Colección 0a5, la educación en los primeros años - Tomo 1

Leer y escribir
Dos
aprendizajes que abren la puerta al mundo de lo simbólico, a la
cultura. Aprendizajes necesarios para la vida, para la vida cotidiana
y para la otra, la de los cuentos, las novelas, las canciones.
La lectura y
la escritura han sido motivo de preocupación para quienes trabajan
en la escolaridad básica, ya que el acceso a la lengua escrita es
determinante en el éxito o fracaso escolar.
Métodos que
se suceden y renuevan, investigaciones que han revolucionado las
prácticas y las maneras de entender cómo se aprende mejor, y propuestas
didácticas diversas, dan cuenta del interés que despierta el tema
entre los educadores.
Preocupación,
interés, que ha llegado al Nivel Inicial, en el que los niños pequeños
comienzan a interactuar en un espacio sistemático con el mundo de
las letras, las palabras escritas y los textos.
Es aquí donde
las investigaciones de las últimas décadas han hecho un aporte invalorable
y revolucionario y que hoy podríamos traducir en unas frases sencillas
que nos parecen obvias, "cuando los chicos llegan a la escuela ya
saben algunas cosas acerca del sistema de escritura", o "leer es
comprender y atribuir significado a aquello que se lee", o tal vez
"escribir es mucho más que una destreza motora".
Con estas premisas
y con idas y vueltas, interpretaciones acertadas y otras no tanto,
la lectura y la escritura han hecho su entrada en el jardín.
Y también de la mano de otras premisas: "todos pueden iniciarse
en el camino de la alfabetización"; "el docente del Nivel Inicial
debe intervenir para que ello ocurra" y "cuanto menos alfabetizado
es el ambiente en el que viven los niños, más tiene que hacer la
escuela en ese sentido".
Esta edición
se integra con trabajos de quienes, desde una u otra perspectiva,
trabajan para ello.
Diana Grunfeld, coordinadora nacional de la Red Latinoamericana
de Alfabetización, en la Argentina, analiza la "revolución de la
psicogénesis" y sus aportes en cuanto al objeto de conocimiento
y a la tarea de los docentes.
Delia Azzerboni, licenciada en Psicología y actual regente del Instituto
del Profesorado de Educación Inicial "Sara C. de Eccleston", del
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, se centra en la importancia
de la función social de la lengua escrita y propone el aprendizaje
de la lectura y la escritura en procesos de interacción social,
destacando la importancia del lugar del docente como mediador para
la apropiación de esa herramienta.
Ana María Borzone de Manrique, investigadora de la Facultad de Filosofía
y Letras, de la Universidad de Buenos Aires, lo hace desde una visión
que, según su perspectiva no coincide siempre con la propuesta psicogenética.
Ligada a los marcos teóricos de Vigotsky y Bruner, en ella juega
un papel importantísimo la intervención docente en la interacción
verbal, y en la adquisición de la conciencia fonológica, conciencia
que facilita el aprendizaje de la lectura y la escritura.
Rosa María Rey, profesora en Letras, licenciada en Psicología y
autora de libros destinados al desarrollo de la lectoescritura,
a partir del análisis de las condiciones que favorecen la adquisición
espontánea de la lengua escrita, examina los marcos teóricos constructivistas,
cognitivistas e interaccionistas, aportando, además, la dimensión
de los afectos desde la perspectiva psicoanalítica.
La psicomotricista María Esther Rodríguez, aborda el aprendizaje
de la lecto-escritura desde la perspectiva de su especialidad, "resignificando"
el acompañamiento del entorno y el lugar del cuerpo.
Mirta Goldberg, profesora en Ciencias de la Educación y autora de
textos escolares, pasa revista a las décadas del 60 / 70, donde
las oportunidades de aprendizaje de la lengua escrita eran desaprovechadas
en el jardín, hasta que las maestras jardineras tomaron conciencia
de que se podía enseñar, creando ambientes alfabetizadores y acompañando
la curiosidad y los descubrimientos de los chicos.Con
estos aportes se renueva aquella preocupación. Las letras, las palabras
y los textos llegaron al jardín para quedarse.
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