Adolescentes
e inclusión educativa. Un derecho en cuestión.
Marcelo Krichesky (comp.). Coedición noveduc - OEI - unicef -
fundación SES. Octubre de 2005. ISBN: 987-538-147-0. 184 págs.
Elena
Duro, Ana Vitar, Daniel Feldman, Alberto Croce, Carina Kaplan, Dana
Borzese, Leandro Bottinelli
Este
libro aborda la realidad de los jóvenes latinoamericanos que
son excluidos del sistema educativo. Los autores convocados por Marcelo
Krichesky brindan herramientas para que los actores sociales vinculados
con el campo de la educación desnaturalicen la desigualdad social
desde una perspectiva política y pedagógica. Además,
se incluye el desarrollo de experiencias de inclusión educativa
tendientes a recuperar los principios de igualdad y justicia.
América
Latina ostenta el triste record de ser la más desigual del planeta
y está conformada por países que no están entre
las prioridades de los países centrales, esto implica que deberán
resolver sus problemáticas con sus propios recursos, encontrar
caminos que permitan un desarrollo sostenible y lograr el compromiso
responsable de distintos sectores para enfrentar la desigualdad escandalosa.
La educación sostenida con recursos públicos atraviesa
una crisis prolongada que tiene variadas manifestaciones; la más
notoria es la exclusión educativa de niños, adolescentes
y jóvenes que no pueden efectivizar el derecho a la educación
que garantizan todas las constituciones nacionales. El acceso a la educación
es un mecanismo de inclusión social de las personas. Es un derecho,
pero también es un medio que habilita para el ejercicio de los
derechos. Garantizar el acceso a la educación es una responsabilidad
primaria del Estado y de los actores de la sociedad civil comprometidos
con los derechos humanos y la mejora de las condiciones de vida de los
sectores más postergados de la población. La exclusión
educativa tiene formas diversas: desde la imposibilidad de acceder al
sistema formal de educación, pasando por el perder su pertenencia,
hasta la “exclusión inclusiva” de los que están
aparentemente incluidos en el sistema, pero no aprenden lo básico,
necesario y fundamental y que, por lo tanto, sufren una estafa social
de proporciones. Los distintos países de la región están
impulsando programas que tienen por finalidad lograr que todos los niños
y adolescentes -la franja más golpeada por la exclusión
educativa- vuelvan a la escuela, permanezcan y aprendan en ella. La
Fundación SES, como organización de la sociedad civil
comprometida en el trabajo con adolescentes y jóvenes con menores
oportunidades sociales, desarrolló, conjuntamente con docentes,
educadores populares, dirigentes de organizaciones comunitarias y jóvenes,
criterios y experiencias de inclusión educativa no restringidas
al proceso de escolarización formal. Estas experiencias se orientan
a la conformación de comunidades de aprendizaje que pueden desplegarse
en sistemas diferenciados (formal, no formal, medios de comunicación,
Internet, etc.), ámbitos múltiples (escuela, familia,
club, etc.), contenidos y metodologías de procedencia polivalente,
todos ellos sustentando las prácticas en las que los sujetos
se ven implicados: diferentes lugares de aprendizaje, también
extraescolares, que enriquecen la trayectoria de inclusión de
los jóvenes en los espacios formales. Construir contextos educativos
de estas características supone promover a los jóvenes
como protagonistas de los proyectos y actores críticos de su
propia inserción histórica.
(Síntesis
de la presentación de Alberto César Croce, Presidente
de la Fundación SES)