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Sonidos del pasado
MÚSICA ABORÍGEN ARGENTINA |

Aplicación
multimedia.
CD Rom Interactivo
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La cultura de la Argentina se nutre de distintos
aportes y los indígenas constituyen uno de ellos. Somos un
país pluricultural y dentro de este concepto queda incluida
la cultura de los pueblos indígenas como expresión
particular de la cultura nacional; manifestada en un conjunto de
formas de vida regionales y/o locales.
Cada uno de los grupos aborígenes que habitaron el territorio
argentino en las distintas épocas del proceso histórico
cultural, a su manera y en función de sus vivencias y caudal
de conocimientos, produjeron y siguen produciendo, un mundo cultural
propio en el cual se destacaron las manifestaciones simbólicas
y figurativas como el lenguaje privilegiado para comunicar su interpretación
del universo, filosofía, ética, costumbres, industria,
ritos, arte y música.
“Sonidos
del Pasado” rescata una parte sustancial del Patrimonio Cultural
Nacional, referido a un fragmento de singular riqueza, nuestra historia
musical etnográfica.
En
la música de los aborígenes, las canciones, danzas
y toques instrumentales cubren necesidades esenciales en la vida
de las comunidades. No existen en ellas los especialistas musicales:
todos cantan y bailan. Las representaciones sonoras y sus relaciones
son derivadas de particulares percepciones estético culturales.
Estas expresiones configuran fenómenos multisignificantes,
a menudo impregnados de sentido religioso, místico o mágico
e indisolublemente ligados a los más diversos aspectos de
la vida cotidiana, todo lo cual nos lleva más allá
de lo meramente rítmico o melódico.
Detrás
de cada “sonido del pasado” existen relatos y antecedentes
sobre como eran las representaciones sociales, las costumbres y
el pensamiento de los hombres que los realizaron. Nos hablan, en
voz baja, de las dimensiones socio culturales, los procedimientos
técnicos, las concepciones visuales y sonoras, o las diferentes
maneras de percibir el mundo.
Los
registros musicales elegidos fueron recopilados mediante trabajos
de campo realizados en el territorio argentino.
En el presente trabajo, en lugar de presentar los registros musicales
aislados, optamos por brindar elementos para la comprensión
de esta complejidad multicultural estructurada sobre diferentes
imaginarios y representaciones.
No fue nuestra intención convertir este trabajo en una etnografía
del extremo sur, ni volcar en el mismo la totalidad del conocimiento
que sobre los pueblos originarios indígenas, pueden brindarnos
la historia, arqueología y antropología.
Queremos mas bien transitar un camino que permita al lector-usuario
encarar su propia lectura sobre la expresividad musical de los pueblos
antiguos y algunos de sus instrumentos musicales, dentro de un marco
teórico descriptivo general sobre diversos aspectos de las
culturas originarias y en conjunción con el diseño
multimedia.
Reconocemos
y no olvidamos que las reconstrucciones de los autores teóricos
que consultamos (y se encuentran citados en el sector bibliografía)
al igual que nuestro relato, enmascara muchas veces lo ya enmascarado
y contienen las preferencias, recortes, virtudes, defectos, percepciones
y sentimientos de informantes e investigadores. Sin embargo, aun
así creemos que esta visión fragmentada del pasado
nos puede permitir reconstruir parte de la historia cultural.
Debido
a la complejidad del material tratado utilizamos una sistematización
básica de las comunidades indígenas según las
etnias existentes en la actualidad.
La contextualización cronológica de los grupos étnicos
esta basada en la periodización obtenida de datos e investigaciones
arqueológicas, tomadas de diferentes autores.
No hay que olvidar que las sociedades de América evolucionaron
en un transcurrir continuo y dinámico, no siempre con los
mismos procesos ni en los mismo tiempos. Por lo tanto, la inserción
y descripción de las culturas en fases y/o periodos determinados
es para facilitar su estudio.
En lo que respecta a la ubicación geográfica de las
etnias, el mapa aproxima a los conceptos teóricos analizados,
y señala la ubicación de las comunidades indígenas
en la actualidad.
Cuando consultemos el mapa deberíamos hacerlo considerando
que debajo de su aparente rigidez existía una realidad que
era todo lo contrario: vital, movediza y viva.
La
puesta en valor del patrimonio etnomusical que contiene este trabajo,
es una herencia que recibimos y debemos legar a las futuras generaciones;
no solo muestra respeto por nuestra historia, sino que ayuda a preservar
memorias que hacen a la continuidad de tejidos culturales. Preservarlo
es resguardar nuestra identidad y es darnos a nosotros mismos las
garantías de que prevalecerán sobre el paso del tiempo.
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