El estigma y la discriminación
Ciudadanos estigmatizados, sociedades lujuriosas

Fernando Stern

 
Presentación del libro


Auditorio de AMIA, Ciudad de Buenos Aires. 10 de agosto de 2005

Acto organizado por el Departamento de Discapacidad de AMIA y Noveduc

Palabras de Cinthia Gecik, responsable del Área Técnica del Departamento de Discapacidad de AMIA

Conocí a Fernando hace nueve años, desde que me integré al equipo en el Área de Discapacidad de AMIA, en cuyo seno Fernando siempre se desempeñó como asesor científico de las clásicas Jornadas de Derechos Humanos que venimos realizando desde hace 10 años. De manera que lo conozco como profesional y como persona.
Como profesional ha sido y es un referente en los temas que nos ocupan, posee las cualidades más serias y centradas desde su abordaje como médico psicoanalista.
Como persona, sólo cabe resaltar su calidad humana, su humor, su profundidad, sus valores, difíciles de hallar en estos tiempos posmodernos.
De manera que sólo puedo expresar mi admiración y agradecimiento por haberlo conocido, por haber compartido estos años, por haber contribuido con mi propio crecimiento personal. He visto su generosidad, su responsabilidad frente a la tarea, su predisposición para el trabajo en equipo y su incondicionalidad hacia las personas.
Seguramente a los dos nos hubiese gustado que estuviera con nosotros Abraham Felperin, a quien él define como una persona especial en la dedicatoria de su libro. Desde el cielo, seguramente Abraham nos estará mirando contento de esta presentación.
Acerca del libro: “El estigma y la discriminación”. Siempre observamos que en el campo de la discapacidad no se han desarrollado aún investigaciones, bibliografía, publicaciones que puedan dar cuenta de la complejidad de esta temática. En ese sentido, el libro del Dr. Stern nos permite adentrarnos en este campo con aportes sustanciales desde diferentes disciplinas: la sociología, la antropología, el psicoanálisis, la medicina, la comunicación, entre otras.
En la primera parte, nos aporta su mirada profunda sobre la familia, los vínculos, las relaciones, los mitos y cómo esto va constituyendo modelos de familias diferentes, diversas, una nueva construcción familiar.
En la segunda parte, analiza intensamente la discapacidad, su historia, los paradigmas, el estigma y mediante esto cuestiona y nos hace reflexionar acerca de lo dinámico de este concepto, cómo desde nuestras propias miradas construimos “la discapacidad”.
Por último, en la tercera parte, nos encontramos con la política, la educación y nuestra responsabilidad social frente a las personas con discapacidad. Cito al autor: “Empieza a trascender la problemática de la discapacidad no sólo como la expresión de las imposibilidades, deficiencias o minusvalías, sino como una construcción de ciudadanía y derecho…”. Desde esta perspectiva nos incentiva a todos como sociedad a comprometernos activamente en la lucha por la equiparación de oportunidades de las personas con discapacidad. Yo agradezco este aporte como profesional, como persona y como militante.

Palabras de la Lic. Ana Dorfman, coordinadora General del Departamento de Discapacidad de AMIA

En un ejercicio intelectual, si les nombro la palabra discapacidad, ¿qué representación mental se hacen de esa palabra?, ¿qué se les dispara?
Intentaré adivinar, lo asocian con enfermedad física, persona en silla de ruedas, hombre o mujer adulta con gestos aniñados o grotescos, etcétera.
En general, tendemos a asociar esta palabra con situaciones médicas, o de imagen corporal ideada o alguna otra cuestión que remite a una situación individual que inspira lástima o piedad, el eterno pobrecito.
Sin embargo, afirmo que la situación de discapacidad es una cuestión social, es una cuestión de derechos humanos,
¿Qué significan estas palabras, Derechos Humanos, que suenan tan rimbombantes, las cuales mucho se nombran últimamente?
Significa que la persona con discapacidad es, al igual que el resto, una persona plena de derechos, derechos ciudadanos, los que hoy se denominan derechos sociales, económicos y culturales, tres términos que encierran todo lo que cualquier persona, por el hecho de haber nacido, puede reclamar para sí.
En otro orden de cuestiones, si queremos estudiar la temática de discapacidad, ¿decimos que pertenece a las ciencias sociales?, ¿es de la rama médica?, ¿lógico científica?, ¿a qué bibliografía se remite?
No diré que no hay nada escrito al respecto, porque me consta que existe, pocos, pero existen, pero sí aseguro que la mayoría son publicaciones de artículos, de alguna que otra investigación, de ponencias hechas letra.
Por lo cual, mi querido amigo Dr. Stern, vayan mis felicitaciones por engrosar mi biblioteca con este ejemplar.
Asimismo, volviendo a la letra escrita, diré que la mayoría de esta literatura remite a la situación particularísima de las personas con discapacidad, acentuando de esta forma lo que a través de lo escrito se quiere erradicar, y es la conformación del gettho, estigmatizando una vez más la situación de discapacidad.
Y es en este punto donde observo la singularidad del trabajo del Dr. Fernando Stern, donde en primer término despliega ampliamente la función de la familia, que es la responsable de la conformación del psiquismo de un niño; cómo se comporta ésta frente a la llegada de un hijo, roles, funciones, los cambios culturales en cuanto a la conformación de la familia, respuestas de la sociedad ante la problemática familiar, etcétera.
Luego aborda el comportamiento de la familia que tiene en su seno una persona con discapacidad, y cuenta acerca de cómo ellos se ven, como si no formaran parte del universo humano, como si fuesen otra cosa.
Cada familia por sus particularidades forma parte de un todo, pero estas familias se ven “distintas”. Sin comprender que transitan los devenires históricos de muchos que también son singulares, familias que como ellos están transversalizados por la situación del país donde habitan, los procesos de cambios políticos que traen como consecuencia cambios en el modo de vida de las personas, que van conformando realidades diferentes. Voy a leer una frase del libro que hoy presentamos que me pareció muy ocurrente y descriptiva de esta situación y dice: “Por otra parte, les cabe a las personas con discapacidad, a sus grupos de pertenencia y a sus organizaciones la responsabilidad social de quebrar sus propias resistencias sectoriales. De dar cuenta que no son una minoría nacional sino que forman parte de un conjunto diverso".
Asimismo, el Dr. Stern declara en su libro una verdad dura, sin embargo cien por cien cierta. Me refiero a que, en la mayoría de lo escrito en materia de discapacidad, encontramos declaraciones acerca de la responsabilidad del Estado frente a las situaciones de falta de acceso a los derechos de las personas con discapacidad, la responsabilidad que le cabe a la sociedad por discriminar y excluir. Así podríamos seguir describiendo literatura donde el contexto, el entorno y la comunidad aparecen como responsables de lo que padecen o no las personas con necesidades especiales; sin embargo, en este texto, El estigma y la discriminación, se hace hincapié no sólo en la responsabilidad que le cabe a la familia para educar un niño, futuro adulto con capacidad para enfrentar la adversidad que le tocará vivir en virtud o no de su deficiencia, sino también convoca a la misma persona con discapacidad a hacerse cargo de sí misma, a aprender a defender sus derechos, a pedirlos en primer término y a exigirlos si hiciera falta; en síntesis, a ser dueña de sí misma, y a no esperar todo de la voluntad de un otro.
En otro orden de cuestiones, diremos que Fernando en estas páginas no sólo pone de manifiesto su saber desde su formación profesional, sino que relata la experiencia conjunta con el Licenciado Mario Copquin, con grupo de niños y jóvenes con discapacidad, creada desde un saber inconsciente, donde desarrolla una experiencia singular para la época en que fue realizada, sin libreto ni librito que le indicara cómo hacerlo. Fue un creador como lo es ahora.
Casi llegando al final del libro, hace referencia a lo educativo. Como dice el dicho popular, la escuela es el segundo hogar, la maestra la segunda madre o la sustituta en el ámbito escolar. Por ello la importancia de una mirada profunda en este ámbito donde el cambio de las prácticas docentes es un camino posible a la desestigmatización de la discapacidad o al menos la aceptación de las diferencias.
Sabemos que el abordaje de la temática de la discapacidad está transversalizado por muchas disciplinas, por lo que creemos que este texto será material de lectura de muchos; en tal sentido, quiero expresar el agradecimiento de que en un lenguaje sencillo y en un estilo dinámico nos acerque a los temas psi, que a quienes no han tenido una formación al respecto se les aparecen como un camino sinuoso y difícil de comprender.
Fer, como te decimos cariñosamente, deseamos que ésta sea la primera entrega de tu saber hecho texto, pero no la última, tenés mucho para dar y así lo esperamos.

 

 


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