Colección Ensayos y Experiencias - Tomo 46
La escuela: una segunda oportunidad
Según
se lo mire, no fue hace tanto tiempo cuando comenzó a cuestionarse
que el proclamado ideal integrador e igualitario de la educación
no se verificaba y, despejando ciertas retóricas "educativas",
se inició el camino para establecer sus relaciones con las crecientes
desigualdades sociales. La escuela entre la integración y la estratificación
y sus consecuencias de exclusión, el "éxito y el fracaso" de sus
alumnos, son problemáticas que vuelven a nuestras páginas con
toda la urgencia de los tiempos que corren -en los que se han
acentuado y agravado las condiciones de vida de amplios sectores
de la población- y vuelven con la convicción de que la escuela
hoy es algo más que un paliativo o una barrera para detener la
creciente desafiliación social y, sin duda, bastante menos que
su solución definitiva.
En ese terreno intermedio, existe una tarea que no cesa de realizarse
y una invitación a acompañar esta tarea con un proceso de reflexión
del que nadie está, precisamente, excluido. O, por lo menos, no
debería estarlo. En este texto, los trabajos de Carina Kaplan,
Nora Gluz, Gabriela Kantarovich, Inés Rosbaco, Susana Veron, Marta
Carreras, sumado al enriquecedor y cálido prólogo de Ángel Pérez
Gómez, desmontan una y otra vez la trama en la que se tiende a
reproducir y replicar las condiciones de exclusión, una trama
que desborda los esquemas y divisorias de análisis tradicionales,
que apela a lo racional para captar un más allá de la racionalidad,
que, determinada por las configuraciones socioculturales hegemónicas,
se instala en las prácticas cotidianas de las instituciones y
de los sujetos. En ese mismo movimiento que devela lo que fabrica
la escuela, se esbozan las alternativas de resistencia y de construcción
de otras implicaciones, de otros recorridos, de mejores presentes
y mejores futuros.
La estructura de esta edición incluye actividades y propuestas
para la reflexión colectiva, el ejercicio de atravesar esas tareas,
los llamados a la reflexión, las preguntas y estrategias posibles
son un camino siempre por volver a recorrer. Si insistimos en
el "libro herramienta", es porque buscamos y confiamos en la multiplicación
y producción de nuevos saberes al calor de su lectura y en la
necesaria articulación de los distintos polos de producción intelectual
con las prácticas escolares.
La educación y la escuela conservan una autoridad que otras instituciones
sociales han perdido total o parcialmente. Siguen siendo un lugar
cotidiano, donde lo social se juega. Nutrientes sociales: palabras,
conocimiento y alimentos -cada vez más-, espacios de reunión,
espacios de sostén. No es difícil caer en la visión épica educativa,
que a veces se aleja de la realidad, que apela al voluntarismo
-tan caro al ámbito educativo-. No es fácil tampoco transitar
las crisis, sin demasiadas referencias. Más allá de "su voluntad",
la escuela ocupa y es un lugar, en el sentido de una localización
que produce sociabilidad, identidad, producción e intercambio
simbólico, un lugar que no podrá estar ajeno a las intensas dinámicas
sociales que hoy observamos y que puede estar señalando algo nuevo.
La escuela, en el desafío de la segunda oportunidad frente a la
exclusión que plantean estas páginas, juega también su oportunidad
en la disputa para que sus promesas de equidad y construcción
de ciudadanía se articulen mejor a sus realidades y prácticas
cotidianas.
Daniel Korinfeld