Feliz María Elena Walsh

En recordatorio de la celebración de su natalicio, homenajeamos a la cantautora con una canción que ha dedicado a docentes y otras piezas musicales de gran éxito en su carrera. Su sensibilidad y música son una referencia para la educación y ha logrado trascender generaciones.

Entrevista a Inés Torres
María Elena Walsh, una gran maestra, que quedará en la memoria colectiva

Nació en Ramos Mejía (Buenos Aires), en 1930 un día de verano como cualquier otro 1º de febrero. Hija de un trabajador que se dedicaba a la industria ferroviaria y en sus ratos libres tocaba el piano. Se crió entre partituras y un hogar cálido hasta convertirse en una maestra de la música y las emociones dado que permitió a varias generaciones ver el mundo y sentirlo de una forma particular. Desde la picardía, la risa y el compromiso político nos dejó su arte para transmitir y seguir recordando.

Muchas de sus canciones populares las ha dedicado a maestros y maestras. Hoy, queremos recordarla con esta letra:

Campana de palo
Soy la maestra argentina,
segunda madre y obrera.
Mis niños andan descalzos,
mi escuela es una tapera.

Soy la que siembra destinos
del mar a la Cordillera,
donde no llega la tiza
y el libro es una quimera.

Campana de palo
repica en la soledad.
Letras de pólvora y piedra
el tiempo amontonará.
Pobrecita patria en flor,
hasta aquí llegó mi amor.

Soy la maestra argentina,
la que está sola y espera.
Vivo zurciendo penurias
y consolando miserias.

Soy la que enseña a sus hijos
a venerar la bandera
de este país generoso
del corazón para afuera.

Nos preguntamos: ¿cómo utilizar sus canciones para la educación musical? Eva Lautersztein, en su libro publicado por Novedades Educativas, asocia sus canciones a la posibilidad de enseñar cierta fluidez entre vocales y consonantes para trabajar en el aula coral. Explica: "Podríamos decir que el canto de vocales fluye como un río y que las consonantes son como piedras de colores en su cauce que no interrumpen el flujo del río. Las consonantes y vocales deben cantarse con la intención de ser entendidas, pero sin perder su naturalidad. Por ello es bueno practicar una canción hablando el texto primero, luego se podrá cantar y comparar la claridad en la dicción. La Chacarera de los gatos (véase canción nº 11 de las Partituras), de María Elena Walsh nos brinda una buenísima práctica “gatuna” de vocales, y un cuento humorístico para recitar y cantar pronunciando claramente las consonantes."

Chacarera de los gatos
Tres morrongos elegantes
de bastón, galera y guantes,
dando muchas volteretas
prepararon sus maletas.

Miau, miau, miau, miau,
michi michi miau. (…)

Mas como el concurso era
para gato… y chacarera,
los echaron del salón
sin ninguna explicación.

Miau, miau, miau, miau,
michi michi miau.

Chacarera de los gatos
La partitura completa forma parte del libro "El coro en la escuela" de Novedades Educativas (Más información)

Otra de las posibilidades que destaca Eva Lautersztein en “El coro en la escuela” es sobre la expresividad en el canto, por ejemplo a la hora de cantar Manuelita, el gran éxito de María Elena Walsh. Continúa: “La voz es el instrumento de comunicación más expresivo. Incluso cuando conversamos por teléfono, sin ver la expresión de la cara y antes de que la persona comente su estado de ánimo, ya escuchamos sus atributos vocales y anímicos. Por ejemplo: la edad, el género, la salud, el registro de la voz, la proveniencia según el acento, y el estado de ánimo general (cansado, aburrido, triste, apático, entusiasta, curioso, alegre, optimista, jocoso, enojado, etc.). Cuando la poesía y la música se encuentran, brindan un canal riquísimo para la expresividad personal y grupal. En este sentido, la historia de la tortuga Manuelita de María Elena Walsh (véase canción nº 12 de las Partituras) es muy apropiada para que el coro pueda expresar distintos estados de ánimo. Es importante que los niños escuchen versiones de aquellos grandes cantantes que impresionan con sus voces, incluso cuando vocalizan, sin palabras”.

Manuelita, la tortuga
Manuelita vivía en Pehuajó
pero un día se marchó.
Nadie supo bien por qué
a París ella se fue
un poquito caminando
y otro poquitito a pie.

Manuelita, Manuelita,
Manuelita dónde vas
con tu traje de malaquita
y tu paso tan audaz.

Manuelita una vez se enamoró
de un tortugo que pasó.
Dijo: ¿Qué podré yo hacer?
Vieja no me va a querer.
En Europa y con paciencia
me podrán embellecer.

En la tintorería de París
la pintaron con barniz.
La plancharon en francés
del derecho y del revés.
Le pusieron peluquita
y botines en los pies.

Tantos años tardó
en cruzar el mar
que allí se volvió a arrugar
y por eso regresó
vieja como se marchó
a buscar a su tortugo
que la espera en Pehuajó.


Manuelita
La partitura completa forma parte del libro "El coro en la escuela" de Novedades Educativas (Más información)

El fallecimiento de María Elena Walsh (Buenos Aires, 10 de enero de 2011) causa hasta el día de hoy una gran conmoción en el medio artístico, cultural y educativo. Sin embargo, muchos docentes utilizan sus cuentos, poesías y canciones continuando el legado. El libro “El coro en la escuela. Actividades y juegos para el aula coral” da cuenta de ello con la divulgación de estas partituras y arreglos para la escuela, junto a más de 30 obras de diversos artistas.


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