Educación Tecnológica de Silvina Orta Klein

Educación tecnológica y los enfoques curriculares en inicial, primaria y secundaria

La Educación Tecnológica o Tecnología, como se la denomina en muchos currículos, cumple casi treinta años de existencia como disciplina escolar en nuestro país.


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Cómo se concibe el concepto de tecnología marca tendencias que se traducen en diferentes enfoques curriculares. Comencemos entonces por construir una nueva mirada sobre esta materia. Según Ortega y Gasset, el hombre es un ser creador:

(…) es un ser que crea un conjunto de representaciones que luego intenta realizar en la realidad. (…) Si entendemos el fenómeno técnico como intrínseco al hombre, el hombre en la situación del técnico se esfuerza en que haya lo que aún no hay. Su objetivo es vivir bien, y para vivir bien debe sortear las dificultades de su medio. (Ortega y Gasset, 1939)

La tecnología sería entonces una actividad humana mediada por “tecnologías”, que interviene el entorno natural y social, modificándolo. La perspectiva de entender la tecnología como proceso sociocultural, como una dimensión que atraviesa la existencia humana, puede marcar el rumbo en la definición curricular. No con la intención de transformar el espacio curricular en una historia de las técnicas, sino que esta mirada nos permite entender que los actores humanos y las mediaciones técnicas pueden ser concebidos como factores indisociables, tanto para interactuar con otros sujetos como con el entorno en general.

Si bien no desconocemos que en la actualidad el desarrollo tecnológico es interdependiente del científico, consideramos necesario tener en cuenta, en la formación de los alumnos, las intenciones humanas y el proceso creativo que implica el desarrollo tecnológico. No estamos de acuerdo con el enfoque de “ciencia aplicada” que considera a las ciencias naturales como la base teórica y a la tecnología en sus aplicaciones prácticas. Esta concepción es la que prima en la formación técnica profesional y ha contribuido a fomentar una distinción radical entre técnica y tecnología. Según este enfoque, la técnica solo comprendería saberes que se logran mediante la actividad empírica; en cambio, se considera a la tecnología como producto de la aplicación de la ciencia (Bunge, 1966; Gay, 1994; Osorio, 2002; otros). Podemos encontrar infinidad de ejemplos a lo largo de la historia que muestran que las personas fueron capaces de resolver problemas técnicos sin sustento científico y lograr desarrollos que aún hoy son vigentes: puentes de piedra que cruzan ríos, molinos de viento o hidráulicos que siguen funcionando, relojes y autómatas de una complejidad mecánica extraordinaria. La Enciclopedia de las artes y los oficios (Diderot y Lambert, 1750) es un claro ejemplo del desarrollo alcanzado por la técnica cuando aún las ciencias naturales eran incipientes.

Por otra parte, reducir la acción técnica al status empírico trae como consecuencia que la enseñanza de la tecnología se confunda como un espacio de desarrollo de las habilidades prácticas, reduciéndola a un ámbito instrumental. Si bien en la disciplina es de esperar que se desarrollen actividades de trasformación de materiales manipulando herramientas (en sentido amplio) y se experimenten procesos utilizando diversas técnicas, no se espera que los chicos y jóvenes se transformen en expertos en determinada asignatura.

Proponemos utilizar como análogos los términos técnicas y tecnologías, a diferencia de los autores que entienden la técnica como conocimiento empírico y la tecnología como técnica con base científica.

(...)

Lamentablemente en los años noventa, como consecuencia de la Reforma Educativa y la definición de los CBC (Contenidos Básicos Comunes) en nuestro país, la enseñanza de la tecnología estuvo centrada en el diseño creativo de artefactos tomando como procedimientos específicos al “proyecto tecnológico” y el “análisis de productos”, siguiendo los pasos del diseño industrial. Así como la enseñanza de las ciencias naturales no se basa en el método científico, tampoco en Educación Tecnológica proponemos la enseñanza del “proyecto tecnológico” como contenido en sí mismo o como procedimiento específico.

Otra confusión es que muchas veces se asocia la Educación Tecnológica con la enseñanza de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Sin embargo, en las últimas décadas la tendencia de la didáctica a nivel internacional parece orientarse a la enseñanza de las herramientas informáticas en espacios de trabajo escolar diversos, distribuidos en las distintas áreas de conocimiento. Sería deseable que estos aprendizajes fueran de dominio de todas las áreas por igual. Los proyectos de incorporación de “una computadora por alumno”, las aulas virtuales y la conectividad se van haciendo realidad en las instituciones educativas. Si la escuela incorpora los desafíos tecnológicos de su tiempo, a los docentes nos corresponde garantizar su uso. En consecuencia, será necesario incluir en todas las disciplinas espacios de producción colaborativa, contenidos y experiencias de uso de tecnologías de la información y la comunicación para que los alumnos puedan buscar, organizar, conservar, recuperar, expresar, producir, comunicar y compartir ideas e información.

En cambio, el abordaje de las tecnologías de la información y la comunicación como contenido conceptual y procedimental formaría parte de la Educación Tecnológica, en tanto procesos tecnológicos sobre la información y como tecnologías presentes en los procesos de control y de comunicación a distancia.

(...)

Finalmente, queremos destacar la idea de que las técnicas o tecnologías no se presentan aisladas sino conformando complejos sistemas. Considerar la dinámica de las relaciones entre los distintos actores que forman parte de los sistemas, donde se hace presente lo “social” como aspecto indisociable de lo “técnico”, nos permite definir un nuevo enfoque que denominamos sociotécnico. Esta perspectiva nos aporta una nueva visión sobre el campo de conocimientos de la tecnología que nos permite construir una disciplina que se sostiene por sí misma.

Fuente: Educación tecnológica. Un desafío didáctico. (Ver contenidos)
Autora: Silvina Orta Klein (Ver perfil)

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