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ISBN: 978-987-538-234-3
Págs.: 312
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Notas
Recensión
de esta obra
por Teresa Sancho-Vinuesa (Universitat Oberta de Catalunya, España)
Revista Iberoamericana de Educación Nº56 (2011)
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Las tecnologías de la información y la comunicación en las prácticas pedagógicas
Manual para organizar proyectos
Herminia Azinian

Introducción
In memoriam
A quienes, como María Virginia Rapallini y Daniel Reyes,
abrieron algunos de estos caminos,
caminaron
con nosotros y nos siguen acompañando…
“No se puede construir desde la dificultad sino desde el sueño.”
Manuel Belgrano
Los cambios tecnológicos y sociales de los últimos años han producido un fuerte impacto en los ambientes educativos. Las competencias necesarias para el desenvolvimiento de los individuos en la sociedad, junto con las posibilidades que las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) presentan para los procesos de enseñanza y de aprendizaje, interpelan las prácticas docentes, requiriendo su revisión e invitando a reflexionar sobre el desafío de su integración en los proyectos pedagógicos. El uso de las TIC en este contexto requiere de una reflexión en doble sentido: Reflexión epistemológica (conocimiento de las TIC): qué cambios implican en la realidad, para qué sirven y cómo pueden ser utilizadas (en función de la situación educativa, de los valores éticos, etc.).
Reflexión pragmática (habilidades de uso de las TIC): cómo es posible potenciar su uso en diferentes contextos de enseñanza y aprendizaje. Las grandes potencialidades que encierran estas tecnologías, principalmente como caminos de gestión de información y como medios de interacción y comunicación, pueden y deben ser puestas al servicio del desarrollo de las competencias básicas sociocognitivas de nuestros alumnos, aquellas relacionadas con la comunicación, la colaboración, la participación y el aprendizaje.
En este libro se explora el entramado entre las TIC, la construcción del conocimiento y sus implicancias para la enseñanza y el aprendizaje, desde un encuadre conceptual que da cuenta de las múltiples dimensiones a considerar para la integración de las TIC en las áreas y disciplinas curriculares: psicológicas, didácticas, disciplinares y tecnológicas. En este marco, se abordan diversas cuestiones esenciales: consideraciones teóricas que ayuden a reflexionar acerca del impacto de las TIC en el desarrollo de competencias de gestión de la información, aportes distintivos al aprendizaje facilitados por la interacción con múltiples representaciones y su transformación dinámica, tipos de propuestas didácticas que faciliten a los alumnos la exploración, el descubrimiento y la construcción de significados, formas de gestión escolar que requieren dichas propuestas (estructuración del espacio y del tiempo, rol de los participantes, etc.). El encuadre conceptual está orientado a los docentes de todos los niveles, aunque los destinatarios de las propuestas didácticas son los docentes de aquellos alumnos que ya tienen competencias lectoras desarrolladas y que se han iniciado en el trabajo autónomo.
La integración de las TIC a las prácticas pedagógicas para promover mejores aprendizajes es una temática compleja que articula facetas sociales, tecnológicas, psicológicas, didácticas, disciplinares y organizativas. Estos diversos aspectos son presentados en distintos capítulos, respondiendo a la necesidad de organización didáctica de la obra, pero las numerosas vinculaciones entre conceptos -muchas de ellas de ida y vuelta- hacen que algunas ideas se desarrollen o referencien en varios capítulos con enfoques complementarios. Por otra parte, dado que la realidad es mucho más rica y variada que las conceptualizaciones que podamos elaborar, hay elementos, situaciones y prácticas difícilmente clasificables en los esquemas descriptos y otros que pueden aparecer en distintas categorías de análisis. Se busca brindar herramientas concretas para la elaboración de propuestas que integren las TIC en instancias curriculares específicas, indicando posibilidades, pero sin detallar procedimientos técnicos. Se citan materiales y programas a título de ejemplo, lo cual no implica que sea en desmedro de otros posibles. Los títulos y marcas mencionados son propiedad de sus respectivos titulares legales y algunas de ellas son marcas registradas o comerciales.
Se citan sitios Web accedidos en septiembre de 2006, pero dado que la Web es un espacio dinámico, pueden haber cambiado de dirección, desaparecido y/o variado su contenido. Algunos de esos sitios son en inglés y se los incluye, pues pueden ser útiles para trabajos interdisciplinarios en la escuela –con el docente de esa lengua- y con la intención de que brinden ideas para desarrollos propios en nuestros países de habla hispana.
También se incluyen ejemplos de herramientas y entornos poderosos desarrollados en inglés, en general por universidades estadounidenses. Se trata de presentar modelos y propuestas cuyas ideas pueden ser útiles:
• a los docentes para implementarlas con software de uso libre o disponible en las escuelas;
• a grupos de investigación y desarrollo universitarios para señalar el estado del arte con vistas a realizar desarrollos propios acordes con nuestras realidades latinoamericanas.
El término “docente” hace referencia en la Argentina a las educadoras y a los educadores de los distintos niveles, también llamados maestras, maestros y profesores. Nos referimos a todos ellos utilizando las expresiones “el docente” o “los docentes”, así como nos referimos a “el alumno” o a “los alumnos”. La palabra “usuario” indica a la persona que utiliza los artefactos, sea un docente o un alumno. Se ha decidido usar estos vocablos para agilizar la lectura, sin menoscabo del reconocido concepto de género. Con la misma intención de agilizar la lectura, se utiliza el acrónimo TIC por tecnologías de la información y de la comunicación.
El sustantivo “colaboración” se usa en el sentido de trabajo conjunto, mediante el cual un individuo logra sus objetivos sólo si los otros participantes logran los propios y con la idea de que investigan juntos, comparten significados y producen globalmente. En este sentido, la expresión “trabajo colaborativo” se considera redundante. En cuanto a la expresión “aprendizaje colaborativo”, preferimos hacer referencia a aprendizaje mediante colaboración. La colaboración entre alumnos, entre docentes y alumnos, y de docentes entre sí, es considerada parte de un cambio de perspectiva necesario que incluya formas de relacionar más directamente los aprendizajes que se producen adentro y afuera de la escuela, integrando estas tecnologías de fuerte presencia en la sociedad que pueden realizar aportes distintivos al aprendizaje, en entornos pedagógicos apropiados.
La autora
Villa Gral. Belgrano
Provincia de Córdoba, Argentina
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