"Cuestiones metodológicas en la práctica
filosófica con niños"
Coordinador: Andrea Pac
- El debate como propuesta metodológica para recrear
las tensiones fundamentales de un colectivo social y como oportunidad
de desarrollo de habilidades sociales y cognitivas. Claudio
Fuentes, Universidad Diego Portales, Chile
El
debate es un dispositivo didáctico que permite recrear las controversias
o conflictos fundamentales de nuestro entorno ciudadano, principalmente
entre los niños y jóvenes descontextualizados de cualquier lucha
reivindicatoria o percepción de daño sobre sus derechos individuales,
intencionando a través del diálogo sobre posiciones divergentes,
la necesidad de una pedagogía ciudadana con tres objetivos fundamentales:
1. Educar en una capacidad de crítica o cuestionamiento de las
normas establecidas;
2. Desarrollar la capacidad de argumentación y elaboración discursiva;
3. Reconocer a los miembros de la comunidad humana como sujetos
de derechos y deberes recíprocos.
La práctica del debate obliga la problematización de las situaciones
que tensionan estructuralmente el interés dialógico de las comunidades.
Es decir, el debate debería reconstruir y traducir los Contenidos
Mínimos Obligatorios de la enseñanza formal, a la luz de los conflictos
transversales al interés público de una comunidad. Estos nuevos
problemas, fenómenos propios de la creciente complejidad de la
vida moderna, o como a dicho Ulrich Beck, de una "sociedad del
riesgo", como la biotecnología, la salud social, los impuestos,
los seguros o el consumo; han sido prescritos como el nuevo objeto
de estudio de la filosofía en su versión aplicada. De este modo
la implementación metodológica del debate, debería apropiarse
en primer lugar de los principios propuestos en el llamado "giro
aplicado" en filosofía, lo que implica hacerse cargo de la multifactoriedad
de los problemas del mundo contemporáneo, así como también del
incremento de la complejidad e incertidumbre en los sistemas que
sirven al ser humano. También debería dar cuenta esta implementación,
de lo que se ha llamado el "giro informal" en lógica, detonado
por el relativo fracaso de esta disciplina principalmente en dos
aspectos: el desarrollo de habilidades de pensamiento y su pertinencia
para evaluar el lenguaje ordinario y sus anomalías.
- Guiar una discusión filosófica: el desafío de ser docente-coordinador.
Alicia Atienza, Cristian Bessone, Irupé Cabrera, Laura Moroni,
Andrea Pac, Laura Petry, Edith Quiroga y Silvia Saldivia, Universidad
Nacional de la Patagonia Austral, Río Gallegos
La
idea del presente trabajo nació en el marco del seminario de Filosofía
para Niños llevado a cabo en la Universidad Nacional de la Patagonia
Austral, en la ciudad de Río Gallegos, durante el primer cuatrimestre
del año 2005, como actividad preparatoria de las Primeras Jornadas
Internacionales de Filosofía "Infancias en la Filosofía: experimentar
el pensar; pensar la experiencia". Este seminario contempló la
presentación de los supuestos teóricos del programa de Filosofía
para Niños, así como también la práctica de la discusión filosófica.
Los encuentros posibilitaron que se conformara una comunidad filosófica
de investigación que trascendió los límites del seminario, dando
lugar a la elaboración en común de esta ponencia.
Una
de las experiencias más fuertes para todos los participantes fue
la coordinación de una discusión filosófica. De ahí que nuestra
propuesta abordará la cuestión de la coordinación desde dos puntos
de vista: por un lado, la reflexión sobre el rol docente, reflexión
que se desprende de la comparación entre la coordinación de una
discusión filosófica en comunidad de investigación y nuestra práctica
en el aula. Esta comparación se apoyará en algunos aspectos de
la bibliografía trabajada durante el seminario. Por el otro, la
consideración de la coordinación como experiencia significativa
en la conformación de nuestra comunidad filosófica de investigación.
- Hacia la constitución del espacio del "philodrama": notas
para la puesta en escena del concepto. Ricardo Sassone,
Universidad de Buenos Aires
En
este trabajo intentamos dar cuenta de lo que denominamos una intervención
estético-poiética comprendida desde el posible campo de
una estética aplicada, esto es: el ámbito en el que se
articulan los niveles de reflexión correspondientes a la estética
filosófica -a lo sumo, indirectamente normativo- y a la poética
-a nuestro criterio: con posible incidencia normativa y extrafilosófico.
Partiendo de este marco de referencia, indagamos la posibilidad
de desarrollar una estrategia de intervención pedagógica para
elucidar conceptos filosóficos inscriptos en el dominio de la
acción (en el sentido de práxis), desde las posibles marcas
en el cuerpo -territorio escénico primordial y punto cero de toda
referencialidad espacial-, relacionadas performativamente con
la dimensión eidética en la cual dicho concepto ancla. A tal efecto,
planteamos una estrategia para llegar a la realización de lo que
denominamos "philodrama". Con este concepto intentamos
describir la "puesta en escena del concepto", en la cuakl
se materializa -apelando a recursos y estrategias de dramatización
e "improvisación teatral orientada"-, todo "decir algo"
en términos de un necesario "hacer algo".
Arribaremos
a esta instancia partiendo del trazado de una "cartografía
eidético-corporal" o "somatograma" del cual derivarán,
al configurarse una "máquina poética" distintas estructuras
textuales o "conceptogramas", constituyendo un "espacio-problema"
resuelto en términos de "espacio-representación". Sobre este material
es que se realiza el proceso de elucidación conceptual, desde
una mirada filosófica, plasmando un proceso "logoanalítico".
-
Una experiencia de construcción del sentido de las normas en la
escuela: los acuerdos de convivencia y los derechos de los niños
en el taller “Filosofar con niños”. Mariana Iglesias y
Mariana Cruz, Universidad Nacional de Córdoba
Nuestra
presentación tiene por objetivo comunicar una experiencia del
Taller "Filosofar con niños" desarrollada en tercer grado del
Colegio San José (laico) de la Ciudad de Córdoba, durante el año
lectivo 2004. La misma tuvo como temática articuladora las
normas sociales, pensados tanto en el ámbito escolar, en términos
de acuerdos de convivencia, como en otros espacios sociales,
trabajados desde los Derechos de los niños.
Comenzaremos
por contar cómo se llegó a establecer esta temática como eje de
trabajo para las horas del taller. Para esto necesitamos referir
tanto a la manera en la que las maestras abordan la cuestión relativa
al establecimiento de las normas para la sala desde el área de
sociales, como a la manera en que en el taller se organizan los
ejes de trabajo y al uso de los contenidos teóricos de diversos
tipos.
Luego,
introduciremos y delimitaremos la problemática. Para esto atenderemos,
por una parte, a los registros de clase, que las maestras
realizan durante las horas de taller en que la clase es coordinada
por el profesor de filosofía, para mostrar por qué los acuerdos
de sala y las normas de convivencia en general fueron
vistas como una problemática; y, por otra, a la recepción de demandas
de los chicos principalmente referidas a los problemas que se
suscitaban en los juegos del recreo.
Nos
propusimos trabajar en formación ética y ciudadana, y nuestra
hipótesis de trabajo fue que los niños no atendían a las normas
acordadas por ellos mismos porque no les veían un sentido
positivo, las sentían meras restricciones externas a la libertad
individual. Nuestro punto de partida fue desafiar esa comprensión,
proponer el ejercicio de construir conjuntamente un sentido positivo
de las normas. En tercer lugar, por lo tanto, haremos alusión
a la experiencia concreta, a la vez que expondremos la fundamentación
teórico-metodológica de la perspectiva desde la que trabajamos
lo que entendemos en un sentido general como un espacio de formación
política de los niños.