ISBN: 978-987-538-263-3
Págs.: 208



Argentina:
$ 87.00
Resto del Mundo:
U$D 20.00



Colectivo Argentino de Docentes que hacen Investigación desde la Escuela

Investigación educativa y trabajo en red
Debates y proyecciones

Colectivo Argentino de Docentes
que hacen Investigación desde la Escuela

Introducción


La presente obra fue realizada en el marco del acuerdo de colaboración firmado en el año 2008 entre el Colectivo Argentino de Docentes que hacen Investigación desde la Escuela y el Instituto Nacional de Formación Docente, organismo que aportó el presupuesto necesario para sustentar la presente edición, que será entregada gratuitamente a todos los Institutos Superiores de Formación Docente públicos del país. La misma contiene un conjunto de planteos, enfoques, puntos de vista y proposiciones acerca de la investigación educativa y el trabajo en red puestos a consideración por parte de este colectivo de educadores y educadoras.
El contexto y los sujetos que escriben hacen que la mirada acerca de esta relación entre investigación y trabajo en red sea particular y distinta. Porque es una mirada que se hace en el mismo proceso del trabajo docente, retrospectiva y prospectivamente, asumiendo, desde el inicio de la reflexión misma, la imposibilidad de alcanzar la distancia objetivista y aclarando que esto tampoco es la pretensión ni el anhelo. Esta particularidad también permite diferenciarse de otros tipos de miradas, aquellas que no hacen más que sentenciar acerca de lo que observan, sobrevolando la cotidianeidad o pasando, asépticamente, por encima de la realidad concreta.
Las miradas que se presentan y se desarrollan en esta obra no son un compacto monolítico, unívoco u homogéneo, sino que, contrariamente, se caracterizan por la diversidad, la polifonía, la pluralidad de ideas e, incluso, el desacuerdo en las posturas. Los enfoques permiten encontrar a lo largo del texto diferentes aristas que se entretejen, llegando, a veces, a constituirse en tensiones o antagonismos, que dejan traslucir este sujeto colectivo en su propio devenir y que no pretende esconder ni reprimir.
Sin embargo, esta diversidad no se entiende como un obstáculo, pues, en realidad, para el Colectivo de docentes-autores, esto se convierte en un potencial desde el cual se estimula a los lectores para transitar por el camino trazado hacia el objetivo principal de la obra, que consiste en provocar la discusión, incitar al debate y aguijonear los argumentos que hoy se esgrimen sobre estos temas que aborda el libro.
Los que se desarrollan están atravesados por ciertas tensiones provocadas por las condiciones que existen y las que debieran existir para hacer investigación educativa desde la escuela, de manera digna; las nociones de identidad docente, que plantean la idea del maestro como productor de conocimientos versus la que limita su papel al de mero consumidor; el debate actual sobre la formación en investigación educativa y el lugar de esta última en la formación docente.
Entonces, las miradas y los planteos que se despliegan a lo largo de la obra no son sólo posicionamientos tomados por educadores argentinos que hacen investigación desde las escuelas, sino también preguntas pendientes, interrogantes a resolver, conflictos, discusiones y controversias que acompañan al lector en todo el recorrido de esta producción colectiva que se concibe como una alternativa y que toma la palabra.
Palabra y palabras que tienen significados especiales por el lugar desde el que se las pronuncia y por las características propias de este sujeto autor, colectivo. Palabras hechas e inventadas para designar cosas, pero que, al mismo tiempo, interrogan, deconstruyen, provocan y rompen con el mito de la neutralidad.
Así, este colectivo autor parte por preguntarse: ¿en qué sentido estamos diciendo que somos alternativas de organización de la formación y del trabajo docente? ¿Alternativa a qué, contra qué, con qué, con quienes? ¿Organización de quiénes, desde dónde y para qué? ¿Trabajo de qué docentes, qué trabajo?
Estos y otros interrogantes acompañan la obra y se mixturan no sólo con las ideas que surgen al respecto y los constructos teóricos emergentes, sino también con las experiencias concretas que se llevan a cabo en la realidad argentina y en el marco de un contexto latinoamericano. Experiencias que se analizan, sobre las que se desarrollan procesos de reflexión y sobre las que se vuelve para mejorarlas y transformarlas en el decurso de los acontecimientos que produce el colectivo como organización.
La obra en sí se compone de dos partes: la primera, donde se describe el proceso de constitución del Colectivo Argentino de Docentes que hacen investigación desde la escuela y se explicita el tipo de trabajo en red realizado desde el mismo; la segunda, donde se despliegan los ejes que el colectivo propone para el debate que se genera en torno al trabajo del docente como productor de conocimientos.
La primera se compone de cuatro capítulos. El primero de ellos aborda la experiencia del Colectivo y las Redes de Investigación en tanto propuestas alternativas para la organización de la formación y el trabajo docente; en el mismo, se plantea un enfoque que tiende a la historización del proceso de constitución en el marco de los contextos nacional e iberoamericano.
En el capítulo dos se describe una de las principales instancias que se constituyen en este contexto de constitución del Colectivo Argentino y que tiene que ver con la organización y la realización de los Encuentros Iberoamericanos de educadores y redes de maestros que hacen investigación desde su escuela. Aquí no sólo se detallan los principales aspectos que han caracterizado a cada uno de los cinco encuentros realizados, sino también se presenta una reflexión acerca de los desafíos que estos espacios implican para los maestros y maestras que se van integrando a éstos.
En el tercero se hace un relato en el que se profundiza más en las características propias del Colectivo Argentino y las redes nacionales que lo constituyen, tomando como eje el territorio por el que se despliega y describiendo las particularidades de cada una de las organizaciones. Se analizan los diferentes modos de organización para el trabajo en red que se generan desde los diferentes grupos, equipos o instituciones y se presentan los acuerdos generales mínimos, alrededor de los cuales se constituye y recrea el Colectivo Argentino.
Esta primera parte cierra con un capítulo, el cuarto, en el que se selecciona un caso a los efectos de dar cuenta de las transformaciones de un trabajo de investigación concreto, en relación con los procesos de lectura entre pares y la socialización de dicho trabajo en los encuentros nacionales e iberoamericanos. El sentido de tomar un caso -que no es entendido como paradigmático o emblemático, sino “un caso” entre tantos que suceden- es a los efectos de mostrar y dar cuenta de cómo un modo singular de circulación del conocimiento, abierto a opiniones y permeable a las tensiones que produce la mirada del otro y la pertenencia a un colectivo, lleva a elaborar nuevas y diferentes síntesis. Se intenta mostrar una de las potencialidades del trabajo en redes, en el que se puede observar la importancia del proceso de interacción entre pares como forma alternativa para la reconstrucción y la resignificación de la propia producción, en el marco de instancias de encuentro con el otro (par) y socialización.
La segunda parte se compone de otros cuatro capítulos en los que se abordan, desde las perspectivas del Colectivo, un conjunto de ejes controvertidos, en los que se hallan posicionamientos tomados y, también, puntas para continuar el debate.
El primer capítulo de esta segunda parte, y quinto del libro, comprende dos apartados en los que se busca, respectivamente, dar precisiones sobre “qué es investigar en o desde la escuela” y acerca del “Contexto y los sujetos en la investigación desde y en la escuela”. Las producciones sostienen propuestas sobre por qué y para qué investigar, quiénes investigan y cuál es la validez y legitimidad de estas producciones. Fundamentalmente, proponen una reflexión en torno de las intencionalidades e intereses que subyacen a los modelos tradicionales para investigar y aspiran a erigir una alternativa desde los docentes involucrados en la construcción y la legitimación del conocimiento producido.
El sexto capítulo presenta diferentes modos de producción de conocimientos, diferenciando a uno de ellos, que tiene un importante desarrollo en la Argentina, como es el caso de las “narrativas de docentes”, de otros que tienen mayor tratamiento en diferentes países, como es el caso de los talleres de maestros en México y las Expediciones Pedagógicas de Colombia. Estos dos últimos se exponen en el anexo del presente libro, tomando los aportes de dos equipos de investigación que coordinan respectivamente ambos proyectos. En el capítulo seis se describe en profundidad la experiencia del programa de documentación pedagógica y memoria docente como modo de producción de conocimientos en el que se desarrollan procesos de reconstrucción del saber pedagógico puesto en juego en las prácticas de los docentes, donde las narrativas se presentan como un modo de comprensión de los fenómenos sociales y en una manera especial de contar la historia.
El séptimo toma otro eje de discusión central en el contexto actual de la formación docente, el de la didáctica de la investigación en la formación docente y el trabajo en redes como formas alternativas de formación en investigación educativa. Los artículos que aquí se presentan desarrollan diversas reflexiones sobre la necesidad de la formación de los docentes en investigación educativa, ya sea en lo que respecta a la formación en investigación dentro de la carrera de grado docente, como en las distintas experiencias de participación de los educadores en ámbitos alternativos de formación permanente.
La segunda y última parte del libro cierra con un conjunto de ideas acerca de la proyección y los desafíos del colectivo. Y en tal sentido, los educadores autores reconocen el proceso que lleva adelante el Colectivo Argentino como una oportunidad que está tomando cuerpo, pero que continúa siendo una permanente construcción.
En este cierre, se describe un “horizonte móvil”, en el que se reconoce la existencia de diferentes modos de hacer las cosas que a veces acercan y otras, distancian. No obstante, la posibilidad de tener una perspectiva de horizonte común, más que un obstáculo, promete ser un desafío que vale la pena asumir como colectivo.
Las redes de maestros y profesores son una oportunidad para generar ámbitos más democráticos, donde la horizontalidad es posible, en tanto cada uno de los miembros del colectivo asuma que siempre hay algo que enseñar y algo que aprender. Esto daría un horizonte de posibilidades que no es imposición ni búsqueda de disciplinamiento, sino emergencia del diálogo.


 


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