Isauro Arancibia

Argentina

Nació en Montero, provincia de Tucumán, el 25 de marzo de 1926. Maestro rural desde muy joven, llegó a dirigir la Agremiación de Trabajadores de la Educación Provincial (ATEP) y desde allí impulsó la unidad de todos los gremios, principalmente con la FOTIA de Atilio Santillán. Fue protagonista del proceso que llevaría a la fundación de CTERA, de la que fue su Secretario General Adjunto. Llegó a la Agremiación Tucumana de Educadores Provinciales en momentos difíciles. Recibió un gremio empobrecido, con docentes sumergidos económicamente y menospreciados socialmente. Se dio la tarea de canalizar la rebeldía latente en el gremio y orientó la acción hacia conquistas ciertas y verdaderas. Su accionar estuvo dirigido a mejorar la legislación en educación. Y lo logró: se crearon las juntas de clasificación con representación docente, un régimen de licencias, bonificación por zona y por antigüedad. Arancibia se lanzó de lleno a consolidar la ATEP, convirtiéndola en una de las organizaciones gremiales más sólidas del país, ganándose el respeto y la admiración de muchos otros gremios. No se limitó a ser solo gremialista, fue un luchador social y, como tal, trabajó junto a los obreros tucumanos del azúcar por sus reivindicaciones. La defensa de los derechos humanos también lo tuvo como protagonista. En junio de 1975 contribuyó activamente a la formación de una Comisión de Derechos Humanos, que luego se plasmaría en la Asamblea permanente por los derechos humanos, cuya mesa integró. Tenía gran fe en la educación como formadora de valores esenciales. Pensaba que era imprescindible darle un impulso renovador, transformador y creador. La escuela pública argentina tuvo en él un defensor inclaudicable, que luchó contra la injusticia y el privilegio. Y los docentes, un ejemplo permanente de coraje y consecuencia en la organización de los trabajadores. Fue maestro y, como tal, una expresión cabal de reciedumbre moral, de aguda percepción del tiempo que nos toca vivir, de coraje cívico, de una inquebrantable voluntad para luchar y de una gran sensibilidad para comprender los problemas sociales. Fue asesinado el 24 de marzo de 1976 por la dictadura cívico-militar. En su homenaje, una decena de escuelas argentinas llevan su nombre, al igual que el auditorio de la Central de los Trabajadores Argentinos y diversas agrupaciones sindicales docentes.
Fuente: http://www.ctera.org.ar/index.php/prensa/item/557-francisco-isauro-arancibia

Libros del autor

Escuela Isauro Arancibia, La


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