Preocupados
por el auge que tomó en los últimos años
la patologización y medicalización de la infancia,
más de mil docentes, pediatras, psicólogos, psicopedagogos,
neurólogos y psiquiatras firmaron un documento en el
que alertan sobre la gravedad de estigmatizar y unificar a un
montón de chicos distintos con un mismo diagnóstico:
Trastorno por Déficit de Atención (ADD).
"Asistimos
a una multiplicidad de diagnósticos psicopatológicos
y de terapéuticas que simplifican las determinaciones
de los trastornos infantiles y regresan a una concepción
reduccionista de las problemáticas psicopatológicas
y de su tratamiento", dice el documento, que fue enviado
a los ministerios de Salud y Educación.
"Cada
día hay más chicos medicados. Es una barbaridad",
dispara la psicopedagoga Gabriela Dueñas, una de las
expertas que firmó el documento. Este grupo de profesionales
asegura que hay 200.000 alumnos medicados, el 2,5% de los 8
millones que cursan actualmente el nivel primario y medio en
el país.
El
DSM IV es un manual creado en los 90 por psiquiatras de EE.UU.
que explica distintas patologías de modo que cualquiera
las pueda entender. "Por eso todos manejen los términos
panic attack, TOC (trastorno obsesivo compulsivo), bipolar.
Algunos maestros hablan así, y Juancito pasa a ser un
TOC, María una bipolar, y Luisito un ADD. Se los etiqueta
y se les hace perder la identidad", explica Dueñas.
Hay
varios cuestionarios que circulan por colegios y hospitales.
Se pregunta sobre la conducta de los chicos, se suman los puntos
de las respuestas y así surge el diagnóstico.
Las preguntas son del tipo '¿El chico está como
en la luna? ¿Sus trabajos son desprolijos?'... Si da
ADD, en la mayoría de los casos, el paso que sigue es
la medicación. Y la medicación que se da en estos
casos es peligrosa, requiere receta por triplicado, como la
morfina.
La
más común es la Ritalina. La droga base es el
metilfenidato, un estimulante que hace que mientras dure el
efecto el chico esté hiperconcentrado. "Esta droga
estaba de moda en los 70, los estudiantes universitarios la
tomaban para estar despiertos, pero se dejó de usar por
sus efectos adversos —asegura Dueñas—. Cierra
el apetito, da dolor de cabeza, trae problemas urinarios, derrames
cerebrales, riesgos cardiovasculares y hasta muerte súbita"
(Ver Una droga...).
"Todo
chico que presenta dificultades con su atención, es hiperactivo
o impulsivo puede ser englobado en la clase de los ADD. Y pasa
a 'ser' ADD", opina Juan Vasen, psiquiatra infantil. Cuenta
que pusieron a prueba uno de estos cuestionarios en el Policlínico
de Neuquén: sobre 1300 alumnos, el 48% padecía
ADD. "Algo falla en este método...", ironiza
Vasen. Habla de la moda del "hágalo usted mismo",
en vez de buscar ayuda profesional.
"El
tema ADD se transformó en una bolsa de gatos. Hay una
tendencia a homogeneizar en lugar de identificar. Atrás
de estos chicos 'que se portan mal' puede haber situaciones
de duelo, violencia doméstica, mudanzas, divorcios. Y
en lugar de indagar en el problema, de interpretarlo, de analizarlo,
se lo tapa con pastillas", dice el psiquiatra.
Desde
que llegó el documento al Ministerio de Salud se formó
una comisión especial para analizar el tema. "Hay
una clara sobremedicación. Vamos a alertar a la población.
Hay problemas que deben resolverse con diagnósticos serios,
y no con pastillas", dice Ana Speranza, directora nacional
de Salud Materno Infantil.
Por
su parte, la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos)
acaba de sancionar la Disposición Nø 2123, mediante
la cual estableció que los prospectos de las especialidades
medicinales indicadas para el tratamiento del ADD deberán
incluir un nuevo texto de indicaciones, precauciones, contraindicaciones
y advertencias. "La norma surgió como fruto de un
trabajo conjunto entre profesionales de la ANMAT y de la Dirección
Nacional de Salud Materno Infantil. El objetivo de este trabajo
compartido es promover un mejor abordaje para el diagnóstico
y tratamiento de esta enfermedad, la cual requiere un abordaje
multidisciplinario desde los aspectos psicológico, pedagógico,
social y terapéutico", dice un comunicado de ANMAT.
El
Ministerio de Educación también tiene novedades
sobre el asunto. "Estamos terminando un material que vamos
a presentar en el segundo semestre a los equipos técnicos
que hacen de apoyo a las escuelas de todo el país. Lo
que buscamos es contribuir a pensar de otro modo, es decir,
a que no se instale esta idea de que cualquier chico es ADD
y hay que medicarlo", dice Alejandra Birgin, subsecretaria
de Equidad y Calidad Educativa.
Una
crítica frecuente a la educación es que no adaptó
su estructura —antigua, para muchos— al tiempo vertiginoso
actual. "Es el gran desafío: trasmitir saberes culturales
y a la vez adaptarse al nuevo tiempo, pero la escuela tampoco
tiene que tener ritmo de video clip —opina Birgin—.
Hay que comprender a la infancia de hoy, pero sin renunciar
a la función esencial de la escuela".
A
favor y en contra
En contra
León
Benasayag, neuropediatra, considera inadecuada y riesgosa para
la salud de los pacientes la utilización de medicación
para tratar el llamado ADD, sobre todo en niños. "Carece
de un origen definido, o único, pues no existe una base
genética, tampoco es una entidad clínica determinada,
ni por su sintomatología o evolución, y no tiene
pruebas científicas que lo documenten. El llamado ADD
no es una enfermedad ni un Síndrome. El llamado ADD es
una agrupación de características o circunstancias,
que pueden aparecer por múltiples causas, ser transitorios,
y variables en su evolución. No existen pruebas de un
gen específico que la determine y tampoco existen estudios
valederos sobre el factor hereditario".
A favor
Claudio
Michanie, jefe de la Sección de Niños y Adolescentes
del Departamento de Psiquiatría del CEMIC, opina que
la medicación es necesaria. "Lo fundamental es que
el diagnóstico esté bien hecho", aclara.
Asegura que el 80% de los casos de ADD tiene origen genético:
"Está relacionado con un disbalance en la producción
cerebral de dos neurotransmisores: Dopamina y Noradrenalina.
Y estudios de metabolismo cerebral evidenciaron menor actividad
metabólica en la base de la corteza cerebral frontal".
Para Michanie, el ADD "tiene base biológica y no
psicológica". Dice que "quienes llegan a la
adultez sin haber recibido tratamiento muestran una tasa de
abuso de alcohol y drogas que duplica la de la población
que no sufre el trastorno".
El
debate también llegó a la tevé
En
los Estados Unidos el trastorno por déficit de atención
es casi un tema nacional. Allí se estima que el ocho
por ciento de los estudiantes está medicado. Así
que el problema ya fue tratado por varias de las series de televisión
más populares.
Un caso es el de Los Simpsons. Hubo un capítulo
en el que Bart fue medicado para controlar su mal comportamiento
escolar, pero la medicación no sólo que no cumple
con el efecto esperado sino que le causa un sinnúmero
de malestares físicos, además de ponerlo extremadamente
paranoico.
South Park es una serie que con un lenguaje
y situaciones poco amables cuenta la vida de cuatro chicos de
tercer grado de un colegio de Colorado. Un capítulo estuvo
enteramente dedicado a contar lo malo que eran los efectos de
la Ritalina.
Amas
de Casa Desesperadas también trató el
trastorno. La maestra de los mellizos (dos de los cuatro hijos
de Mercedes Morán, en la versión argentina) insiste
en que los nenes tienen ADD. Los deriva a un médico,
que recomienda medicación. Al comprar las pastillas la
madre se siente culpable de dárselas a los chicos y comienza
a tomarlas ella. Lo que ocurre es que se vuelve adicta a la
medicación.
Esta
nota ha sido publicada en el Diario Clarín el día Domingo 22
de abril de 2007. Buenos Aires, Argentina. Por Mariana Iglesias
8
y 9 de junio de 2007
Buenos Aires

Simposio Internacional
"Niños desatentos e hiperactivos"
La
patologización de la infancia |
Artículos
complementarios en ForumADD.com.ar:
"Los
conflictos deben tratarse en terapia, no con remedios"
Diario Clarín, Domingo 22 de abril de 2007. Buenos
Aires, Argentina
Una
droga con efectos adversos muy severos
Diario Clarín, Domingo 22 de abril de 2007. Buenos
Aires, Argentina