
Cuando escogimos
el título de esta obra, quisimos responder al sentimiento
de inconmensurabilidad y más bien de desborde que agobia
a los docentes en la práctica educativa actual. Como así
también el de las múltiples demandas que sufre la
escuela para afrontar y encontrar solución a problemas
que se manifiestan en ése ámbito, pero que vive
la sociedad toda. Demandas y problemáticas que abarcan
múltiples y diversos aspectos, vinculados también
con múltiples y diversas realidades y situaciones, que
comprenden desde el replanteo de la función de la escuela
en el siglo XXI hasta las manifestaciones cotidianas de los problemas
de la posmodernidad. Problemas tales como la violencia, la crisis
de autoridad, la presencia de los medios de comunicación
y las nuevas tecnologías, el individualismo, la diversidad
cultural, entre otros muchos.
En las últimas décadas se ha intentado dar respuesta
a esta situación a través de un camino ya muy transitado,
sin que este recorrido haya producido los frutos esperados; camino
que consiste en abordar cada cuestión de “una en
una”, en forma aislada, por separado.
Desde nuestra obra proponemos una nueva perspectiva: una mirada
profunda, totalizadora y compleja, a partir de un enfoque que
nos conduzca por nuevos senderos. De allí el abordaje de
la crisis paradigmática, del análisis del proceso
de enseñanza aprendizaje como recursivo, del concepto de
“sistema abierto”, de “problemas de sociedad”,
de organización, de aprendizaje y sujeto colectivo. Como
así también de la presencia y función de
las nuevas tecnologías y de las inéditas posibilidades
de comunicación que nos brindan, sin descuidar el qué
hacer desde el aula ante situaciones concretas, tales como la
multiculturalidad.
Podríamos resumir la propuesta de este libro como “un
cambio de mirada”, porque la complejidad de los contextos
socioculturales actuales ha dejado perpleja la mirada de los docentes,
para quienes la teoría del currículo, la didáctica
y las teorías del aprendizaje constituyen, actualmente,
marcos teóricos estrechos para comprender: ¿qué
es la escuela?, ¿qué ocurre en ella? y ¿qué
podemos hacer para transformarla?
Esta obra, que a simple vista, erróneamente, puede ser
considerada más teórica que práctica, busca
bucear, más allá de la punta del iceberg, “la
violencia en la escuela”, “la falta de respeto de
los alumnos”, “la ausencia de autoridad de directivos
y maestros”, “los robos en la escuela”, “la
desautorización de los padres hacia los maestros”.
Fenómenos emergentes de una sociedad que debe ser comprendida
para poder ser enseñada. Así, este trabajo describe
y explica la complejidad sociohistórica que hoy involucra
a los procesos de enseñanza y aprendizaje, y la urgente
e ineludible tarea de la escuela (docente y administradora de
la educación) de liderar la resignificación de estos
procesos. Servicio que debe prestar a la comunidad (padres, alumnos
y sociedad). Sabemos que no es tarea fácil, porque la escuela
no es un ente fuera de esta comunidad. La escuela es parte de
la sociedad, donde hoy, en gran medida, los padres también
son maestros y los maestros son padres que viven aturdidos en
estas contradicciones. Asimismo, consideramos que es el profesional
docente el que debe encabezar este proceso, hecho que contribuirá
a fortalecer su rol en el contexto social, situación que
en otro escenario histórico fue posible. Ahora el contexto
es otro, resignificar es la tarea, lo que implica no sólo
cambiar sino también recuperar.
Estamos convencidas de que la recuperación de la escuela
aún es posible; para los que nos quieran acompañar
en el tránsito por este camino que, como todos, se hace
con el andar, está destinado este libro.
Como equipo de investigación interdisciplinario, nuestro
recorrido se inició hace más de diez años,
nucleadas en torno del problema de la diversidad cultural en el
sistema educativo argentino y su vinculación con el fracaso
escolar.1 Su abordaje supuso no sólo desarrollos teóricos,
sino también trabajos de campo en escuelas urbano-marginales;
dentro de este marco de trabajo, cada una de las autoras abonó
teóricamente, desde su formación disciplinar, múltiples
miradas de una misma realidad, integrando teoría y práctica
tanto desde la investigación como desde la formación
de los docentes que participaban en nuestros trabajos.
La perspectiva del diálogo intercultural como propuesta
pedagógica se encarnó en nuestra modalidad de trabajo
en equipo; de este modo, cada una dio y recibió diferentes
formas de enseñar y de aprender; así integramos
lenguajes, instrumentos, estrategias, conceptualizaciones que
posibilitaron nuevas articulaciones entre el saber académico
y la formación docente. Hitos en este camino fueron las
producciones colectivas sobre Educación intercultural,
formación docente e intervención didáctica
(1997), resultado de trabajos en escuelas urbano marginales de
Rosario, Diversidad cultural y fracaso escolar. Educación
intercultural de la teoría a la práctica (2001-2004),
antecesora de esta obra, que muestra nuestro abordaje interdisciplinario
como posibilitador de una práctica educativa transdisciplinaria
en una escuela con matrícula aborigen.
A lo largo de este recorrido fueron surgiendo nuevas encrucijadas,
los senderos conocidos nos facilitaban el andar, pero nuevos obstáculos
lo dificultaban. Especialmente, los referidos a una realidad social
compleja acompañada de una crisis paradigmática.
Los modelos aprendidos y enseñados no nos eran suficientes
para comprender e intervenir en la realidad. Las teorías
y prácticas conocidas, tanto en la investigación
como en la docencia, daban cuenta de parte de la realidad, pero
no de toda. En algunos aspectos posibilitaban una explicación
y comprensión del fenómeno estudiado, pero en otros
no. Surgió así la necesidad de revisar los supuestos
paradigmáticos, de analizar sus componentes, de ampliar,
de integrar, de complejizar, de buscar nuevos caminos dialógicos,
de aventurarnos en los vericuetos de nuevos modelos. Estábamos
y estamos inmersas en un proceso de enseñanza-aprendizaje
recursivo, no sólo para comprender, sino también
para intervenir.
En este sentido, otro de los desafíos que se planteó
al equipo de investigación fue cómo lograr, a través
de la formación docente, producir cambios efectivos en
las organizaciones;2 esto nos llevó a problematizar nuestros
modelos de capacitación docente. En ese entonces, nuestra
preocupación estaba puesta en remover los supuestos que
guiaban la acción docente produciendo procesos discriminatorios
ante la diversidad cultural de los alumnos.
Fue de este modo que comenzamos a pasar del aula, de las cuestiones
didácticas puntuales, a los pasillos, a la sala de maestros,
allí donde se entreteje el contexto organizativo. Esto
no ha significado de modo alguno abandonar el aula, por lo contrario,
ha significado para nosotras profundizar (subterráneamente)
en qué sucede en ella, y en torno a ella.
Este planteo nos condujo a dar un fuerte viraje en la unidad de
análisis del problema estudiado: del aprendizaje individual
al aprendizaje colectivo en las organizaciones.
Esto, como lo señalamos, no implica abandonar los problemas
puntuales y cotidianos del aula, donde el docente se plantea que
uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta es
la atención a la diversidad y se ve, de este modo, envuelto
en una telaraña de dudas e imprecisiones, que en definitiva
lo conducen a que en los “papeles” (llámense
currículos, planificaciones, proyectos) explicite estrategias
que en la práctica cotidiana no ejecuta. El tema nos pone
frente a una realidad insoslayable: el grupo de alumnos de una
clase es heterogéneo, pero el diseño del sistema
escolar supone la uniformidad de los ritmos de aprendizaje y no
toma en cuenta sus singularidades. Para el docente, trabajar con
la diversidad constituye un obstáculo que lo coloca en
una situación problemática y que vivencia como una
característica negativa dentro de su realidad áulica.
Otro reto en la práctica educativa lo constituye el desarrollo
de las nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación
(TICs), y las posibilidades de apropiación real por parte
del docente y la organización escolar. Tecnologías
desigualmente presentes en nuestra sociedad toda y por ende en
las diferentes escuelas; desigualdades no sólo ligadas
al nivel socioeconómico sino también a grupos generacionales,
a limitaciones de formación y acceso. En esta problemática
convergen también las diferentes perspectivas acerca del
lugar que deben ocupar y ocupan estas formas de comunicación
en el proceso de enseñar y aprender y nos interrogamos
sobre el posicionamiento que debemos asumir como ciudadanos responsables.
Cabe, entonces, plantear cómo construir una perspectiva
en este campo de las nuevas tecnologías que nos abra la
posibilidad de construir un vínculo intersubjetivo que
dé cuenta de un verdadero diálogo intercultural
fundamentado en el acto responsable, en una comunicación
superadora del instrumentalismo, en una comunicación (comunidad)
para la convivencia.
Estas encrucijadas nos llevaron a diseñar una nueva hoja
de ruta que es la que presentamos en esta obra. El itinerario
propuesto consta de cuatro partes que integran las diferentes
perspectivas sobre una misma problemática: el reto de Aprender
y enseñar en contextos complejos.
A los lectores que nos acompañan, los invitamos a transitar
por los siguientes senderos.
Una primera parte en la que se aborda la crisis paradigmática
actual y su relación con la enseñanza. Se presentan
propuestas conceptuales y metodológicas para un proceso
recursivo de enseñanza aprendizaje; de allí su enunciación
como un enlazamiento de necesarios aprendizajes-enseñanzas
sucesivos y espiralados.
Se analiza la complejidad de la sociedad actual, de ella se privilegia
el tratamiento de la multiculturalidad por su significativa incidencia
en este proceso de aprendizaje-enseñanza-aprendizaje.
Se realiza un análisis acerca de cómo ha operado
y opera esta multiculturalidad en la escuela, desde el punto de
vista de los diversos actores sociales implicados: docentes, padres,
madres, alumnos/as.
Luego, se proponen criterios orientadores para comprender la diversidad
cultural como una característica de toda la sociedad actual
y atenderla desde la institución educativa concebida como
una organización, un sistema abierto que enseña-aprende-enseña-aprende.
La segunda parte aborda tres cuestiones centrales para comprender
lo que ocurre hoy en las organizaciones escolares. Una de las
cuestiones se focaliza en la pregunta: ¿Cómo es
que una organización puede ser percibida por sus miembros
como algo externo a ellos mismos? En torno a ella se busca reconocer
la acción individual, o más bien interindividual,
en la acción colectiva. Intentando responder a esta pregunta,
se realiza un recorrido teórico dentro del campo de la
psicología social, tejida entre los bastidores de la psicología
y la sociología.
La otra cuestión trata de transferir los desarrollos teóricos
previamente señalados a la relación individuo-organización,
planteo original del problema. A tales efectos, se profundiza
sobre la dimensión de lo organizacional en la escuela y
las posibilidades que brinda la teoría de la acción,
aprendizaje organizacional para la atención a la diversidad
en la organización escolar.
La última cuestión se ocupa del proceso de comunicación
en las organizaciones, analizando las conversaciones que constituyen
la trama organizacional y ofreciendo aportes teóricos,
metodológicos y estratégicos para implementar un
proceso de diálogo en el contexto organizacional.
En la tercera parte se analizan, desde las situaciones áulicas
cotidianas, las diferentes problemáticas con las cuales
se encuentra el docente que se desempeña en contextos diversos.
El cómo lograr que se reconozca la diversidad como una
herramienta de enriquecimiento dentro del aula es lo que preocupa,
y si bien no existen fórmulas, ni recetas, sí se
puede comenzar a orientar la tarea a partir de poner en práctica
experiencias exitosas en determinados contextos que pueden servir
como disparadoras de nuevas propuestas adecuadas a las necesidades
y circunstancias particulares.3 La tarea consiste en implementar
una “educación intercultural”, respondiendo
a la idea de que nuestra sociedad es multicultural y concibiendo
la interculturalidad como un principio rector del proceso social
continuo que intenta construir relaciones dialógicas y
equitativas entre individuos pertenecientes a diferentes universos
culturales. Es por ello que la interculturalidad dentro del aula
es fundamental para la conformación de una sociedad democrática
en la que se superen los modelos de uniformidad y asimilación
basados en la desigualdad, la intolerancia, y el etnocentrismo.
Para lograr esto es necesario contar con estrategias que nos permitan
construir un curriculo intercultural. Una de ellas es el método
de investigación de la historia oral, herramienta valiosa
a estos fines, que aquí se expone. Como así también
la necesidad de una capacitación docente que efectivice
el “constructivismo”, considerando la práctica
docente cotidiana con sus aciertos y errores como punto de partida
para implementar programas de capacitación que ayuden al
maestro a superar los obstáculos que encuentre en su camino.
Esta capacitación debe trascender los límites individuales
y estar acompañada por una gestión institucional4
(plantel directivo) que posibilite el aprendizaje intercultural
en la organización. Pues re-descubrir la inmensa gama de
lo cultural, las posibilidades de adaptación, creación
y re-creación, tanto en el mundo material como simbólico,
permite dimensionar al "otro" como una expresión
de las múltiples manifestaciones posibles del hombre, que
por lo tanto amplía el patrimonio cultural en general y
en particular.
En la cuarta parte proponemos una lógica constructiva sintética
más afín con el perfil de las TICs: una organización
pensada en 15 fragmentos, que puede ser leída en distintas
secuencias a construir por el lector. La multiplicidad de recorridos
posibles nos introduce en otras formas de conceptualizar y concebir
sentido en la complejidad, un juego hipertextual que, desde la
cita literaria o disciplinar, nos permite el “ensayo”
de la escritura.
La navegación se plantea por temas tales como las tendencias
observables en los nuevos ciberjuegos de guerra, que nos hablan
sobre la perpetuación de prácticas para la construcción
del enemigo; se abordan también las problemáticas
de exclusión tecnológica y su relación con
la imposición de las reglas del mercado, la especificidad
de los dispositivos hipermediales, la especificidad del lenguaje
y el análisis de páginas web aplicando un modelo
de valores proveniente de la literatura.
Así en esta obra, acortando con velocidad y detenimiento
crítico distancias entre teoría y práctica,
entre lo palpable y lo virtual, nos sumergimos con profundas interrogaciones
en el universo complejo e inconmensurable de los discursos que
habitan los duros principios del siglo XXI. Duros principios propios
del inicio del camino de un nuevo siglo en un tiempo difícil
en el que es necesario, para no perder el rumbo, desentrañar
la pluralidad de sentidos de la siempre renovada tarea de enseñar-aprender-enseñar…
Las
autoras
Rosario, 2005
Notas
1. Proyecto de investigación desarrollado en el IRICE,
con la dirección de Ma. de los Ángeles Sagastizábal,
investigadora CONICET (Instituto Rosario de Investigaciones en
Ciencias de la Educación, Unidad Ejecutora del CONICET).
2. Perlo, C. , “La gestión del cambio a través
del aprendizaje de competencias organizativas y formativas en
las organizaciones”. Proyecto de tesis doctoral aprobado
por la Comisión de Postgrado de la Facultad de Humanidades
y Artes de la Universidad Nacional de Rosario, 2000.
3. Pivetta, B. y Ballesio, S., “La historia oral: una alternativa
en la atención a la diversidad”. V Encuentro Nacional
de Historia Oral, UBA, Instituto Histórico de la Ciudad
de Buenos Aires, Secretaría de Cultura de la Nación.
Buenos Aires, 2001.
4. Sagastizábal, M.A. y Perlo, C., La investigación-acción
como estrategia de cambio en las organizaciones, Buenos Aires,
La Crujía, 2002.