
Responsabilidades
compartidas
Hemos elegido
un párrafo de la ponencia de Juana María Sancho (pág. 6 de esta
edición) para sintetizar el espíritu de este número de Novedades
Educativas.
"Hay una serie de elementos que diferentes autores han considerado
que debería tener, haber aprendido o haber desarrollado el profesorado
para poder llevar a cabo un ejercicio de la enseñanza. (...) Si
pedimos esto a docentes que no han tenido una formación adecuada,
que no tienen unas condiciones de trabajo que les posibiliten dedicar
tiempo a analizar, a observar, a estudiar, que tal vez tienen que
hacer otros trabajos para llegar a fin de mes, estamos, una vez
más, señalando al profesor como el único protagonista del aprendizaje.
El profesor es un profesional que tiene que poder dar respuesta
a lo que es su propia responsabilidad, pero el profesor no se puede
responsabilizar por más de lo que le toca. Tampoco de menos, pero
no de más. Y aquí entra la gran tarea.
Para que las escuelas no sean los lugares donde aprender para olvidar,
tenemos que convencer a los ministerios, a los medios de comunicación,
a las grandes corporaciones, que son las que tienen realmente el
dinero, que la empresa es común y es de todos y que no podemos quedarnos
solamente los profesores con esa gran responsabilidad, sino que
la predisposición para tener lugares públicos, en los que todos
los chicos y las chicas puedan encontrar un lugar para aprender,
es una de las principales tareas de las sociedades democráticas,
y que las sociedades que no se responsabilicen de ello quizás tendrán
que dar cuenta de por qué no lo hacen."
Los
editores
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