Trampolines musicales

Trampolines musicales

Propuestas didácticas para el área de música en la educación básica


$ 170,00

A partir de la reforma educativa, muchos conceptos relacionados con el "hacer" música han pasado a formar parte de las estructuras sistemáticas del aprendizaje musical, entendiendo que "hacer" no sólo implica repetir lo que otros han creado, sino la creación misma.
El maestro de música suele atemorizarse frente a un cambio que lo obliga a replantearse los fines y métodos de enseñanza. Sin embargo, este nuevo enfoque, estas -sólo en apariencia- nuevas ideas, lo llevarán a ahondar en conceptos que desde siempre hacen al saber de la música.
Los instrumentos de percusión son los medios ideales, en las etapas iniciales, para enseñar a los niños a componer en la escuela, porque no requieren de la habilidad y sutileza técnica de otros instrumentos y por su variedad sonora.

- Un poco de historia
- Los instrumentos de percusión.
- Cómo se tocan los instrumentos de percusión.
- Los sonidos de los instrumentos de percusión.
- La percepción de los sonidos de la percusión.
- Cualidades perceptibles de los sonidos.
- La organización de los sonidos.
- Movimiento, duraciones, relaciones de entrada.
- La organización rítmica.
- Ritmos y operaciones rítmicas.
- Campos rítmicos.
- Texturas.
- Forma.
- Criterios formales.
- Articulación de la forma.
- Para terminar.

Durante 1973 trabajé como profesor del Conservatorio Nacional «López Buchardo», en la Cátedra “Iniciación musical con instrumentos de percusión”. La edad de mis alumnos oscilaba entre los 8 y 11 años. Para el acto de clausura del ciclo lectivo, realizado en el Teatro Municipal «San Martín», los presenté en una improvisación colectiva cuyas pautas ellos mismos explicaron, interpretando luego un ejercicio que escribí para la oportunidad y que yo mismo dirigí.
El maestro Belloc, presente en la sala y por aquel entonces asesor de la editorial Ricordi, me manifestó su intención de publicar el ejercicio. Aunque me sentí agradecido por el ofrecimiento, tuve que explicarle que era la culminación del proceso de aprendizaje realizado durante el año y que no tenía sentido editar el estudio sin la explicación de dicho proceso. Su respuesta fue: «Bien, entonces escriba el proceso y tráigalo».
A partir de ahí dediqué unos años a escribir lo que terminó siendo «Creación e Iniciación Musical», que Ricordi editó en 1978 y que tuvo su origen en la experiencia con aquellos alumnos del Conservatorio Nacional.
Aunque seguí trabajando con chicos y educadores, en los últimos años me he dedicado un poco más a los jóvenes compositores a través de clases de instrumentación y orquestación para instrumentos de percusión. El trabajo sobre el problema del uso de la percusión, que inicié en 1969 con el primer grupo de percusión del Conservatorio Municipal «Manuel de Falla» y que siguió en la Cátedra de Iniciación del Conservatorio Nacional durante 1973, continuó con la dirección del grupo de percusión del Conservatorio Municipal, con la dirección del grupo de percusión Tercera Generación (que tantas obras estrenara en Buenos Aires), y con las clases de instrumentación y orquestación que, por supuesto, sigo llevando a cabo.
Con el correr del tiempo, la editorial Ricordi vuelve a «mediar» en mi actividad docente. Es a través de ella que comienzo a escribir para la revista Novedades Educativas una serie de notas llamadas Trampolines Musicales (trabajando con los instrumentos de percusión) que termina siendo una suerte de ampliación, una guía práctica o apostillas de aquel libro mío al que, pese a los años pasados, aún considero vigente. Fue una suerte de emergente de la realidad de ese momento y, sin pensar que sea un trabajo muy original, tiene el mérito de haber recogido algunas ideas del pensamiento musical de la década del sesenta, tan rica en nuestro medio.
Hoy, con la reforma educativa, vemos que se han incluido en los C.B.C. todos los temas tratados en los “Trampolines”. Estos conocimientos, por lo tanto, han pasado a formar parte de las estructuras sistemáticas del aprendizaje de la actividad musical, y esto es importante porque involucran el hacer musical y no la ejecución de música ya existente; porque en lugar del aprendizaje de la lecto-escritura y de un determinado instrumento, proponen la adquisición de las herramientas necesarias para construir la música.
Digamos, además, que los instrumentos de percusión son ideales para encarar los problemas vinculados con la composición, porque no requieren la habilidad y sutileza técnica que exigen otros instrumentos. Los instrumentos de percusión permiten un uso espontáneo, su sonoridad no depende de la técnica y, por su heterogeneidad, posibilitan un amplio y variado material sonoro.

También le puede interesar

Aprender a cantar y a escuchar


Burba, Capurro y otros
$ 189,00

Música y la pintura: ese histórico romance, La


Adriana Mastache
$ 259,00

Canciones, juegos, actividades con corcheas


Capurro, Castro y otros
$ 195,00

Educación musical en movimiento


Graciela Heguy
$ 250,00