Presentación
En este volumen ofrecemos un aporte para aquellas escuelas que aspiran a integrar el proyecto de tutorías como una línea de mejora a su proyecto institucional y también para aquellas que desean revisar y profundizar las acciones realizadas. Recogemos y difundimos la tareas desarrolladas en escuelas secundarias argentinas con el convencimiento de que las reflexiones y estrategias propuestas entran en diálogo con las experiencias de tutoría escolar del contexto latinoamericano.
Este libro está dirigido a docentes, directores, asesores, integrantes de gabinetes de orientación, profesores y preceptores, tutores y coordinadores de equipos tutoriales de escuelas secundarias. También es un apoyo para los supervisores y los equipos técnicos abocados al asesoramiento y seguimiento de la tutoría en las escuelas y a los formadores que capacitan coordinadores y tutores. Asimismo, aporta ideas a todos aquellos adultos preocupados y ocupados en lograr un mayor acercamiento a los jóvenes, en el mejoramiento de la tarea de los educadores y en la transmisión del conocimiento a las nuevas generaciones.
La obra está fundada sobre una tesis: “La tutoría es una función de la escuela secundaria que se desarrolla mediante una tarea colaborativa de los docentes”.
En el contexto contemporáneo, y ante la compleja situación de fragmentación de las escuelas secundarias, la tutoría surge como una estrategia potente que articula recursos para acompañar las trayectorias escolares de los jóvenes. La perspectiva de la tutoría como función institucional y tarea colaborativa no excluye la existencia de un equipo de tutores. Por el contrario, este será el corazón de la línea de mejora, gestionando y organizando la tarea tutorial de la escuela, enlazando los esfuerzos de orientación y apoyo de los jóvenes que realizan los docentes.
Sin pretender plantear que la tutoría es la “punta de lanza” para mejorar la escuela, la perspectiva institucional que se desarrolla en estas páginas intenta develar su potencial para mostrar que otra escuela es posible, para que posibilite:
- Nuevos vínculos entre adultos (docentes y familias) y jóvenes.
- Una propuesta integradora en la transmisión del conocimiento.
- La participación de los jóvenes en sus procesos de enseñanza.
- Modos de evaluación integradores.
- Una gestión integrada y participativa.
- Otros espacios y tiempos para la propuesta educativa.
- La apertura al mundo contemporáneo y al porvenir.
En los diferentes capítulos se convocan las opiniones de los jóvenes, los docentes, los tutores, las escuelas y las familias para escucharlas, analizarlas y comprender sus contenidos. Estas voces nos sorprenden con explicaciones distintas de las habituales; desnaturalizan los sucesos institucionales, fortaleciendo la capacidad de formularle preguntas a la escuela para estimular nuevas reflexiones, orientaciones y sugerencias que llegarán, humildemente, como semillas –y no como recetas– para cultivar ideas y estrategias contextualizadas en cada institución.
El marco estratégico de la gestión de la tutoría demanda la señalización de los caminos posibles para construir sentidos, condiciones y acciones que permitan su desarrollo con una perspectiva institucional. Con fuerte acento en el qué, y el para qué, se proponen variados cómos, con la convicción de es posible una escuela diferente.
A lo largo del texto se incluyen “Aportes para la reflexión” y “Aportes para la acción” como herramientas para la construcción de estrategias institucionales. Cada escuela, director, equipo docente, equipo de tutores y coordinador que lleve adelante algunas de estas propuestas tendrá que repensarlas en relación a sus propias posibilidades y a la realidad de su entorno. Es deseable que, desde un trabajo artesanal, cada escuela construya su propia línea institucional de tutoría.
Los Aportes para la reflexión sintetizan el diálogo de la práctica escolar con los aportes teóricos e intentan colaborar con el desarrollo de la tutoría desde una perspectiva global. Posibilitan, asimismo, la revisión de aquellas situaciones que necesiten reajustarse en las escuelas que ya desarrollan esta línea. Partiendo de las reflexiones, se postulan ideas, orientaciones, pistas y señales para un abordaje institucional.
Los Aportes para la acción brindan herramientas para la construcción de esta línea, siempre desde una perspectiva institucional. Dichos aportes sintetizan mi experiencia en espacios de asesoramiento y de formación. Son aprendizajes construidos en el diálogo con asesores, formadores y escuelas.
Luego de esta breve presentación, le entrego este libro para que Usted dialogue con él. Aspiro a que también el diálogo se haga extensivo a sus colegas y a los jóvenes estudiantes que concurren a las instituciones donde Usted se desempeña y a las comunidades educativas en su conjunto. Dejo este trabajo en sus manos y la de sus otros lectores e interlocutores, para que conversen. Les auguro un intercambio enriquecedor y no pocas discusiones. Sobre todo, espero que despierte reflexiones, dudas, preguntas y provoque haceres que generarán nuevos debates y un regreso a la acción, en una búsqueda permanente y sostenida hacia una escuela integradora, igualitaria y democrática.
Patricia Viel