Asistimos
a un creciente interés por la mediación escolar
como consecuencia de los conflictos que se producen por el deterioro
de las relaciones interpersonales. Las instituciones afrontan
la problemática social que ingresa a la escuela e impacta
con mayor fuerza en aquellos grupos donde las relaciones interpersonales
se encuentran deterioradas o no encuentran estrategias apropiadas
para su gestión. La mediación no es un instrumento
de salvación que mágicamente solucionará
los conflictos. La mediación representa sólo una
parte de la “caja de herramientas” que puede mejorar
la gestión de determinados conflictos, y no aporta solución
para todas las situaciones conflictivas.
Los conflictos que se generan en el ámbito educativo no
siempre tienen una adecuada resolución o administración.
Prueba de ello son el aumento de los recursos administrativos,
los expedientes iniciados a docentes y alumnos y la escalada de
los conflictos institucionales que afectan a toda la comunidad.
La temática del conflicto constituye una preocupación
central para quienes ocupan cargos de conducción e inciden
de forma determinante en la conducta de los miembros de las organizaciones
y en el grado de eficiencia institucional (Crozier, Friedberg,
Touzard). ¿Qué hacer con los conflictos sabiendo
que son propios de la vida personal, grupal e institucional? ¿Negarlos,
ignorarlos? Reaparecerían inevitablemente, a veces disfrazados,
en otros casos desplazados.(1)
Generalmente, las sanciones a alumnos y docentes, los recursos
administrativos y los reclamos judiciales son soluciones formales
(2) que no ofrecen respuestas adecuadas y generan insatisfacción,
pérdida de tiempo y desgaste emocional. Los conflictos
reaparecen desplazados o disfrazados bajo nuevas pretensiones,
pues los actores institucionales no encuentran canales adecuados
para gestionar sus disputas y se traba el desarrollo pedagógico
e institucional.
El sistema formal sólo “atrapa” una parte de
los problemas que se generan en las instituciones.
"¿Cuánto tiempo demoran los diferentes procedimientos
y cuántas energías y recursos se gastan con ellos?
¿Cuán satisfechos quedan los contendientes con los
resultados de las disputas? ¿Qué efectos tienen
los procedimientos existentes sobre las relaciones personales
o institucionales? ¿Con qué frecuencia vuelven a
presentarse los mismos conflictos porque no fueron efectivamente
resueltos?"(3)
Esta obra desarrolla una propuesta para abordar los conflictos
escolares desde los procedimientos de la resolución alternativa
de disputas (RAD),(4) que permite generar
un sistema menos costoso y más eficiente en cuanto a los
parámetros de:
- economía,
- satisfacción en el resultado,
- efectos sobre las partes y
- recurrencia.
La
mediación educativa es un método de resolución
de conflictos en el ámbito educativo que no se agota en
“enseñar un procedimiento", sino que tiene un
sentido mucho más amplio y se encuentra estrechamente relacionada
con la formación integral del alumno y la educación
en valores. La mediación encierra una experiencia educativa
también en otros ámbitos, ya que las partes se educan
mutuamente al participar en procesos colaborativos de resolución
de conflictos, descubren múltiples percepciones de los
problemas e identifican las cuestiones que les preocupan cuando
se explican y escuchan los fundamentos.
El aprendizaje de valores y sus fundamentos sólo es posible
si éstos, en cada una de las acciones y procesos que transcurren
en el aula y en la escuela, se muestran como ejemplos, con experiencias
vividas y asociadas a situaciones posibles de la vida escolar:
participación en clase, trabajo en equipos y solución
de conflictos.(5) Es decir, no sólo
desde el saber intelectual, sino también desde el saber
hacer y el saber ser. Estos contenidos se abordan desde lo conceptual,
lo procedimental y lo actitudinal. Toda la comunidad debe estar
involucrada para desarrollar estas técnicas en las instituciones
educativas. Sin embargo, será muy conveniente partir de
la reflexión acerca de la práctica docente para
analizar la manera en que se resuelven los conflictos y los posibles
aportes de la negociación y la mediación en la práctica
diaria con los alumnos. El docente que pretenda trabajar en la
resolución de conflictos inevitablemente analizará
su propia actitud frente a éstos. Será de gran importancia
la adhesión del educador al implementar estas técnicas
para que ellas no sean un intento pasajero que corra el peligro
de ser dejado a un lado por haber apresurado su puesta en funcionamiento.
Los docentes deben transmitir, a través de sus acciones,
la nueva visión frente a los conflictos, buscando la revalorización
y el reconocimiento de las partes en tanto gestoras de la solución.
Esto será posible en la medida en que el docente gestione
sus propias diferencias desde una postura superadora.
Este
trabajo se dirige a docentes, mediadores, directivos de centros
educativos, orientadores escolares y a los demás a actores
de la comunidad educativa interesados en este tema. Introduce
al lector en el análisis de los conflictos educativos,
las formas de gestión y analiza los aportes de la negociación
y la mediación para su abordaje. El lector encontrará
una mayor referencia a disputas entre adultos, con el fin de lograr
una mejor significatividad en ellos, además de permitir
la reflexión que debe surgir de las propias reflexiones
antes de trabajar con los alumnos. Finalmente, se ofrece una propuesta
de trabajo que toma al conflicto como parte de la vida institucional
y como un proceso de co-construcción en el que todos los
actores tienen responsabilidades.
Notas
1. G. Frigerio y M. Poggi, Las instituciones educativas. Cara
y ceca, pág. 61.
2. Cuando nos referimos a las soluciones “formales”,
lo hacemos con relación a los procedimientos establecidos
por las leyes, decretos, reglamentos y circulares que regulan
la gestión de los conflictos.
3. Ury Brett y Golbert, Cómo resolver las disputas. Diseño
de sistemas para reducir los costos del conflicto, pág.
40.
4. En adelante nos referiremos a los procedimientos de resolución
alternativa de disputas como procedimientos RAD.
5. Diseño Curricular, Ministerio de Educación, Cultura,
Ciencia y Tecnología de la provincia del Chaco, pág.
166.