
NUEVAS FORMAS
DE PARTICIPACIÓN
Hace ya tiempo que se escucha hablar de crisis de representatividad.
Quienes ocupan cargos en las instituciones que deberían
representarnos parecen alejarse cada vez más de las necesidades
del ciudadano de a pie.
El panorama incierto y la crisis cada vez más profunda
han llevado a que muchos adultos hayan reaccionado a esta situación
buscando alternativas dentro del sistema democrático, buscando
espacios donde sus voces puedan ser escuchadas, tenidas en cuenta,
y donde se comiencen a implementar acciones tendientes a frenar
el deterioro de la calidad de vida.
Hace ya un tiempo que se habla de que la escuela necesita formar
ciudadanos críticos, comprometidos, que sean partícipes
y no meros espectadores de lo que ocurre en la sociedad.
Ante la crudísima realidad que ha golpeado y continúa
golpeando a la mayor parte de la sociedad, la necesidad de una
formación para la ciudadanía se hace cada vez más
urgente y necesaria.
Esta situación está denunciando años de ausencia
de una buena educación en relación con la formación
cívica. Y buena parte de la sociedad -habiendo tomado conciencia
de estas falencias- decidió que llegó el momento
de alfabetizarse como ciudadanos.
Aparecen las asambleas barriales, los clubes del trueque y diversas
formas de cooperativismo.
La escuela, como parte de la sociedad, va incorporando en mayor
o menor medida estos nuevos modos en que los miembros de la sociedad
intentan sobrevivir. El concepto de “sujeto activo”,
tan frecuente en los discursos educativos, comienza hoy a tomar
otra dimensión.
Se aprende a participar participando. Los niños y los jóvenes
tienen mucho para decir y hay que aprender a escucharlos.
En esta producción especial de la revista Novedades Educativas
publicamos experiencias, ideas y propuestas pedagógicas
que en la actualidad se orientan en este sentido.
Estamos convencidos de que serán de utilidad para los lectores
de distintas realidades que comparten el objetivo de la alfabetización
ciudadana.
Los
editores