Colección Ensayos y Experiencias - Tomo 37

Niñez temprana
Hablar
de la niñez es introducirse en un terreno fértil en representaciones
de una intensa implicación subjetiva y social. Mutación, maleabilidad,
transitoriedad, metamorfosis; la niñez temprana, en particular,
contiene en sí mucho más todavía, la noción de desvalimiento,
desprotección, indefensión, fragilidad, al mismo tiempo que la
de desarrollo y potencialidad.
Propicia
para las identificaciones y para las metáforas, la niñez es siempre
un punto de referencia de teorías, disciplinas y prácticas, lo
que le agrega complejidad como campo de estudio e investigación.
La prematuración del sujeto humano, la modalidad de su constitución
subjetiva, la tensión entre la sobredeterminación-indeterminación
y el potencial de transformación, que pone en juego los grados
de dependencia y de libertad, nos conducen invariablemente al
conjunto diferenciado de adultos -más o menos "cuidadores"- con
los que conviven los niños: madres, padres, familiares, maestras
e instituciones que encarnan ese espacio imprescindible para su
constitución, espacio propiciatorio y proveedor, espacio de subjetivación,
espacio de responsabilidad social. Esa obligada relación al otro
parental-social abre un espectro amplio para abordar las problemáticas
y temáticas de los primeros años de vida; las vicisitudes del
proceso de subjetivación; las características del desarrollo infantil
y las prácticas de crianza, de educación, de salud, en el ámbito
de las familias y en el de las instituciones.
En esa indagación de la cultura en que esa subjetivación-socialización
se despliega, es un imperativo preguntarnos: ¿qué caracterizará
a un modo suficientemente bueno para que estos primeros años de
vida se desenvuelvan hacia sus mejores posibilidades?, y la pregunta
más dolorosa de hoy, para la gran mayoría de nuestros niños con
crecientes necesidades y demandas insatisfechas, ¿qué es lo mínimamente
bueno y cómo garantizarlo?
Las
inferencias clínicas, las observaciones, los análisis y reflexiones,
las experiencias que contiene el mosaico de textos que presentamos,
escritos desde perspectivas plurales y sobre núcleos temáticos
distintos, que toman como eje los primeros años de vida, cobran
otro sentido si se los pone en relación con las preguntas recién
planteadas, si ese saber supone un aporte para posicionarse en
las encrucijadas de las políticas institucionales y sociales y
generar alternativas ante sus insuficiencias.
Estar advertidos de la magnitud de los condicionantes y las restricciones
en el campo de la salud y de la educación de la primera infancia,
del acceso desigual al capital simbólico y cultural, es tan importante
como poner en juego las consecuencias de sostener que la infancia
es una construcción histórico social articulada en construcciones
histórico subjetivas y, por tanto, el modo como pensamos y "construimos
socialmente los primeros años de vida" adquiere un lugar de trascendencia
social.
Daniel
Korinfeld