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Juegos y actividades para la escritura creativa
Textos, comunicación y lenguaje
María Julieta Sánchez

Introducción: Planificación de juegos y contenidos
Nudos teóricos
En este libro se proponen distintas actividades de escritura creativa que promueven, por un lado, la producción escrita como un hecho de por sí ligado a la imaginación y a la construcción de significados elaborados culturalmente y, por otro, la escritura adecuada a situaciones comunicativas, la confección de textos que respetan estructuras convencionalmente aceptadas.
A partir de dichas consignas se pueden abordar diversos contenidos conceptuales que los docentes debemos dar de acuerdo con los programas de Lengua y Literatura de cada grado.
Se parte de la convicción de que hoy resulta sumamente necesaria la enseñanza consciente de una gramática textual que proponga a los chicos un aprendizaje centrado en el producto y no focalizado en palabras sueltas extraídas de cualquier contexto. El texto y el contexto son interdependientes y es por eso que las consignas están guiadas para pensar en un otro, para ser compartidas con lectores reales, evitando que los destinatarios sólo sean los maestros que evalúan el trabajo o los padres y madres que siempre suelen valorar positivamente cualquier trabajo de sus hijos. Aquí se trata de escribir, corregir, interpretar y, luego, exponer las creaciones a los ojos de los compañeros, de la comunidad educativa, de la localidad en la que los niños viven, etcétera. De este modo, cada propuesta podrá adecuarse a una determinada situación, utilizando un registro x.
Advertencia
Es importante que las actividades aquí presentadas sean abordadas en un clima placentero, en el que los chicos se sientan a gusto y experimenten un real disfrute al encontrarse con el lenguaje y la hoja en blanco.
Por momentos, puede resultar tentador enseñar todos los contenidos gramaticales que debemos dar -según el programa de la asignatura- después de alguna de las actividades, pero esto no debe suceder, ya que podría significar el fin de lo creativo y, por lo tanto, el fracaso de la propuesta. Si bien nuestro plan como docentes es abordar ciertos contenidos teóricos a partir de las producciones, los chicos, a la hora de imaginar y crear, no deben estar al tanto de esto, porque de este modo se coartaría la creatividad. El momento de producción del borrador tiene la guía de la consigna, pero en todo lo demás es libre.
No se recomienda trabajar los contenidos gramaticales inmediatamente después de la actividad, como para que los niños no asocien que, después de una propuesta que se presenta como “divertida”, los volverán locos con contenidos gramaticales. Siempre, después de llevar a cabo el borrador de la actividad, se propone realizar una puesta en común que puede consistir en la simple lectura en voz alta en el aula (de quienes quieran compartir sus textos), la exposición en una cartelera, la publicación en algún medio de comunicación, la lectura en la formación, etcétera. Recién después de estos dos pasos se puede trabajar con algún contenido conceptual metalingüístico, partiendo de la reflexión y sin olvidar que nuestro objetivo es mostrarles a los chicos que escribir puede ser una tarea maravillosa, llena de sorpresas, de aventuras, de personajes. Sin embargo, también resulta necesario hacer hincapié en que la escritura no es solamente un producto de la inspiración; los escritores trabajan escribiendo libros y pasan por distintas etapas en su escritura: primero crean y plasman en un papel todas sus ideas, luego leen y releen para corroborar si lo que escribieron los satisface y agregan elementos, cambian detalles, palabras, etcétera. Más tarde, se inicia el proceso de corrección de las formas, se revisa la parte gramatical. Terminada esta tarea, se suele mostrar a una persona confiable ese escrito para que aporte críticas positivas y negativas. Estos son los pasos mínimos que cualquier escritor suele atravesar. Sería interesante acercarles a los chicos propuestas que fomenten esta labor, pero sin olvidar, insisto, que cada vez que los docentes llevamos al aula una actividad literaria de escritura, asumimos un desafío que pone en juego todo nuestro potencial para la enseñanza, nuestra imaginación y nuestras ganas de educar escritores críticos, creativos y conscientes de sus prácticas.
Además, al final del capítulo II el lector encontrará un Cuadro de contenidos curriculares por actividad en el cual se relacionan los juegos y actividades de escritura creativa con los contenidos conceptuales del área de lengua.
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