Movimiento, juego y comunicación
Perspectivas de expresión corporal para niños

Mercedes Oliveto y Dalia Zylberberg


Prólogo de Olga R. Nicosia

Leer este libro fue para mí atractivo y emocionante. Las autoras ofrecen “su cofre de tesoros”, sus conocimientos y experiencia, a otros docentes que quieran emprender y/o enriquecer los caminos que aparecen cuando se “abre la puerta para ir a jugar”.
Patricia Stokoe decía que la expresión corporal necesitaba de “agentes multiplicadores” para llegar a todas las escuelas del país. Seguramente este libro sería una gran alegría para ella y creo que lo será también para esos docentes que, a pesar de todo, contra viento y marea, en cualquier lugar del mundo y de la Argentina especialmente, siguen atrevidos y alertas para crecer y ofrecer a sus alumnos nuevas propuestas.
Es clara y contundente la postura de las autoras con respecto a la “educación por el arte” y muy rica la propuesta en cuanto a la Integración de las áreas y la articulación de la expresión corporal con otras disciplinas curriculares. Lograr esto sin perder su “identidad y especificidad”, como ellas lo expresan, no siempre sucede en las escuelas.
Lo más destacable es el equilibrio logrado en tres aspectos que considero muy importantes:
1. La solidez y precisión en el desarrollo de los conceptos básicos de la expresión corporal (objetivos, contenidos, áreas, etc.) y la exquisita y pertinente elección de los textos de los distintos autores para fundamentar y enriquecer sus propuestas. Seguramente en muchos lectores despertará la curiosidad de seguir “abriendo puertas”.
2. La claridad de los relatos de las experiencias vividas: con los alumnos, con otros docentes, en la escuela. No sólo explican la teoría, sino que también muestran cómo se puede implementar, en una institución donde la expresión corporal está dentro del currículo, para todos los alumnos de un grado.
En ellos se puede ver el trabajo previo de planificación, el gozo en la tarea realizada y la actitud de las docentes en el arduo y gratificante camino de guiar a otros en su desarrollo artístico.
3. La apertura y la confianza que brindan con su “cofre abierto” para que cada docente o futuro docente emprenda el camino de investigación, experimentación y crecimiento.

Las fotos y los gráficos, además de su valor estético, apoyan de una manera muy clara las explicaciones, mostrando los logros, el compromiso y la alegría de los protagonistas.
El capítulo de la evaluación merece una lectura para todas las disciplinas artísticas por su invitación a la observación de distintos ítem y el desafío de reflexionar sobre el rol docente, un camino de humildad y objetividad necesario para crecer y perfeccionarse que no siempre se tiene el coraje de transitar.
Para finalizar, transcribo esta afirmación de las autoras que sintetiza el valor de esta obra: “Sostenemos que la educación artística debe estar más presente que nunca, conscientes de la importancia que tiene el desarrollo del potencial creativo y la sensibilidad estética de cada ser humano. Porque amplía y profundiza las vías de expresión de ideas y sentimientos, estimula el deseo de participar, fomenta la actitud crítica y la construcción de valores éticos”.
Les agradezco, como colega y docente, que me hayan elegido para esta tarea y las felicito por el trabajo realizado.

Olga R. Nicosia

 

 



Copyright © Centro de Publicaciones Educativas y Material Didáctico 2000