Colección Ensayos y Experiencias - Tomo 39

VIH-SIDA y drogas
Reconocimiento,
minimización de daños, derechos de los ciudadanos, intervenciones
comunitarias, son algunas palabras claves presentes en los trabajos
que componen esta coedición junto a la Red Argentina de Reducción
de Daños y que reúne autores de varios países comprometidos en
el enfoque de reducción de daños.
Estas
palabras estructuran una perspectiva en salud que parte del reconocimiento
de la gravedad de la situación sociosanitaria de importantes sectores
de población, de las insuficiencias e inadecuaciones de las estrategias
de prevención y apuesta a la posibilidad de minimizar riesgos
si se despejan los elementos moralizantes que suelen acompañar
a ciertas políticas de salud pública.
Parten de la complejidad de las problemáticas en juego y se proponen
un lugar distinto para los sujetos de las políticas que tan habitualmente
quedan en lugar de objetos, reducidos al silencio, meros "receptores"
cuya respuesta oscila entre la aceptación pasiva, la resistencia
o la indiferencia. Muchas veces, en el campo educativo, la prevención
y promoción de la salud se han limitado a generar las respuestas
esperadas, compuestas por eslóganes, informaciones moralizantes
que escatiman o desvirtúan argumentos y obligan a los destinatarios
de esos programas simplemente a "sobrevivir" a esas estrategias.
Este enfoque, según los autores y ejecutores de sus estrategias
y políticas, parte de la complejidad como forma de análisis y
va hacia la acción, y la acción se propone reducir los daños a
la salud, a partir de algunos principios como el de un firme compromiso
respecto de los derechos de las personas y la articulación de
esos derechos individuales con los colectivos, así como las responsabilidades
individuales y comunitarias con las del Estado.
Es
un discurso nuevo, que sin dudas tiene ya su historia, que instala
una discusión imprescindible en el "territorio" de las instituciones,
de los profesionales, de los funcionarios, de los usuarios, de
las comunidades, un discurso que implica romper los cercos institucionales
que en muchos casos restringen y limitan la capacidad de descubrir
nuevas formas de intervenir ante problemas complejos.
Es
un debate acerca de las concepciones en materia de políticas de
salud y de políticas sociales, que abre nuevas perspectivas en
un momento de crisis y de agotamiento de los paradigmas y se ofrece
como superador de concepciones positivistas, tecnocráticas, individualistas
respecto de los problemas de salud de las comunidades.
En
el campo educativo, no sólo la educación para la salud está implicada,
sino, como bien expone una de las autoras, el potencial de este
enfoque permite pensar su extensión a otras problemáticas bajo
la perspectiva de lo que podríamos denominar una ética de la inclusión.
Daniel
Korinfeld