Colección Ensayos y Experiencias - Tomo 24

La mediación escolar
La
difusión de la mediación, como un método alternativo en la resolución
de conflictos ha ido incrementándose aceleradamente. Se ha instalado,
en primer lugar, en la institución judicial y va difundiéndose
hacia otras organizaciones.
Es interesante recuperar sus orígenes históricos en lo que hace
a las posibilidades de la intervención de un tercero para dirimir
situaciones que afectan a las personas, a los grupos y a las comunidades.
Tener presente los motivos de su reciente aparición, es decir,
las dificultades en administrar justicia, no es un dato menor
en lo que hace a sus posibilidades y sus riesgos. Es evidente
que esta nueva y antigua tecnología social toca puntos nodales
de la subjetividad e intersubjetividad, de los modos en que la
microsociedad se construye, en sintonía con las nuevas necesidades
y expectativas sociales en torno del proceso de liberación y expansión
de lo individual, fuente de nuevas contradicciones y tensiones.
Llega precisamente en un momento en que los signos de insatisfacción,
deterioro y desagregación, paralelos a la globalización, parecen
incrementarse y, por tanto, ilusiona como buena nueva. Una multiplicidad
de ofertas comienza a ser recibida en las instituciones educativas.
Como ocurre en estos casos, se hace necesario poder diferenciarlas
y evaluar su consistencia.
La falta de pensamiento crítico, que muchas veces caracteriza
la llegada de las novedades por estos lares, cierta deglución
intelectual y la aplicación automática de sus técnicas, producen
efectos fáciles de imaginar. Conocer el proceso por el que las
instituciones escolares van en busca de nuevos modos de gestionar
sus conflictos -que comienzan a reconocer como inherentes a su
funcionamiento- antes contenidos, sofocados o sostenidos en una
pedagogía del control y del disciplinamiento, se torna imprescindible
para aprehender estas propuestas en una dimensión justa.
Registrar el caudal de experiencias de mediación de los actores
institucionales y articular los proyectos al proceso singular
de cada comunidad permitirá avanzar sobre cierta inadecuación
entre la escuela tradicional (que toda escuela sigue siendo) y
los cambios que conlleva la introducción de la mediación.
El desafío de este número de Ensayos y Experiencias, dedicado
a la mediación escolar, es el de presentar este nuevo campo de
prácticas institucionales, de desplegarlo en sus posibilidades
y alternativas promoviendo una apropiación de sus potencialidades
que no desconozca la complejidad del tema ni la advertencia de
las consecuencias de su implementación.