noveduc libros


Entrevista a Fernando Osorio
Estudios para la Infancia
22 de Septiembre de 2006, Buenos Aires, Argentina

 

Títulos relacionados



Violencia en las escuelas
Un análisis desde la subjetividad
Fernando Osorio

ISBN: 987-538-155-1
Págs.: 224

Argentina y Uruguay:
$ 38.00
Resto del Mundo:
U$D 14.00

No incluye gastos de envío

La sexualidad: ¿Aprendizaje pedagógico o construcción social?
“Estudios para la Infancia” realizó una entrevista al Lic. Fernando Osorio sobre el debate de la Educación Sexual en las Escuelas. Dicho tema se viene desarrollando en el Seminario 2006 Violencia en las Escuelas, que dicta junto al Dr. Solari (Abogado), en la Facultad de Derecho de la UBA. Aquí reproducimos algunos fragmentos del reportaje.

EPI: ¿Educación sexual si o no en las escuelas?
FO: “…Debiéramos pensar que siempre se hace educación sexual. Los niños y adolescentes tienen necesidades, tienen información y además viven en una sociedad represiva que instrumentaliza el sexo de manera omnipresente. Es imposible que hablar de sexualidad y de sexo con los niños o jóvenes, cualquiera sea el ámbito social, pueda ser reprimido como información o como presencia en esta cultura. Es, entonces, inverosímil y absurdo que el tema de la sexualidad y el sexo no aparezcan en ámbitos como la escuela, más allá de que se lo quiera o no incluir como asignatura o contenido…”

EPI: ¿Hablar de Sexualidad, hace a la formación de un niño?
FO: “…Queda claro que, existiendo riegos de salud importantes, tenemos la obligación de hablar con los niños y los jóvenes sobre este tema. Es esperable, como formación integral, que las escuelas puedan prepararlos para una vida lo más autónoma posible. Es necesario que se integren en la sociedad; tienen derecho a hacerlo con todos los recursos…”

EPI: Los padres suelen preguntarse acerca de quién debe transmitir estos saberes respecto a la sexualidad y al sexo: ¿los padres o los docentes?
FO: “…Este es un planteo falaz ya que es muy difícil imaginar que los niños o los jóvenes hablen de sexo, o de cualquier otro tema, sólo con los padres o sólo con los docentes. En todo caso se tratará de que los padres estemos atentos a poder responder lo más abierta y desprejuiciadamente sus interrogantes. Y los docentes capacitarnos para poder brindarles información certera, concreta y- por sobre todas las cosas- sin obscenidades…”

EPI: ¿Cuales suelen ser los obstáculos más destacados a la hora de informar sobre sexualidad?
FO: “…Es habitual que se piense que la información sobre sexualidad y sexo puede aumentar el deseo de los niños por poner en práctica lo que se les dice. Lo cual es absolutamente incorrecto. Tampoco es cierto que informarles aumentaría su descontrol ni que se los inquietaría excesivamente. Esto no es más que miedo de los adultos en relación a abordar la temática con los niños y jóvenes. Es importante aportarles desde la escuela, a los padres, recursos que les posibiliten acompañar y ayudar a sus hijos a comprender su propia sexualidad y a expresarse sexualmente en un marco de respeto para con ellos mismos y lo demás. También hay que comenzar a pensar la sexualidad como construcción social y no como un aprendizaje pedagógico. Deben incluirse, en la curricula escolar, contenidos transversales y no talleres o asignaturas especiales con los chicos; sí capacitación concreta a los docentes. Y el contenido de esta capacitación, para los adultos, debe tender a poder diferenciar la sexualidad como una cuestión social y cultural y a la genitalidad como una diferenciación de práctica sexual. De este modo se podrán abordar exhaustivamente los miedos y temores asociados a la sexualidad de los niños y adolescentes…”

EPI: En otros espacios ud. ha hablado de que junto con la globalización económica, impuesta en los años noventa, ha irrumpido una “cruzada normalizadora de las perversiones”. ¿A que se refiere con esto?
FO: “…En estos tiempos de modernidad tardía, con la consecuente decadencia de valores sociales y culturales, nos desafían nuevos paradigmas. Esta cruzada normalizadora de las perversiones nos obliga a meternos en un debate que es un callejón sin salida. La desviación sexual pasó a ser, en esta nueva ola discursiva, una “elección de vida”. Los seres humanos pasaron a ser libres electores de su condición erótica, sin importar los condicionamientos intrapsíquicos y sociales de esa desviación. La condición erótica del hombre, íntima y privada pasó a ser de “interés público” y debate social. La llamada normalización es una máscara que obtura la posibilidad de hablar del sufrimiento del hombre, de lo traumático, del dolor de su existencia, de su soledad frente a lo que verdaderamente no puede manejar. Hay un discurso político que opera detrás del sujeto que lo atraviesa y que lo piensa en términos de producción económica, sin importarle su subjetividad, su deseo, su sufrimiento. La llamada “normalización” opera como un aparato de poder y saber que amenaza nuevamente con olvidarse de la dignidad del hombre exponiéndolo públicamente y forzando legislaciones sobre cuestiones que debieran ser absolutamente privadas…”

EPI: Pero entonces, ¿no es tan promisorio que estos temas salgan a la luz?
FO: “…Pienso que sí es bueno que los temas de interés para la salud, de un niño o un joven, puedan discutirse claramente. Pero es importante el contexto en el que ese debate se realiza. Es necesario que también salga a la luz cual es el fondo de “verdades” que oculta determinado interés social; y que no da lo mismo todo. Justamente la cruzada normalizadora que propone la moderna globalización política, económica y cultural a nivel mundial, tiende a querer convencernos de que “todo es posible”. No hace falta más que ver ciertos programas de televisión o escuchar a determinados políticos en sus arengas para darnos cuenta de este interés en el todo vale. En definitiva, lo que no se está pudiendo pensar, en esta discusión o debate social, es que -justamente- los asuntos de la sexualidad humana no resisten el debate público…”

 

Copyright © Centro de Publicaciones Educativas y Material Didáctico 2000