Atrasados escolares, Los

Atrasados escolares, Los

El trabajo en el aula. Problemas de atención e hiperactividad. Diagnóstico e institución (25)


$ 390,00


El diagnóstico de los trastornos de aprendizaje señala los comportamientos y actitudes que una institución está dispuesta a incluir. No todos los que ”fracasan” manifiestan problemas de aprendizaje, ”la escuela” debe preguntarse acerca de su fracaso.

Aportes de la teoría histórico-cultural de Vigotsky al trabajo en el aula y en la clínica con niños con problemas de aprendizaje. Silvia Dubrovsky
Debates
Síndrome de Déficit Atencional e Hiperactividad.
Mario Tomás Rodríguez
Déficit atencional con o sin hiperactividad. Tratamiento farmacológico.
Claudio Michanie
La "diva" del momento. Victor Feld
Los neuropediatras: entre las nuevas tecnologías y el método clínico. Entrevista al Dr. Jaime Tallis
Sobre el comportamiento y la acción en los trastornos hiperkinéticos.
Silvia Bleichmar
Problemas de aprendizaje y fracaso escolar. Silvia Schlemenson
Investigaciones
Entramado institucional del diagnóstico psicopedagógico.
Alicia I. Iglesias y Ester R. Saucedo
Documentos
Educación de los atrasados escolares (1908).
Clasificación de los niños perezosos (1906). Investigación: Beatriz Ruiz
Aprendizaje y escuela.
María Alejandra Martinelli

Silvia Bleichmar

Nació en Bahía Blanca en 1944. Allí transcurrió su infancia entre la Escuela Normal Mixta y la Biblioteca Rivadavia. Migración mediante a la Capital, estudia sociología y luego psicología en la Universidad de Buenos Aires, donde participa activamente del movimiento estudiantil de los años 60. A causa de la dictadura militar, decide emigrar y se radica en México en 1976. Completa el doctorado en Psicoanálisis en la Universidad de París VII, bajo la dirección de Jean Laplanche. Retorna a su país, Argentina, en 1986. Profesora de diversas universidades nacionales y del exterior, entre sus actividades extra-académicas se cuenta la dirección de los proyectos de UNICEF de asistencia a las víctimas del terremoto de México de 1985 y el proyecto de ayuda psicológica a los afectados por la bomba que destruyó la AMIA en 1994. En 2006, obtiene el Diploma de Honor y, posteriormente, el Premio de Platino en Psicología de la Fundación Konex. Poco después, en mayo de 2007, es nombrada, por unanimidad de la Legislatura porteña, Ciudadana Ilustre de la ciudad de Buenos Aires.
Ha colaborado con publicaciones nacionales y extranjeras mediante artículos científicos y ensayos de actualidad. Sus libros más conocidos son: En los orígenes del sujeto psíquico, La fundación de lo inconsciente, Clínica psicoanalítica y neogénesis, traducidos al portugués y al francés, La subjetividad en riesgo y Dolor país, éste último calificado por la crítica como “un profundo y comprometido ensayo sobre la realidad argentina y su impacto en la subjetividad”. Esa misma crítica ha expresado: “tanto en su producción científica como en sus trabajos sobre la realidad social, hay, en Silvia Bleichmar, una inclaudicable actitud de búsqueda y un profundo rechazo al irracionalismo, al pensamiento que se sostiene en la pura creencia, y aúna a esto una enorme libertad de espíritu que la hace original”. En 2006 publicó dos libros que resultaron best seller; Paradojas de la Sexualidad masculina y No me hubiera gustado morir en los 90 y su obra póstuma, Dolor país y después…, en noviembre de 2007.
Silvia Bleichmar falleció el 15 de agosto de 2007. Luchó durante varios años contra un cáncer, con dignidad y fortaleza, trabajando hasta sus últimos días en su práctica clínica, dando clases en su Seminario y escribiendo.

Ver más

Víctor Feld

Neuropediatra, Neuropsicólogo Infantil. Médico del Hospital Municipal Ramón Sardá. Docente Adjunto Ordinario de Neurobiología, Universidad Nacional de Luján, Provincia de Buenos Aires. Investigador Categoría 3. Docente Ordinario Asociado, Ciencias de la Educación, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires. Docente de la Maestría en Neuropsicología, Facultad de Humanidades, Universidad Nacional de Córdoba.

Ver más

Silvia Dubrovsky

Licenciada en Ciencias de la Educación (UBA). Magíster en Psicología Educacional (UBA). Docente e investigadora (FFyL, UBA). Coordinadora de los proyectos Incluir y Shiluv de la AMIA. Miembro del Equipo de Educación y Psicopedagogía (FFyL, UBA).

Ver más

Silvia Schlemenson

Doctora en psicología, Facultad de Psicología, Universidad de Buenos Aires. Profesora titular regular de Psicopedagogía Clínica de la Facultad de Psicología de la UBA. Directora del Programa de Asistencia Psicopedagógica de niños con problemas de aprendizaje, Facultad de Psicología, UBA. Coordinadora del área de psicopedagogía clínica de la Maestría en Psicología Educacional, UBA. Directora de proyectos de investigación sobre “La restricción de la producción simbólica en niños”. Compiladora de: Leer y escribir en contextos sociales complejos, Niños que no aprenden y autora de Subjetividad y lenguaje en la clínica psicopedagógica (Paidós).

Ver más

"Los llamados niños 'con problemas', a los que vamos a referirnos, son el producto de una historia familiar; pero lo que se llama su 'enfermedad' se sitúa en un contexto social determinado que favorece o no una evolución hacia lo patológico, es decir, hacia mecanismos de exclusión social."
Maud Mannoni

"Los atrasados escolares" era el nombre con el que, a principios de siglo, se señalaba al conjunto de niños que debían ser reubicados en otros espacios del sistema educativo. Degenerados, pequeños desgraciados, retardantes, débiles de espíritu, idiotas de primer grado, eran algunos de los nombres que se les daban en los sucesivos intentos clasificatorios que recorrían todo el arco de afecciones, enfermedades y manifestaciones de los alumnos en las aulas. La idea de un ajuste de los métodos educativos para estos niños fue el objetivo de la alianza de la pedagogía con la medicina; su principal efecto fue el etiquetamiento y la segregación, en un contexto en el que la homogeneización era una razón de Estado.
Tener presente esta historia, no tan lejana, nos permite recordar que el diagnóstico de los trastornos de aprendizaje corre siempre por el filoso borde que señala los comportamientos, actitudes y procesos que una institución está dispuesta a incluir y los que deben quedar por fuera de su marco.
Es sabido que no todos los que "fracasan" en la escuela manifiestan problemas de aprendizaje. Las múltiples dimensiones que intervienen van obligando a "la escuela" a preguntarse si es que no está fracasando con ellos; se impone allí desplegar el amplio y poco definido espectro de estos trastornos: las desviaciones más o menos acentuadas respecto de "lo normal" para un sujeto que aprende.
A la escuela se le está pidiendo desde la sociedad que se prepare para atender a una diversidad de demandas; que transforme su cultura, sus concepciones pedagógicas, sus estrategias, para ir siendo crecientemente inclusiva de las diferencias de distinto orden y diverso grado; sin embargo, todavía vacila en disponerse y prepararse para atender las diferencias de los sujetos en sus procesos de adquisición del conocimiento. Reconocer la dificultad cotidiana del trabajo de los docentes en las aulas, más que justificar la necesidad de mantener el estado de las cosas es una clara señal de la necesidad de los cambios.
¿Hasta qué punto estas dificultades para "incluir" no forman parte de los elementos que sirven a nuevas formas del etiquetamiento-identidad, a nuevas categorías diagnósticas?
En este contexto es necesario repensar para los profesionales de la salud dichas categorías, más allá de los requerimientos de normalización y standarización globalizados que caracterizan el desarrollo científico en la actualidad.
Los problemas de atención e hiperactividad, como caso especial, permiten la presentación de distintas posiciones. Sin duda, no hay una única clínica; esto no sólo es comprobable a través de una revisión histórica, sino repasando las diversas posiciones que coexisten, cada una con sus propias referencias, con sus parámetros, y también con su propia eficacia. En cada una de estas opciones se pone en juego la ética que la sostiene, es decir, un mensaje para el sujeto con relación al síntoma. Y un síntoma, cuando tiene que ver con el aprendizaje, porta una dimensión subjetiva y una dimensión institucional.
Abrir la discusión y ampliar el intercambio entre los especialistas y los profesionales de la educación y la salud no puede menos que echar luz sobre este complejo y espinoso terreno.
Daniel Korinfeld
 
 

También le puede interesar

ADDH. Niños con déficit de atención e hiperactividad


Benasayag, Feld y otros
$ 625,00

Enseñar a jugar para crecer


Feld, Sarlé y otros
$ 450,00

Aprendizaje, sujetos y escenarios


Aisenson, Castorina y otros
$ 625,00

Consultas

Destacados

Cuotas sin interés