La pedagogía y la época. Estanislao
Antelo
La pedagogía, tal como hasta hace poco tiempo la conocíamos
y la practicábamos, opera marginalmente. El conjunto de instituciones
y de prácticas que la hicieron posible parece deshacerse o apagarse
lentamente. Pero del carácter marginal de la pedagogía
o de la crónica de su final no se sigue ningún anuncio
escatológico, ninguna tragedia educativa, ninguna inmediata desaparición
física de instituciones y actores. Tal vez sea el turno de interrogarse
si no es la operación misma de intervención, esto es,
la educación (la producción de marcas prácticas
sobre la indeterminación de la cría), lo que está
puesto en cuestión o suspenso.
Una
epistemología de la pluralidad. Sobre la alteridad y su exploración.
Francisco Jódar y Lucía Gómez
La pedagogía, para insertarse en su tiempo y sobrevivir, tiene
el desafío de conectar con las diversas realidades que son potencialmente
su fuente de experimentación. De donde surge el reto de conectar
con las multiplicidades del presente, de la sociedad y su historia.
Y, asimismo, hacer de ello territorio para la exploración creativa
de lo que la pedagogía puede llegar a ser, territorio de experimentación
de la pedagogía por venir. Esta capacidad de conexión
con el exterior queda expuesta en el presente texto bajo tres operaciones:
dislocar la cultura y el conocimiento; liberar formas de vida; fractalizar
el tiempo histórico. Son tres operaciones orientadas a cuestionar
otras tantas evidencias del uso en el actual territorio etnocéntrico,
humanista e historicista de la pedagogía dominante. Respectivamente:
la cultura, el hombre y la historia.
La
autoridad docente fuera de foco. Los límites de una “verdad
moral”. María Paula Pierella
La cohesión entre autoridad, religión y tradición
fue tan eficaz en la definición de representaciones y prácticas
sociales que podemos hipotetizar acerca de que la variedad de problemáticas
e instituciones que se hicieron cargo de ellas, surgidas con la Modernidad
-entre ellas la constitución de los sistemas educativos y la
figura del docente como representante de un orden social más
amplio-, guardan relación con los diversos modos de gestionar
su desarticulación. Una de las paradojas en que se basa la autoridad
tiene que ver con que, al mismo tiempo en que habilita, moviliza y promueve
transformaciones con referencia a un poder superior, desafía
al tiempo, a la libertad y al movimiento, también por referencia
a dicho poder. Quizás esto es lo que hace que la autoridad sea
en ocasiones autorizadora y otras veces autoritaria; que sea fundante
en el proceso de constitución subjetiva y al mismo tiempo que
necesitemos desprendernos de ella para no quedar pegados a los deseos
y mandatos de otros.
Violencia
y escuela: avatares de un encuentro. Paula Marini
¿La sociedad, la escuela, nunca fueron violentas? ¿Qué
lugar ocupaban los castigos corporales en la escuela? Quizás
historizar la violencia en la escuela es una necesidad para comprender
las formas de expresión que tienen en la actualidad. Sabemos
que cuando el intento normalizador encontraba obstáculos, cosa
que ocurría con frecuencia, existía un arsenal de intervenciones
posibles que se ponía en marcha para “re-habilitar”,
“corregir”, “readaptar”, “re-socializar”,
re-educar”.
Vicios
y bondades de la pedagogía tradicional. Re-visando la pedagogía
en tiempos post-tradicionales. Natalia Fattore
Esta perspectiva nos permite apartarnos de las tablas maniqueas a las
que la pedagogía está tan acostumbrada, demostrando que
no hay pedagogía liberadora, crítica, nueva, progresista,
sin pedagogía tradicional, y que cada uno de los polos que se
han construido alrededor de lo tradicional es, en sí mismo, fragmentado
y plural.
La
trama urbana: texto pedagógico y territorio de aprendizajes.
Guillermo A. Ríos
Las bibliotecas populares, los museos, los sindicatos, los partidos
políticos, las organizaciones no gubernamentales, los talleres
focalizados de acuerdo con la población (niños, jóvenes,
adultos, tercera edad) o con problemáticas como medio ambiente,
ecología, periodismo, arte, educación vial, etc., los
clubes, las tareas de prevención llevadas adelante desde el campo
de la salud pública, las iglesias, los movimientos sociales,
etc., son escenarios que implican dimensiones urbanas, formas de vincularse
con la cultura, así como lógicas de participación
diferentes, pero todos permiten experimentar ese extrañamiento
necesario para que la educación sea habitada de manera diferente.
¿De qué estamos hechos? Encuentros y desencuentros
entre cultura y educación. María Silvia Serra
y Paula Caldo
Durante toda su vida los sujetos constantemente están siendo
interpelados por discursos y prácticas de corte formativo: televisión,
revistas, libros, música, deporte, publicidad, etc., formatos
que con objetivos muchas veces tácitos y tonalidades simpáticas
y originales emprenden la misión de formar subjetividades.