Una
propuesta didáctica
Este trabajo resume
la actividad de la cátedra como propuesta didáctica
realizada en el transcurso de siete años en el Centro Regional
Bariloche.
Las articulaciones teóricas han ido reformulándose
en función de las habilidades desarrolladas por los alumnos
en los cursados. De allí que la referencia de la práctica
haya sido la determinante para modificar las nociones teóricas
instrumentadas en las clases.
A pesar de que se alcanzó un relativo grado de estabilidad
en los contenidos, como toda propuesta didáctica continúa
siendo una aproximación posible a la necesidad de conocimiento
detectada entre los ingresantes a la universidad a través
de los exámenes diagnósticos que se efectuaron entre
1996 y 2004.
Estas materias de comprensión de textos escritos son solicitadas
institucionalmente como cursos de nivelación de carácter
intensivo, pero a lo largo de estos años pudo observarse
que la comprensión textual de los alumnos de primer año
mejora considerablemente en un cuatrimestre, mientras que la producción
de textos escritos con un nivel aceptable de adecuación
al ámbito universitario se logra en dos o tres cuatrimestres.
El dictado de "Usos y formas de la lengua escrita" en
el Centro Universitario Bariloche de la Universidad Nacional del
Comahue nos lleva a sostener que este tipo de cursos no pueden
desarrollarse sino como medianamente extensos, en función
de los procesos diferentes de apropiación de las actividades
de lectura y escritura por parte de los alumnos.
Al mismo tiempo, las capacidades adquiridas durante el secundario
por los estudiantes que ingresan son muy aleatorias y, por lo
general, ellos mismos desconfían de sus habilidades y conocimientos
adquiridos para organizarse en la nueva etapa de formación.
La propuesta didáctica sistematizada aquí no tendría
utilidad si se aplicara como una receta o una prescripción
para la enseñanza; la finalidad de este texto es compartir
unas secuencias de enseñanza que pueden utilizarse con
alumnos de los últimos años del secundario en las
asignaturas como lengua o comunicación, con la pretensión
de enseñarles a monitorear o autocontrolar sus lecturas
y sus producciones escritas en el ámbito académico.
Cada capítulo presenta una apretada síntesis teórica
de la que se desprenden unas consecuencias prácticas y
unas nociones instrumentales; éstas apuntan a desarrollar
la capacidad de abstraer para conceptualizar y comprender nuevas
relaciones entre las nociones presentadas y las acciones realizadas.
Por eso propongo algunas nociones técnicas, como texto,
enunciado, signos, géneros, etc.; unas nociones didácticas
(uso, sentido y forma) y denominaciones que pueden parecer algo
estructuradas, como: actividad de lectura y actividad de escritura,
con sus acciones delimitadas y separadas en el trayecto didáctico.
Hay aquí una intención deliberada de ruptura con
la enseñanza espontaneísta de la lengua, para que
los alumnos puedan reconocer lo que hacemos al textualizar y tomar
conciencia de todas las decisiones involucradas en una situación
comunicativa concreta.
Lo que orienta la propuesta es, en definitiva, la concepción
de Bajtín respecto del destinatario como el otro que dirige
“mi” propio texto porque “todo enunciado se
construye en vista de la respuesta”.
Las consignas para las tareas de los alumnos que figuran al final
de cada capítulo se articulan desde la teoría de
la actividad que formulara Leontiev y que se esbozan en la introducción.
La acción verbal desplegada por quien enseña, como
la acción mental realizada por quien aprende, materializadas
ambas en los productos textuales.
La consigna es un eslabón dialógico, es el eslabón
didáctico clave, ya que constituye un instrumento de planificación
y evaluación de la enseñanza. De este modo, desde
la perspectiva didáctica, las consignas son un instrumento
para guiar las acciones de las tareas con sentido.
La consigna es un texto que se planifica antes de la clase para
que los alumnos realicen después determinadas tareas dentro
de una actividad concreta (básicamente leer, escribir,
exponer), por lo tanto en ese texto que es la consigna hay una
prefiguración de la tarea a realizar como porción
de actividad, es decir, al planificar la consigna se organizan
los pasos a seguir en una ejecución, ya que la consigna
es una secuencia textual instruccional que sirve para guiar la
acción en el tiempo de realización de la misma.
Por esto podemos decir que prefigura la acción que se realizará.
Para enunciar la consigna y escribirla es necesario analizar el
sentido de la tarea propuesta en esa consigna dentro del desarrollo
de la actividad; de allí lo sistémico, puesto que
las actividades humanas se realizan a través de acciones,
que son las porciones que efectivamente realizamos. Extendiendo
la explicación a un ejemplo, podemos decir que una tarea
de lectura no puede ser enunciada simplemente como: “lean”,
sino que es necesario dar indicaciones precisas acerca de cómo
realizar la tarea, con las metas claras de cada acción
propuesta. En este sentido, con las consignas se guían
las acciones mentales de los alumnos en la ejecución de
las tareas. Si las consignas son muy abiertas, prácticamente
no guían la realización y las actividades, por lo
general, se vuelven abstractas (“hay que hacer la tarea
porque sí”, sin que tenga sentido como actividad
para los alumnos; sucede con las conocidas “preguntas al
texto” que tanto circulan por las escolaridades primaria
y secundaria como consignas de tareas supuestamente útiles,
pero en realidad, cuando se lee, se busca activamente, elaborando
núcleos semánticos, no se le hacen preguntas al
texto).
A posteriori, a partir de la tarea realizada por los alumnos desde
la consigna dada por el docente, esa consigna como instrumento
nos permitirá evaluar nuestra enseñanza, al comparar
lo que propusimos hacer y lo que los alumnos realmente hicieron.
Por otra parte,
las aclaraciones y modificaciones que cada enseñante realizare
serán una posibilidad de acción de lenguaje que
movilizará en sus alumnos esa misteriosa relación
entre el lenguaje y el pensamiento que hemos adquirido los humanos
en la interacción.