Un cuento para la escuela

Nuevos espacios alfabetizadores: UN PROYECTO DE FOTOGRAFÍA

Hoy se le demanda a las escuelas infantiles el tratamiento de nuevos lenguajes para la educación de los primeros años.

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Por María José Palópoli
La fotografía consiste en captar de forma permanente una imagen, gracias a la luz que reflejan los objetos. Ha constituido desde sus inicios un medio de gran utilidad, se la puede relacionar con el lenguaje, las otras artes, la geografía, la filosofía, matemáticas, ciencias, la física, la química. Gracias a su utilización a nivel científico, se tiene la posibilidad de registrar fenómenos que no pueden ser observados directamente.

La fotografía no siempre fue considerada un arte. Su apreciación como tal resultó un proceso muy discutido que comenzó con los fotógrafos retratistas. Las ramas en que se dividió la fotografía (arte, ciencia y experiencia humana) evolucionaron en paralelo a lo largo del tiempo.

Para lograr buenas fotografías hay que saber mirar. Un requisito fundamental en este arte es aprender a observar: este fue uno de los objetivos de la propuesta. Se destaca el rol de la fotografía como herramienta para la producción creativa y de investigación. En el Nivel Inicial, son múltiples las instancias en las que la utilizamos y la valoramos como fuente de información.

Los niños indagaron historias personales y familiares acerca de sucesos acontecidos cuando eran más pequeños, así como cuando sus padres y otros parientes lo fueron. La fotografía permitió abordar múltiples contenidos en relación con la Educación Sexual Integral. Por medio de la exploración de imágenes, se logró ver aquello que resultaba invisible a la simple mirada.

Registro de ideas previas
Se plantearon al grupo una serie de preguntas y se registraron las respuestas en un afiche.

− ¿Qué son las fotos? –preguntó la maestra.
− Papeles.
− Personas.
− Son de cosas que pasaron.
− O cuando cumplís años.
− O vas a una fiesta.
− Si vas a pasear, sacás fotos.
− Cuando te ponés algo nuevo.
− ¿Para qué sirven? –siguió indagando la docente.
− Para guardarlas de recuerdo.
− Así no te olvidás.
− Es lindo mirar fotos.

Las ideas que expresaron los alumnos se relacionaron con espacios, hechos, momentos, una forma de guardar recuerdos para que permanecieran en el tiempo.

Las fotografías contaban historias de sucesos vividos. La docente intervino con otra serie de preguntas. “¿Hay fotos en sus casas? ¿Dónde las guardan las familias?”. Estas preguntas dieron lugar a ricos diálogos, donde todos los niños intervinieron en diferentes relatos. En muchos casos, surgieron coincidencias. Se observó el interés en la mayoría, por las historias de sus compañeros. Al referirse al lugar donde se guardaban las fotografías familiares muchos coincidieron en que se conservaban adentro de las computadoras o de los celulares. Unos pocos reconocieron que las imprimían para colocar en cuadros, portarretratos. Otros recordaron no disponer de ellas porque ya no vivían en la
misma casa.

Comunicación del proyecto y repercusión
Se envió una nota a las familias explicando en detalle la naturaleza del proyecto que se iba a desarrollar. Es fundamental tener en cuenta que las fotografías forman parte de la privacidad de los niños y sus familias, por ello era necesario contar con la aprobación de los padres para utilizarlas.

En principio se pidieron imágenes de los padres de cuando tenían la misma edad que sus hijos en esta época, así como también de los niños en los distintos acontecimientos relevantes de su vida. Se aclaró que no excedieran en número, ya que dificultaría la selección. Es de destacar la situación que se originó en uno de los hogares. Al leer la nota la mamá se acercó a la docente y pidió conversar con ella, revelando datos a los que en la entrevista inicial la señora no había hecho referencia. La mamá encontró en esta convocatoria la oportunidad para contarle la realidad de la paternidad a su hijo, que la persona a quien el niño decía "papá" era su actual pareja.

Quiso socializar la conversación mantenida con su hijo, porque esta revelación lo tenía muy movilizado y seguramente en el jardín haría algún comentario. En el transcurso de los días, el niño se refería a su padre con naturalidad, expresando que algún día lo iba a conocer. En esta oportunidad la propuesta escolar promovió la reflexión de esta madre, quien voluntariamente decidió confesar una cuestión personal a su hijo que correspondía con el derecho de este a saber su identidad.

Varios niños trajeron fotografías de papás cuando estaban en pareja con sus mamás, pero que en la actualidad no seguían juntos. Algunos reconocían ver a esos papás con asiduidad; otros, conversar por teléfono con ellos; así como un niño confesó no verlo hace mucho tiempo. El grupo tuvo oportunidad de conocer distintas formas de organización familiar y sus dinámicas, así como valorar y respetar los modos de vida diferentes a los propios.

Mesa de fotografías
Una vez recolectado el material la docente organizó una actividad; la presentación de varias mesas de fotografías. Los niños realizaron una recorrida por la sala, observando; se acercaron a ellas, las comentaron. Por medio de la apreciación espontánea de las imágenes comenzaron a clasificarlas.

Mientras las separaban por época, realizaban comentarios sobre la vestimenta, e inclusive acerca de cómo se había tomado la fotografía. Expresaron:

− Las mamás y los papás están parados o sentados –refiriéndose a las fotografías que se tomaban en la primera mitad del siglo pasado, cuando la gente se veía natural al ser retratada.
− Los chicos están en pose –opinaban sobre las posturas afectadas de las instantáneas modernas.

La fotografía es considerada hoy una de las artes contemporáneas, que al igual que la música, la pintura, la escultura intenta ser una forma de expresión de emociones, sentimientos, pensamientos. En esta oportunidad, la docente sugirió realizar un juego de gestos a partir de
una selección. Mostró la imagen de una mamá que se encontraba llorando y les preguntó a los niños qué les parecía que le estaba sucediendo. Todos respondieron: –¡Llora!
Observando las fotografías, descifraron qué expresaban y luego ellos mismos lo manifestaban con sus propios gestos.

Identificación de fotografías propias y de los compañeros
En una nueva propuesta, la docente mostró las instantáneas de los niños en distintas etapas de su desarrollo e invitó al grupo total a que identificara las propias y las de los compañeros, intentando reconocer características de ellos mismos como el color de piel, el color de ojos, la contextura del cuerpo.

Al día siguiente, se armaron pequeños grupos y se planteó la misma propuesta, pero con las fotografías que pertenecían a los padres.

− Esta tiene que ser… porque tiene flequillo (foto de la mamá de otro nene).
− Esta no puede ser… porque es una nena (discusión entre ese nene y un compañero).
− Ella es la mamá de… (mamá de otra nena que también tiene ojos celestes).

Los niños buscaban semejanzas en las características físicas para poder arribar a los distintos resultados. Posteriormente, la docente intervino pidiendo a cada niño que escogiera las imágenes de sus padres. Muchos alumnos expresaron con breves relatos las razones por las que tendrían que haber dicho que aquella de la fotografía era su mamá. Los niños llegaron a las siguientes conclusiones:

− Todos somos diferentes.
− Podemos tener parecidos a la familia.

Desde la apreciación de instantáneas familiares se habilitó un espacio para trabajar la aceptación y la apreciación de las diferencias físicas, como el color de los cabellos, piel u otros rasgos, ayudando a la construcción de valores y fomentando el respeto por las diferencias.

Elección de fotografías para armar la propia historia
La docente seleccionó algunas fotografías pertenecientes a los niños. Cada uno de ellos debía contar una breve historia a partir de esas imágenes que habían traído. En algunos casos, los relatos eran producto de la imaginación; en otros, los sucesos se basaban en la descripción de lugares, personas, hechos. Expresaron deseos:

− Mi papá ya no vive en casa, pero cuando era chiquita nos queríamos mucho.
− Acá yo soplé las velitas con un papá, pero un día voy a conocer a mi papá.

Y algunos recuerdos:

− Ese traje rosa lo hizo mi abuela, a mí me gusta, pero no me entra porque crecí.

Contamos nuestra propia fotografía
La fotografía consiste, básicamente, en una forma de captar un instante único e irrepetible en el tiempo. Frente a esta propuesta se seleccionó una fotografía por cada alumno teniendo en cuenta el paisaje, las acciones con el fin de favorecer la expresión oral. Los niños se desplazaron por el espacio con ellas en la mano, compartían la observación entre compañeros. Espontáneamente surgieron diálogos entre pares, preguntas, descripciones, descubrimientos

− ¿Ese es tu papá? ¿Por qué está mojado; se metió a la pileta?
− Sí, es mi papá; sí, se metió al arroyo. ¿Ves? Él cuando era chico vivía cerca de un arroyo y cuando volvía de la escuela se metía con los amigos a jugar. Él me contó que ahí junto a mi tío aprendieron a nadar, en Córdoba (provincia argentina).
− Acá estoy con mis abuelos, mis tíos, y todos mis primos. Estamos en la casa de Pochi.
− ¿Quién es Pochi?
− Mi abuela.
− ¿Es tu cumpleaños?
− No, es la fiesta de fin de año. Por eso estamos todos; solo a fin de año estamos todos mis tíos y una abuela que vive lejos. (La calificación de niños se mostraron curiosos e interesados, y siguieron expresando...)
− ¿Vos no cumplís años?
− Sí, pero no festejo mi cumpleaños.
− ¿Y tus papás tampoco?
− Tampoco, en mis reuniones no me dejan festejar nada.
− Pero ¿a vos te gustan las tortas?
− Sí.
− ¿Y no podés comer torta?
− Sí que puedo; lo que no puedo es festejar mi cumpleaños. Dios se enoja.

Se presentó una excelente oportunidad de aprendizaje, el uso de la palabra, valorando las voces propias y las de otros compañeros. Una alumna pudo expresarse, reconocerse y ser reconocida por los otros, consolidando su identidad en relación con sus costumbres, creencias. A la par se establecieron relaciones de semejanza y diferencia entre las historias personales y familiares de cada uno.


Fuente:
Libro: Nuevos espacios alfabetizadores (Ver contenidos)
Compiladora: Liliana Waidler
Autora: María José Palópoli


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