Palabras, cuentos e imágenes para trabajar la comprensión en el Nivel Inicial

¿Te interesan estrategias lúdicas para el desarrollo léxico infantil? Esta obra propone iniciar el camino del aprendizaje léxico con historias que conciten la atención en los primeros años de vida.

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Leer un cuento siempre es ingresar al espacio de la magia, escucharlo es ingresar al espacio de la magia con la guía de la voz de un otro. Cuando ese otro es alguien conocido y querido (nuestros padres, abuelos, los maestros), resulta inevitable que la comprensión y el recuerdo se anclen en el afecto.

Existen varias propuestas que sitúan los aprendizajes a partir de la lectura de cuentos. Se basa en un trabajo de investigación que explica que no todo cuento permite aprendizajes léxicos. Se han elaborado cuentos originales con historias ficcionales. Aparecen diferentes palabras con las que van a trabajar los niños y el docente en el taller literario. Estas palabras tampoco son casuales. Han sido seleccionadas porque condensan las dificultades conceptuales típicas de cada una de las edades, dificultades que se deben resolver para poder comprender y aprender en universos más amplios de relaciones y sentidos.

¡Lanzamiento 2020! ESTRATEGIAS LÚDICAS PARA EL DESARROLLO LÉXICO INFANTIL. Escriben: María Victoria Gasparini, Eva Guiragossian, María Luisa Silva y Yamila Rubbo. > Ver contenidos

Las palabras son tramas de sentidos y usos, no solo significados descriptivos de un diccionario. Las ilustraciones que acompañan cada uno de los cuentos tampoco son meros complementos. Las imágenes diseñadas para los textos brindan escenas completas, resaltan la expresión en los rostros de los personajes, los globos de pensamiento orientan inferencias, las marcas de los movimientos y acciones dinamizan las situaciones, en síntesis, las ilustraciones configuran paisajes que interactúan en la construcción de una narrativa visual.

Las palabras: dificultades conceptuales y no significados de diccionario

Esta propuesta considera que definir una secuencia de desarrollo léxica universal y típica para todos los niños no solo es una tarea difícil, sino también una descripción que posiblemente se ajuste poco a la realidad. Lo que para un niño puede ser una palabra muy dificultosa de comprender y utilizar, para otro puede ser casi cotidiana. El ejemplo más evidente lo tenemos con nuestros niños “fanáticos”, esos que saben los nombres de los dinosaurios más extravagantes, de los insectos más raros o de los personajes de cómics o películas.

La característica esencial de nuestro acercamiento es que está basado en una teoría semántica, el cognitivismo funcional (Lakoff, 1986; Langacker, 1987; Silva, 2011), que considera que cada sistema léxico se organiza en función de las relaciones de conceptualización que cada individuo forma. Cada unidad del sistema lingüístico y discursivo2 nos permite expresar conceptos. Los conceptos son unidades “mentales”, representaciones de diferente sustancia –imágenes, palabras, sensaciones, movimientos– que nos permiten comunicarnos, por eso los miembros de una misma comunidad nos entendemos, porque compartimos conceptualizaciones, no solo “palabras”.

Esa circunstancia hace que las palabras cambien, no solo con el paso del tiempo (por ejemplo, ya no utilizamos la palabra “mono” para opinar que algo es bello, cuando en los años setenta era muy frecuente escucharla), sino también según los usos, es decir, la conceptualización que se expresa. Así, la diferencia entre usar: tronco, palo, madera, rollizo, rama, leña o tirante no depende del material al que estemos refiriendo, sino de la perspectiva de uso y la relación entre quienes utilicen esos términos. Si estamos preparando un asado en un campamento, posiblemente pidamos que los demás nos ayuden buscando “ramas”, pero si quiero jugar con el perro no pediré una rama sino un “palo”, y si quiero que ese material sirva para alimentar la cocina de mi casa, que no tiene provisión de gas, pediré que busquen “leña”... aunque, posiblemente, mis colaboradores siempre me traigan el mismo material ¡¡ante tan diferentes pedidos!!

El proceso de aprendizaje y desarrollo léxico incluye abordar habilidades cognitivas, como la atención sostenida (focalización), la memoria operativa, la memoria episódica y la semántica.

Aunque, en comparación con las edades que se encuentran involucradas en otros sistemas educativos formales (por ejemplo, la escuela primaria), el jardín de infantes comprende un breve período de tiempo (usualmente desde los dos o tres años hasta los cinco), en términos de desarrollo evolutivo es muy intenso. Por ello, atendiendo a las posibilidades cognitivas, motrices, articulatorias, kinésicas hemos seleccionado las palabras atendiendo a criterios orientativos. Esta sugerencia debe adecuarse a las particularidades y necesidades de cada grupo.

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En esta obra, las palabras seleccionadas atienden a los tres años, a relaciones de denominación de objetos frecuentes en los hogares, considerando específicamente los procesos de comprensión. A los cuatro años se avanza en actividades de producción, con búsqueda de la precisión léxica y conceptual para que los niños puedan atender a conformar nuevas relaciones conceptuales o que hallen términos para relaciones conceptuales no referenciales, por ejemplo los estados de ánimo o las emociones. A los cinco años se trabajan relaciones de clasificación semántica (taxonomías) y términos de ámbitos especializados. Estas relaciones conceptuales atienden a los usos y la perspectivización. En “Todas las palabras” se explicitan los criterios específicos que se han puesto en juego en la selección de palabras.

Los cuentos: breves pero no sencillos, adecuados pero no simplones, literarios pero no aburridos

Los cuentos que inician cada propuesta de actividades de taller se han elaborado a partir de la inclusión significativa para la trama de las palabras seleccionadas. Pero los cuentos además se han confeccionado atendiendo a las demandas de la interacción de las salas y a las características y posibilidades de comprensión de cada una de las edades.

En efecto, contemplamos que leer un cuento en la sala debe atender a que el relato sea pasible de narrar o leer y comentar en un lapso no mayor de entre quince a veinte minutos. Por eso, todos los cuentos de Estrategias... son relatos breves que oscilan entre página y página y media. Cabe señalar que el hecho de que sean breves no implica que la calidad literaria haya sido descuidada. Por otro lado, las secuencias de cuentos se han elaborado atendiendo a las características evolutivas: a los dos y tres años, relatos de eventos simples en estructuras repetidas. A los cuatro y cinco años, relatos de dos episodios con un conflicto claro y específico. Para la etapa entre los cinco y seis años se ha optado por presentar conflictos de carácter emotivo y con un desenlace de carácter abierto. En síntesis, los cuentos presentan estructuras narrativas que se complejizan y con personajes, situaciones y conflictos que interpelan a los niños.

Las imágenes: pistas para trabajar la comprensión

Las secuencias de imágenes presentes en cada uno de los ocho textos narrativos que se presentan fueron diseñadas especialmente para acompañar la lectura en voz alta, pero también se dispusieron recursos gráficos y estéticos para que las secuencias puedan ser utilizadas en forma autónoma. Asimismo, estos recursos enfatizan y enriquecen aspectos del texto escrito.
Ilustraciones Sofia Godi

Son varios los aspectos que se han considerado.Por un lado, se ha optado por la técnica de trazo de línea en blanco y negro, pues permite una visibilidad y con ello una comprensión perceptiva nítida, aun a edades muy tempranas. En el caso de los niños más grandes, se complejizó el trazo incluyendo tramas o aspectos sutiles que permiten resaltar los elementos importantes de la trama. Por ejemplo, en “Un viejo sombrero”, el sombrero que no puede ser abandonado posee un entorno distintivo (con pequeñas moscas que lo rodean, apestoso).

Ilustraciones Sofia Godi

También se ha atendido a reproducir gráficamente ciertas estructuras textuales. Por ejemplo, en los dos cuentos que poseen estructuras repetidas se procuró representar gráficamente cada una considerando las particularidades evolutivas. En el primero, “Se escondió”, para niños de entre dos y tres años, las imágenes presentan pequeñas variaciones para representar los cambios en las estructuras narrativas.

Continúa...

Fuente: Fragmentos extraídos del libro "Estrategias lúdicas para el desarrollo léxico infantil". > Más información
Ilustraciones: Sofía Godi.

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