Colección Ensayos y Experiencias - Tomo 45

Salud ~ Educación
La
frase de una maestra todavía resuena: "en esta escuela se pierde
la esperanza y se pierde la salud..." No sé si hay una frase que
condense tanto las sensaciones de desánimo que en más de un momento
embargan a quienes intervienen desde distintas funciones en las
escuelas. Una frase que, más allá del desaliento que expresa,
en tanto fue dirigida a un grupo, también expresa una pregunta,
un llamado, una reflexión. Una frase que nos sirve para señalar
las coordenadas en las que en la práctica cotidiana se articulan
salud y educación.
Seguramente amenazada la esperanza, la salud se vuelve vulnerable.
Acaso la esperanza implique algo que está en el corazón de ambas
prácticas sociales. La educación, estrechamente ligada a la promesa
que representó y representa todavía la escuela, respecto de formar
y preparar a las nuevas generaciones para un futuro mejor. La
salud, la expectativa de preservar, proteger, cuidar a los integrantes
de una comunidad hacia un horizonte de mayor bienestar. Bienes
sociales preciados. Valores en sí mismos, hoy objetivamente depreciados.
Si la salud puede estar vinculada con la esperanza, las definiciones
restringidas de salud ya son claramente insuficientes. Los nuevos
conflictos y los nuevos problemas nos exigen construir definiciones
más complejas del concepto de salud y seguramente la salud así
concebida se encuentra íntimamente vinculada con los procesos
educativos. Así, la articulación entre ambos campos, las ya conocidas:
salud para la educación y educación para la salud, pueden comenzar
a aclararse.
Salud y educación son dos espacios sociales escindidos sólo en
apariencia, dos fuertes instituciones productoras de símbolos
sociales: saber e ignorancia; salud y enfermedad. Son instituciones
y sistemas que vienen recibiendo los efectos de transformaciones
cruciales y de políticas específicas que han afectado su estructura,
su identidad, su funcionamiento y función social. En esta edición
nos proponemos un recorrido que explore distintas preguntas, investigaciones
y acciones en la comunidad, en la intersección de ambos campos,
desde la perspectiva de la noción de derecho universal y la de
evitar las restricciones y encasillamientos de disciplinas y sistemas.
En estos difíciles contextos, analizar las nuevas demandas de
salud mental se torna una tarea urgente, demandas que anudan en
un mismo plano el sufrimiento mental y el sufrimiento social.
En un tiempo cargado de urgencias y necesidades, conocer la situación
sociosanitaria de las poblaciones y los modos y estrategias de
cuidados de la salud de las familias, instalar la pregunta por
lo que puede hacerse hoy por la salud de niños, adolescentes y
maestros, trabajar sobre la promoción de la salud en las escuelas,
se constituye en un verdadero desafío conceptual y operativo.
Daniel
Korinfeld