Integración educativa, diversidad y discapacidad en la escuela plural

Integración educativa, diversidad y discapacidad en la escuela plural

50 talleres de capacitación


$ 380,00

Más de una vez la escuela, igual que otras instituciones vinculadas con la infancia, deja de construirse y se encuentra “vacía", carente de recursos reales y simbólicos, presentándose como un espacio donde lo instituido no responde a las demandas de la época. De este modo se producen reiterados quiebres entre la institución y la comunidad.
La autora propone soluciones a estas cuestiones, acompañando a los docentes y profesionales a aventurarse a recorrer un camino abierto al conocimiento que, como todo lo que se inaugura, ha de resultar novedoso, distinto, riesgoso e irrepetible.
Las temáticas han sido organizadas en torno a diferentes ejes troncales vinculados con la integración educativa y con los movimientos que se generan en el seno de la comunidad educativa para poder erigirse en escuela plural.
La obra incluye una “caja de herramientas": un listado de libros, cuentos, poesías y canciones al que se puede recurrir para el diseño de talleres y actividades. Se aportan, también, referencias a las artes plásticas, al cine y demás soportes utilizados en diferentes instancias de capacitación.

Capítulo 1
Integración educativa
¿Querer es poder?
La construcción del Proyecto Educativo Institucional
Los primeros pasos de esta construcción compartida
Trabajar en grupo, no es sencillo
Capítulo 2
Manos a la obra
Generalidades
Talleres
Capítulo 3
Los padres y la integración educativa
Actividades
Talleres 
Capítulo 4
La escuela común y la discapacidad
La discapacidad como representación social
Breve ubicación histórica del tema
Integración educativa y discapacidad
La escuela y la discapacidad   
La discapacidad cuestiona a la escuela
Adecuaciones curriculares y discapacidad
Capítulo 5
Talleres sobre discapacidad
Capítulo 6
Caja de herramientas
Escritos personales
Los discapacitados primero
Suele decirse en las escuelas
La diversidad como valor educativo
El nombre de las cosas
Preguntas frecuentes
Sugerencias
Textos
Libros  
Cuentos
Poesías, canciones
Pintura
Cine
Anexo I
Técnicas de grupo
Anexo II
Fechas significativas. Acontecimientos internacionales relevantes

María José Borsani

Terapista Ocupacional en Salud Mental por la Universidad Nacional de Rosario y Maestra Especializada en Educación Diferencial. Se dedica al estudio y difusión de temáticas vinculadas con el enseñar y el aprender, la escuela inclusiva, la accesibilidad, barreras al aprendizaje y la participación, las configuraciones de apoyo y los ajustes razonables, a las adecuaciones curriculares y demás cuestiones afines.
Ha desarrollado tareas docentes y profesionales en diversas instituciones y niveles educativos. Fue capacitadora de la Red Federal de Formación Docente Continua del Ministerio de Educación de la Provincia de Santa Fe.
Docente a cargo del espacio curricular: ”Desarrollo Curricular y Adecuaciones Curriculares en la Escuela Inclusiva” en la Diplomatura Superior en Educación Inclusiva – Atención a la Diversidad de la Universidad Nacional de Santiago del Estero.
Miembro fundador y coordinadora del Equipo Interdisciplinario del Instituto de Pedagogía Clínica de Rosario y asesora pedagógica del Equipo de Apoyo a la Integración Educativa del IPCR.
Autora de trabajos de difusión masiva y científica relacionados con el aprendizaje sistemático y la inclusión educativa.

Ver más

“Son cosas chiquitas. No acaban con la pobreza,
no nos sacan del subdesarrollo,
no socializan los medios de producción y de cambio,
no expolian la cueva de Alí Babá.
Pero quizás desencadenen la alegría de hacer y la traduzcan en actos.
Y al fin y al cabo, actuar sobre la realidad y cambiarla,
aunque sea un poquito,  es la única manera
de probar que la realidad es transformable.”

 Eduardo Galeano
Este trabajo es una apuesta de reflexión y búsqueda concreta para toda persona, estudiante y/o profesional, docente, psicólogo, fonoaudiólogo, psicopedagogo, terapista ocupacional, kinesiólogo, pediatra, neurólogo, convocados por el aprendizaje y la construcción de una escuela plural.
Supone un lector interesado en el tema, que es tenido en cuenta permanentemente, al que se apela, inquiere y convoca para tal emprendimiento y se lo incita a producir teoría, a correrse de la peligrosa seguridad que ofrecen las posiciones paternalistas y autoritarias, para situarse como sujeto constructor de su propia praxis.
La propuesta pretende constituirse como un “espacio-tiempo” viable donde circule la palabra y resuene en cada sujeto para que cada uno pueda pensar en su propio destino profesional, a la par de pensar conjuntamente proyecciones que reivindiquen la posibilidad de crear y revaloricen el lugar del pensamiento, de las ideas. Invita a preguntarse por el significado de lo que transcurre en la escuela, en el acto de aprender, por la forma de decir y de leer lo cotidiano de la propia praxis desde la reflexión de lo que acontece en los sujetos protagonistas productores de sus rutinas, sus jergas, sus ritos y marcos referenciales.
Los escritos se basan en la escucha y el análisis del despliegue de las necesidades planteadas por los docentes de escuelas, públicas y privadas, con las que he tenido el gusto de trabajar a lo largo de muchos años. Tienen el profundo valor de no haber sido diseñados desde laboratorios ni oficinas técnicas, sino que han surgido del intercambio con “sujetos pedagógicos”, niños, niñas y adolescentes escolares, docentes, directivos y profesionales convocados por el aprendizaje.
Repasando el proceso de escritura de este libro, rescato un rasgo personal que se vislumbra en mi necesidad de conservar aquellas cosas que en determinado momento me resultan significativas y con las que me encariño. Fiel a este estilo, fui cuidando celosamente, a lo largo de muchos años de trabajo, las preguntas de los docentes, sus reflexiones, cartas personales, las consignas y los informes de los talleres que organizábamos para cada instancia de capacitación, para cada nuevo encuentro que se nos abría. Los custodié, archivados, aparentemente sin otro propósito explícito más que el de conservarlos,
Debo reconocer que hoy celebro haberlos protegido porque al ordenarlos encontré datos y textos muy valiosos. Son la memoria, el pasado recordado que finalmente se enhebra en forma de libro.
En 2003 fui convocada a trabajar como capacitadora de la Red Federal de Formación Docente Continua, Cabecera Santa Fe, en el Proyecto “La integración escolar de niños con necesidades educativas especiales”. Al organizar una jornada para esta capacitación recurrí a los apuntes guardados en búsqueda de un material específico. A partir de este encuentro, casi casual, comencé a revisar los otros manuscritos e intenté darles algún orden. No encajaban en ningún molde predeterminado. Surgieron nuevos materiales, propuestas inéditas que me llevaron a este inesperado acto de escritura en el que procuro rescatarlos y vertebrarlos desde la subjetividad que comienza a construir enunciado.
En diferentes momentos de este proceso, fui encontrando que este libro ya estaba escrito y sentí que simplemente lo estaba armando, corrigiendo textos ya preparados en momentos pretéritos, en los que no existía aún la tentativa de aunarlos en una obra.
No hubo bocetos previos trazados con intencionalidad, pero, en rigor de verdad, para llegar a concretar este escrito hubo un largo recorrido, que tiene que ver con mi tránsito por instancias de formación, privada y colectiva, de lecturas y apuntes, estudios, revisiones, de diferentes versiones sobre cada tema, de discrepancias, dudas, contradicciones e incertidumbres que dan cuenta de un trabajo anterior.
La mayor exigencia del último tiempo de consolidación estuvo en la dedicación que exige la escritura del texto, sabiendo el riesgo que se corre cuando se intentan amalgamar las instancias teóricas y prácticas.
En un primer momento, me impuse una serie de restricciones en torno al modo en que la subjetividad se permeaba en los escritos, pero fui anulándolas a medida que se articularon los espacios, permitiéndome cierta desmesura en la forma de percibir la temática vinculada, inevitablemente, con un compromiso personal que he asumido a lo largo de tantos años en este quehacer.
Al prosperar en el armado del texto, hoy puedo proponerlo como una puesta en acto de las categorías y los planteos ya desplegados en los tres libros previos: Integración o exclusión” escrito en coautoría con María Cristina Gallicchio, Adecuaciones curriculares, apuntes de atención a la diversidad y Adecuaciones curriculares del tiempo y el espacio escolar, publicadas por Ediciones Novedades Educativas, que continuamente aparecen como soportes de este proyecto. Con este nuevo texto intento ir más allá del enunciar, o denunciar, lo que acontece en el seno escolar con los alumnos con necesidades educativas especiales y no caer en el encandilamiento de añorar otras condiciones para la concreción de la escuela plural. Pretendo generar acciones productoras de sentido frente al vacío institucional, a la homogeneización y generalización de la banalidad, desde un espacio donde sea posible aprender, crear y -por qué no- resistir, encontrando nuevos modos de subjetivación que permitan recrear la escuela inclusiva.
La producción de este volumen tuvo las características de un trabajo de taller que queda abierto, que tiene más la forma de una obra en construcción que de una empresa concluida, por lo que su concreción estará en manos de quienes interactúen y produzcan a partir de estos textos.
He intentado brindar un registro vivencial de las instancias de formación y capacitación, lo que, inevitablemente, me sitúa en la complejidad de esta puesta en palabras, ya que el objeto de análisis se funde y confunde con la propia experiencia lo que por momentos responde a un escrito testimonial.
Esta escritura se erige, entonces, como un acto de reconstrucción de fragmentos discontinuos de mi experiencia clínica, de mi lugar como capacitadora docente, como asesora de instituciones y coordinadora de grupos de estudio. Constituye la revisión crítica de ese andar y, en el mejor de los casos, se presenta como una invitación a la reflexión creativa.
Parto de la premisa de que cada docente o profesional vinculado con el enigma del aprender tiene un saber específico que debe ser valorado, respetado, rescatado; si cuestionado, jamás subestimado. Lo que no justifica ni avala que las instancias de capacitación y reflexión que se ofrezcan sean tan exigentes, empíricas o abstractas que no puedan fructificar porque el discurso teórico se implementa como un riesgoso instrumento de exclusión. Atendiendo a esta preocupación es que, sin perder el rigor de lo teórico, intento ser clara en la transmisión, sin generar dificultades de comprensión, sino todo lo contrario y me esfuerzo por encontrar una forma de orden que tenga unidad y coherencia.
Integración y discapacidad en la escuela plural fue pensado y organizado para ofrecer un “tiempo y espacio” de reflexión que permita acceder a un saber a través de un proceso constructivo.
Se amalgaman, en el trasfondo de esta escritura:
* un profundo respeto por el niño y el adolescente como sujetos de aprendizaje;
* el mayor de mis reconocimientos para quienes han contribuido con sus obras pioneras y trascendentales al vasto conocimiento del ser humano: Piaget, Vigotsky, Doltó, Winnicot, Freud, Mannoni y otros tantos que sembraron certezas a la par de inquietudes que impulsaron nuevas búsquedas;
* las investigaciones y estudios, tanto de orden estadístico como conceptual, cuantitativas o cualitativas, que han obtenido parámetros confiables que permiten interpretar lo que en los sujetos y en su entorno acontece.
Por qué “integración y discapacidad en la escuela plural”
El título de este libro remite a la escuela amplia que necesitamos construir para enfrentar el desafío de este imprevisible tercer milenio. Una escuela que toma la diversidad como un valor educativo ineludible, donde lo plural se erige como la impronta de lo común y cotidiano. Plural en tanto múltiple, diferente, referenciada por lo que se presenta en más de un aspecto y toma la coexistencia de elementos o factores dispares u opuestos en el seno de la realidad escolar, conformando en ese rasgo su profunda riqueza.
Escuela plural que va más allá de su propia enunciación y se plasma a través de la consideración de ser realizada, de un hacer, de una praxis, de un acto que la concreta.
La palabra acto, del latín actus, se refiere a un hecho o acción, a la condición de ser realizado y hacia allá se dirige este libro, hacia el intento de pensar y hacer una construcción que, citando a Paulo Freire, sólo es posible “a través de la praxis auténtica; que no es ni activismo ni verbalismo sino acción y reflexión. Enseñar es un acto”.
Más de una vez la escuela, al igual que otras instituciones vinculadas con la infancia, deja de construirse y parece estar “vacía”, carente de recursos reales y simbólicos, por lo que se presenta como un espacio donde sólo se da lo ya instituido que no responde a la demanda de la época y marca los reiterados quiebres que existen entre esta institución y la comunidad.
En estas circunstancias, los sujetos que conforman la escuela no pueden “sujetarse” a la institución, no se apropian de ella para cuestionarla, construirla, renovarla y hacerla crecer colectivamente, sino que se someten a los modos establecidos por los “usos y costumbres”. Los discursos y las propuestas imperantes no dan cuenta del acontecimiento, del malestar que desborda por todos lados, sino que se limitan a reforzar lo establecido.
Este libro propone vérselas con estas cuestiones e intenta acompañar, a los docentes y profesionales interesados por la integración educativa, a aventurarse en este emprendimiento científico y andamiarlos en el arduo trabajo de recorrer un camino abierto al conocimiento que, como todo lo que se inaugura, ha de resultar novedoso, distinto, riesgoso e irrepetible.
De qué trata
Las temáticas de este libro han sido nucleadas en torno a diferentes ejes troncales vinculados con la integración educativa y los movimientos que se han de dar en el seno de la comunidad educativa para poder construirse en escuela plural. Confío en que el recurso de secuenciarlas en un orden progresivo de complejidad me permita exponerlas y transmitirlas con rigurosidad.
El primer espacio está destinado a la “integración educativa” como una categoría de trabajo y reflexión amplia. Tras una breve consideración sobre el Proyecto Educativo Institucional y su posible gestión, se propone poner “Manos a la obra” a través de los talleres presentados en el capítulo II.
El lector encontrará los lineamientos generales del trabajo colegiado y los talleres diseñados para esta etapa inaugural de construcción compartida.
Algunas propuestas son sencillas, convencionales, quizás hasta inocentes, otras se presentan como una provocación más audaz, generando polémicas y cuestionamientos severos. Queda a consideración del lector utilizar los talleres que considere pertinentes para cada ocasión.
Los talleres se presentan agrupados en dos momentos sucesivos. El primero de ellos aborda el trabajo institucional con los docentes en 14 talleres posibles que trabajan el tema desde lo general a lo particular, convocando a pensar en la transformación necesaria para avanzar desde la escuela tradicional hacia la escuela de la diversidad, en la articulación indispensable entre la escuela común y la escuela especial, el lugar y el sentir docente y las invariantes institucionales que obstaculizan los procesos de integración educativa.
El segundo momento del capítulo se refiere puntualmente al trabajo en el aula, ofreciendo 21 instancias de producción grupal teórico-práctica que revisan, desde la propuesta curricular, las necesidades educativas especiales y las adecuaciones curriculares hasta la enseñanza diversificada, los proyectos de visión futura y las actividades integradoras.
Es sabido que la participación activa de los padres y madres en el proceso educativo de sus hijos es un factor de jerarquía para propiciar el desarrollo del alumnado, por este motivo se destina un espacio específico a "Los padres y la integración educativa". Este tercer capítulo incluye diferentes talleres y propuestas activas de reflexión compartida con padres y alumnos.
Si bien el tema de la discapacidad ha sido considerado en forma general, al trabajar la integración educativa cobra protagonismo en el cuarto capítulo: “La escuela común y la discapacidad”, en el que se lo considera con relación a las representaciones sociales.
Se ofrece una breve ubicación histórica del tema, que recorre desde la prehistoria hasta nuestros días con el objetivo de ilustrar cómo el concepto de la discapacidad y el tratamiento que de ella se ha hecho ha ido variando a través del tiempo según haya sido el contexto socio histórico cultural y político en el que se lo sitúe. Luego se focaliza la mirada en cómo la discapacidad cuestiona la escuela, al desplegar un planteo teórico acerca del sustrato básico desde el que se concibe al otro y desde el que se construye el espacio y el tiempo donde se escenifica esta inscripción. Se recorre el camino que lleva de las adecuaciones curriculares a la diversificación curricular, lo que reubica la integración educativa de un alumno con discapacidad en el aula regular.
Los 17 talleres diseñados específicamente para abordar el tema de la discapacidad se encuentran en el quinto capítulo. Las actividades se someten al recorrido teórico delineado en las notas ya mencionadas.
El último capítulo representa la caja de herramientas del taller, que queda a disposición del lector con una serie de instrumentos, recursos y estrategias concretas de las que me he valido para cristalizar esta labor. Confío plenamente en que los lectores añadirán los elementos subjetivos que complementarán la producción.
Allí encontrará escritos personales que aluden a las problemáticas desarrolladas en los talleres. Detrás de cada texto, de cada propuesta, hay historias reales, valiosas, ricas, que encierran proyectos, afectos, logros y desconsuelos, rabias y frustraciones que involucran a los actores de esa experiencia puntual. A partir de hacer públicas estas reflexiones, cada protagonista se erige como coautor de la crónica publicada.
Se transcriben citas textuales de preguntas, opiniones o consultas que han surgido en talleres, supervisiones y grupos de estudio que pueden ser tomados como consignas de trabajo posteriores.
En el apartado “Sugerencias” se ofrece un listado de libros, cuentos, poesías y canciones a las que se puede recurrir como disparadores que permiten poner el tema a rodar. Se aportan referencias a las artes plásticas y al cine y demás soportes, con los que se andamiaron diferentes instancias de capacitación.
El libro se cierra con dos anexos.
En el primero se describen y detallan las diferentes técnicas grupales a implementar en uno de los talleres sugeridos.
En el segundo figuran las fechas significativas de declaraciones, leyes y/o normativas vinculadas con el tema de la discapacidad, tanto en el nivel internacional como en el ámbito nacional, a las que se hace referencia en el recorrido histórico y en los talleres pertinentes.
Hecha la semblanza del libro, tan sólo me resta expresar, a quien lo tiene entre sus manos, mi profundo agradecimiento por su compañía y compromiso con el desafío de sostener renovadas búsquedas que conduzcan hacia la puesta en acto de la escuela plural.

También le puede interesar

Adecuaciones curriculares


María José Borsani
$ 275,00

Iguales y diferentes


Fay, González Cuberes y otros
$ 232,00

Necesidades especiales


Havlik, Untoiglich y otros
$ 232,00

Adecuaciones curriculares del tiempo y el espacio escolar


María José Borsani
$ 245,00

Consultas