Eva Harvez

Argentina

Nací en la provincia de Buenos Aires, más precisamente en el conurbano bonaerense, en la localidad de Castelar. En la primera etapa de mi infancia, el barrio tenía calle de tierra, podía pasar mucho tiempo jugando con mis amigas porque no pasaban autos. A medida que fue avanzando la urbanización, apareció el asfalto y esa dinámica se fue modificando. Jugábamos a la mancha, a las escondidas, jugábamos a hacer carreras, a armar coreografías y otras cosas más.

Era una nena muy inquieta, pensaba en movimiento todo el día y la calle era un gran patio donde todo el cuerpo en expansión se podía desplegar. Debido a mi gran pasión por el fútbol, formé parte del equipo femenino del club del partido de Morón durante un tiempo. Luego, empecé a estudiar danza en un instituto y, desde ese momento, nunca más paré de bailar. La danza, para mí, es la posibilidad de encontrarme en un plano diferente al de las palabras. Es una necesidad, forma parte esencial de lo que soy y de cómo me expreso en la vida. ¡A mi mamá siempre le gustó mucho bailar! Para ella, bailar era disfrutar en plenitud y fue quien me incentivó a explorar este lenguaje. Y así, de alguna manera, me motivó a querer descubrir ese mundo tan profundo e infinito del movimiento.

Soy la menor de tres hermanos y crecí en una familia de docentes y comunicadores. El diálogo, el interés social, el intercambio de ideas y la mirada hacia el otro eran parte de nuestra cotidianidad como familia. Esto que está vinculado con la posibilidad de intervenir el mundo, de interpelar, de saber que siempre se puede construir, de manera colectiva, un lugar más justo y empático, fue algo que influenció mi camino y mi búsqueda. Pero fue la danza la que me fue acompañando en todas las etapas de mi crecimiento, siempre estudiando, formando grupos de composición e investigación.

Paralelamente a mis estudios corporales, estudié el profesorado en educación primaria. Tanto la danza como el trabajo con la educación siempre estuvieron presentes en mis inquietudes y pasiones. Las técnicas que profundicé en mi recorrido con el movimiento tienen como referencia la forma de moverse de los bebés y de la primera infancia. De alguna manera, estuve ligada a ese territorio fértil e inspirador que es la niñez. No solo por mis recuerdos de cuando era una niña, sino también desde mi perspectiva adulta hacia esa etapa de la que constantemente aprendemos. Ese interés profundo me llevó a trabajar en nivel inicial y también primario. Y en ese trayecto de trabajar en la educación formamos PIM PAU, un proyecto de arte y educación en el que confluye, de manera integral, todo lo que desde muy pequeña me apasiona.

Libros del autor

Pim Pau. Arte y educación en las infancias


Harvez, Milocco y Carvalho
$ 3290,00