Familia y escuela: vínculos y des-vínculos

Entre la representación escolar tradicional de la familia tipo y la diversidad de modalidades (familias ensambladas, monoparentales…), hoy aceptadas como familia, ha pasado mucho tiempo. Una actitud -teórica al menos- de respeto por las diferencias ha permitido amplitud y entendimiento.
Si la idea de familia cambia, tal vez cambien los vínculos, las demandas, las tensiones, los compromisos.
Una visión tradicional suponía una mamá siempre dispuesta a acompañar, leer comunicados, colaborar en las tareas, enviar pedidos (ella está en casa, y además papá tiene trabajo).
¿Qué pide la escuela y qué esperan las familias ahora, cómo se construye ese vínculo necesario?
Según las edades de los alumnos, los contextos, las historias y las posibilidades, estas relaciones adoptan tantas tonalidades como situaciones existen.
Algunos maestros refieren una excesiva delegación de responsabilidades, malos entendidos, dicen que muchas veces cumplen funciones que corresponden a la familia y que las familias esperan que la escuela asuma tareas que no le pertenecen. A veces este vínculo es fructífero y potencia las acciones.
Sin duda, una relación compleja, pero imprescindible.
Ambos, familia y escuela son “socios principales” de la más complicada y fascinante de las empresas: la educación de los niños y de los jóvenes, la transmisión de la cultura, de los valores y de las posibilidades de transformación.
Ambas, matrices que dejarán huellas, modelarán rumbos, definirán futuro.

Los editores


 

 


Copyright © Centro de Publicaciones Educativas y Material Didáctico 2000