Vida cotidiana en las instituciones educativas, planificación,
rutinas, clima institucional y turbulencias. Ruth
Harf
Hablar de hábitos, rutinas, ritos y rituales es hablar del modo
cómo educamos a nuestros niños y nos compromete a tratar
de analizar lo que hacemos en el día tras día. No son
neutros; cada uno es vehículo portador de posiciones ideológicas
más o menos conscientes y explícitas de docentes, directivos
y padres. Más aún: son dispositivos para lograr que los
niños pasen a ser miembros de este “círculo más
o menos abierto” que es la escuela y, simultáneamente,
de los otros contextos sociales de los cuales forman parte. Plantean
a los niños una doble exigencia: a) debe adquirirlos para “pertenecer”
y b) al mismo tiempo implican una dosis de renunciamiento a sus deseos
e intenciones individuales, para someterse a estas exigencias. Esto
implica una tensión entre lo individual y lo colectivo; tensión
que se mantendrá a lo largo de sus vidas, dando así origen
a conflictos que en tanto tales son inherentes a toda situación
vincular interindividual y social y que justamente motoriza tanto las
vidas individuales como la vida social en general.
La
“intervención didáctica” del director. Gisela
Barros
La complejidad y multidimensionalidad del trabajo directivo mueven a
considerar algunos puntos que resultan cruciales a la hora de pensar
en el directivo como enseñante. Frente a esta situación,
preocupa el lugar y el significado que el directivo le otorga a la intervención
didáctica: ¿cuál es el lugar que los directivos
le otorgan a la intervención didáctica?; ¿cuáles
son los interrogantes que encierra la intervención didáctica
para ellos?; ¿qué pasa con la tarea de enseñar
cuando se asume el trabajo directivo? Dirigir, gestionar, conducir,
asesorar... son algunos de los términos con los que se suele
caracterizar el trabajo del director en una escuela. Cada uno de ellos
pone la mirada en diferentes aspectos. La diversidad de denominaciones
no es casual. El trabajo del directivo se desarrolla en el marco de
un conjunto de reglas, pautas y regulaciones, pero donde lo inédito
está siempre presente. Trabajar de director implica enfrentarse
con lo imprevisible, con las situaciones reales y concretas que se presentan
en la tarea. La intervención didáctica del directivo necesita
ser regulada y encuadrada en la acción cotidiana, según
cada contexto en particular.
El
planeamiento directivo. Mercedes Lucioli
El directivo es el responsable de organizar los distintos componentes
que constituyen la escuela. Corre el riesgo de actuar salteando obstáculos
si no cuenta con un plan de acción organizado, para lo cual será
indispensable un planeamiento institucional a largo plazo. Sin embargo,
muchas veces, se actúa siguiendo una agenda, más que una
planificación integral. La autora reflexiona acerca de la importancia
que tiene el planeamiento directivo, como una de las funciones esenciales
de su rol, ofreciendo algunos instrumentos que serán útiles
a la hora de esbozar planes y proyectos. Se reivindica la planificación
del director en pos de una mejor organización de la tarea, devolviéndole
una imagen de profesionalismo.
Trabajar
con los espacios. El currículo implícito: el proyecto
del jardín de infantes “Bruno Munari”, de Prato.
Carla Osservanti
Carla Osservanti ayuda a comprender los mecanismos de funcionamiento
de su escuela, contándonos las motivaciones que indujeron al
grupo docente a elaborar un proyecto educativo coherente, en lo posible,
con las “teorías” pedagógicas expresadas por
el mismo grupo y teniendo en cuenta la realidad en que se opera. Hacer
escuela se traduce en una suerte de compleja alquimia en la que deben
encontrar una dosificación adecuada las competencias (y las preferencias
didácticas) de las maestras, las exigencias de los niños
y las posibilidades ofrecidas por el contexto. Desde este punto de vista,
la formación de los grupos de niños o la articulación
del horario de las docentes (para citar sólo dos aspectos de
la organización de una institución escolar tomados en
consideración por el texto), lejos de aparecer asépticos
y marginales problemas de “ordinaria administración”,
se traducen en formidables señales para comprender cuando una
escuela pretenda adoptar una lógica de “largo aliento”
trabajando sobre lo cotidiano.
El
taller. La pedagogía de la expresión: Loris Malaguzzi,
Reggio Emilia y Pamplona. Alfredo Hoyuelos
El taller dota a la escuela del privilegio de alejarse de la excesiva
normalidad educativa. En este lugar se puede probar, explorar, equivocarse,
hacer locuras, inventar, indagar, salirse de la rutina. Invita a atreverse
a romper con lo cotidiano. Supone una rotura o perturbación para
salir de los estereotipos, de las fórmulas hechas. Permite salir
de las realidades rígidamente delimitadas, configuradas, mesurables,
para buscar, a través de una investigación cualitativa,
nuevos puntos de vista de libertad expresiva.
Muchas de las investigaciones documentadas de la escuelas se llevan
a cabo en este espacio. Esto es porque es un lugar especial que genera
expectativas nuevas en torno a las posibilidades de niños y adultos.
Además, el taller es un espacio flexible, con muchos materiales
y herramientas al alcance, que permite la construcción de mobiliario
o paneles por parte de padres y educadores o la realización de
experiencias y propuestas con las familias. Es un lugar donde podemos
interrogarnos de forma diferenciada sobre las potencialidades ocultas
de los niños y niñas. Para esto hay que probar lo diferente,
encontrar el sentido oculto de los matices de la expresión infantil.
La observación en el taller nos acerca a ese ideal.
La
autoridad oculta en el jardín de infantes. Harry
Hochstaet
La autoridad oculta aparece en instituciones de las más variadas
características. Desde aquellas democráticas y participativas,
hasta aquellas otras reglamentadas y aparentemente impermeables. La
mayoría de las veces discurre invisible a los ojos y ajena a
la conciencia. Trama y se confabula, al mismo tiempo que se muestra
colaboradora y capaz de gran altruismo. Tiene un enorme poder e influencia
sobre las decisiones, que incluso a veces hacen a la identidad misma
de la institución. Sin embargo, es imposible tratar de prever
o contrarrestar su existencia, ya que los que se personifican son los
estados, las que rotan son las personas y las que favorecen su aparición
son las circunstancias.
Las acciones de interacción y convivencia como promotoras
del aprendizaje en la educación Infantil. Fernanda
Flores y Dayse Gonçalves
Este escrito se propone compartir la experiencia de situaciones de intercambio
entre grupos y niños de diferentes franjas etarias en el campo
de la educación infantil que se realizaron en la Escola da Vila,
en la ciudad de San Pablo, Brasil. Se presenta una reflexión
sobre la potencialidad de las situaciones de trabajo con niños
y, además, un relato de la labor realizada, de las reflexiones
sobre las acciones en equipo de los profesores y un conjunto de ejemplos
de situaciones de convivencia e intercambio realizadas con niños
de tres a seis años. Incluye una evaluación inicial de
las acciones y sus consecuencias sobre todos aquellos que integran el
ambiente escolar: alumnos, profesores y otros funcionarios de la escuela.