas y desilusiones"
que hace necesaria una redescripción de la realidad para
"construir algún modelo para pensar sus sentidos posibles".
El capítulo
III fue incluido en la segunda edición aumentada del año
1999 y desarrolla tres líneas de argumentación:
la primera define a la docencia como virtud resignificando y recontextualizando
el concepto de la tradición aristotélica, la segunda
interpela el ejercicio del rol docente desde el principio de justicia
como forma de vincular la virtud con la ciudadanía y por
último articula la mencionada tesis con las condiciones
institucionales y sociales relativas a las políticas públicas
en educación.
El capítulo
IV, define tres contextos (macro, meso y microcontexto) y plantea
la necesidad de atender a ellos para responder a la demanda de
enseñar ética y ciudadanía en la escuela.
La reflexión sobre esta necesidad de contextualización
recorre tres momentos: el primero presenta las ambigüedades
de la demanda, el segundo realiza una lectura crítica que
interpreta un sentido posible y el tercero sugiere elementos pedagógico-didácticos
que atendiendo a la especificidad disciplinar puedan ayudar a
la construcción de currículum de formación
ética y ciudadana. Es interesante destacar la posición
del autor en torno al tipo de intervención del docente
frente al debate ético en el aula. Señala claramente
que el docente no debe inculcar una moral o pretender que los
alumnos compartan sus valores o ideales de vida. Pero también
señala que no puede aparecer como 'indiferente' en relación
con aquellas problemáticas éticas y ciudadanas que
comprometen valores más universales o normas más
incondicionadas. En este sentido sugiere como pista a explorar
la categoría de neutralidad beligerante, acuñada
por el autor español J. Trilla.
Por
último, el capítulo V, plantea la nueva alianza
entre contenidos educativos y proyectos institucionales que expresa
el abordaje de la educación ética y ciudadana. Da
cuenta de un doble movimiento, por un lado el correspondiente
a la didáctica que históricamente se rearticula
conceptualmente con la ética y la política y por
otro lado el correspondiente a la ética que en el camino
de responder a la demanda social de aprendizajes sobre ética
y ciudadanía debe repensar y explicitar en qué consiste
su enseñabilidad como disciplina racional y de la ciudadanía
como categoría codisciplinar. Este recorrido define en
un primer momento los términos de la nueva alianza para
definir luego los criterios a tener en cuenta para la elaboración
de proyectos institucionales.
Los destinatarios claros de este texto son los docentes y quienes
se forman para la tarea de enseñar. La creciente problematización
del tema y el estilo dialógico a través de la cual
lo desarrolla, logran un acompañamiento eficaz y amigable
del lector a lo largo de los distintos capítulos explicitando
tanto los conceptos utilizados como las relaciones propuestas.
Las preguntas que articulan cada apartado invitan en sus respuestas
a nuevas reflexiones en consonancia con un ejercicio abierto,
complejo y crítico de la tarea de educar.
Incluido en:
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