"La
alegría, la ignorancia y el pensar"
Coordina: María José Guzmán
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Entre el deseo, la represión y la emancipación. Una lectura de
“El maestro ignorante”. María José Guzmán, Universidade
do Estado do Rio de Janeiro, Brasil
Se
podría decir que existe una cierta naturalización de (aceptamos
con una cierta naturalidad) la idea de que una educación placentera
es menos represiva. Queremos detenernos en algunas consideraciones
sobre el placer y el deseo que permitan cuestionarnos sobre la
oposición placer- represión y el concepto de deseo que ella supone.
Partiremos de algunos conceptos propuestos por Deleuze y Guattari,
para quienes el deseo no es personal ni voluntario, es productivo
y no se explica a partir de la carencia. El deseo, además, no
desea un objeto, sino un conjunto, un paisaje, un agenciamento.
Proponemos
pensar las tensiones del par represión-emancipación a partir de
algunas consideraciones acerca del sometimiento. En el marco de
las ideas de Deleuze y Guattari es posible preguntar no sólo por
qué el sometimiento existe, sino qué significa su existencia desde
el punto de vista del deseo. Para ello no limitaremos el deseo
al campo privado (madre, padre, familia) sino que afirmaremos,
con Deleuze y Guattari, que el deseo es político, social, histórico.
Asumiendo que entre el enseñar y el aprender no existe una relación
causal y unívoca nos proponemos analizar la situación que presenta
Jacques Rancière en el libro El Maestro ignorante, preguntándonos
por lo que ese maestro ignorante enseñaba y por lo que los alumnos
aprendían, intentando pensar el papel del deseo en esta historia
de "emancipación intelectual".
- Un desacuerdo. Filosofía, juguetes y escuela para Simón.
Maximiliano Durán, Universidad de Buenos Aires y Colegio Martín
Buber
En
el presente artículo intentaremos demostrar que ciertas actividades
promovidas por la escuela actual como válidas y deseables esconden
intenciones de manipulación y formación de personas dóciles. Para
lograr nuestro objetivo hemos de dividir nuestro artículo en dos
partes. En la primera de ellas trabajaremos en torno a "la educación
en valores" y a la "resolución de conflicto", con el objeto de
establecer las implicancias político educativas de dicho término.
Finalmente, en la segunda parte del artículo pensaremos en torno
a los conceptos de "desacuerdo" y "filosofía" en tanto elementos
que pueden dar lugar a un pensar menos controlador y autoritario
que el que tiene lugar en nuestras escuelas.
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La alegría del pensar. Andrea Pac, Universidad Nacional
de la Patagonia Austral, Río Gallegos, Santa Cruz
Generalmente,
cuando se "defiende" la Filosofía -y especialmente cuando se intenta
fundamentar su lugar en las aulas de nuestras escuelas y universidades-
se pone el énfasis en su carácter de vehiculizadora del pensamiento
crítico, o en su capacidad de fortalecer la reflexión ética. En
este trabajo, propongo dirigir la atención sobre un aspecto que
suele ser dejado en segundo plano en estas justificaciones: la
alegría del pensar que, cuando además se lleva a cabo en comunidad
(como en la comunidad de investigación), adquiere una dimensión
inesperada.
Se
argumentará que la alegría -que será entendida en los términos
que Spinoza define en su Ética-, no sólo es un elemento propio
del pensar sino que se multiplica por el gusto de constatar que
"los demás aman lo mismo que uno ama" -afecto que, en términos
de Spinoza, promueve tanto el fortalecimiento de la comunidad
como el contento de sí mismo y, en consecuencia, la felicidad.
La argumentación, no obstante, no se detendrá en este filósofo,
aunque lo supondrá en todo su recorrido. En primer lugar, se esbozará
la concepción spinoziana de alegría. El concepto de alegría, en
segundo lugar, será precisado en relación con otro concepto: el
de "diversión", para lo cual se recurrirá a Pascal. Finalmente,
el trabajo concluirá en una reflexión sobre la posibilidad de
compartir la alegría de la Filosofía con nuestros alumnos en nuestras
escuelas y en comunidad de investigación.
- O desperta-dor e a Filosofia: corra Alice... não temos tempo!!!
[El despertador (despierta-dolor) y la Filosofía: coree Alice...
¡¡¡no tenemos tiempo!!!] Leila Lurdes Gerlach Riger, Universidade
do Estado do Rio de Janeiro, Brasil, C. Notre Dame y Lígia Sholl,
Universidade do Estado do Rio de Janeiro, Brasil
O
que nos faz pensar a Filosofia que se trabalha no Ensino Médio?
Como a Filosofia é tratada na Academia, nas escolas públicas e
nas escolas privadas? Pensar a Filosofia no Ensino Médio. Pensar
a Filosofia no ensino. Pensar a Filosofia. Pensar.
A
geografia e a certeza de espaços, a história e a apresentação
de fatos, a Filosofia e o pensamento: a incerteza dos jargões.
Por um lado o planejamento pedagógico que exige objetivos, justificativas,
conteúdos, recursos, estratégias de ensino e avaliação. Por outro
lado a Filosofia que nada exige, que tudo suporta, que enverga.
Licenciatura
Plena em Filosofia: quatro anos. O tempo que produz nada mais
que o tempo. Tempo semanal da "aula" de Filosofia: 50 minutos.
A hora-aula não tem os minutos da hora. Tempos possíveis. Sala
de aula, Filosofia, professor, aluno: tempo sem idade, sem formação.
Sem tempo: corra Alice!!!
Dois
relatos, duas realidades, uma formação. O ensino na escola pública
e na escola privada e a forma-ção de Licenciatura Plena em Filosofia
em uma instituição pública. A Filosofia entre. O ensino sempre.
O filosofar ausente. Cadê o desperta-dor?
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Una reflexión acerca del juego, su seriedad y su dinámica.
Mónica Ruffino, Universidad Nacional de Tucumán
El
presente trabajo busca aproximarse a la dificultad y riqueza de
un importante tema de la antropología filosófica: el juego humano.
La etimología del término, el latín iocus y el griego paidzo,
permite elaborar explicaciones a favor de la seriedad del juego,
en oposición a una superficial valoración que lo propone como
algo meramente divertido, trivial. Se rescatan los aportes más
significativos al concepto de juego, que ofrecen el pensamiento
de J.Huizinga, R. Callois, J. Buytendijk, entre otros. El juego
es una acción, un convenio, se desarrolla en un campo, según reglas;
se puede clasificar; despliega una dinámica propia. Se propone
al juego como una actividad que es, a la vez, conservadora y transformadora.