Tratar adicciones en el contexto de la crisis por COVID 19

Este nuevo libro narra la experiencia del Dispositivo Pavlovsky y brinda gran variedad de recursos a fin de estructurar tratamientos ambulatorios para afrontar el consumo problemático de sustancias. Cuenta con aportes de diversos especialistas para pensar y proponer acciones, talleres, espacios terapéuticos, medicación y más.

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Crisis y oportunidad

Por Federico Pavlovsky

La pandemia puede ser una oportunidad para fortalecer los sistemas de salud. Es necesario rediseñar los servicios de salud mental, encontrando algún modo de saldar la histórica deuda asistencial que tenemos con los pacientes que padecen consumos problemáticos, generando accesibilidad a los tratamientos para las minorías, incluyendo la perspectiva de género, la visión de los usuarios y muchas otras medidas que propicien la recuperación de la salud física y mental.

¡Lanzamiento 2020! Dispositivo Pavlovsky para el tratamiento de consumos problemáticos. > Ver contenidos

Según informó el Ministerio de Salud, la crisis sanitaria y el distanciamiento social en el marco de la cuarentena dictada por un DNU presidencial –una medida necesaria en términos epidemiológicos– potencian los niveles de aislamiento preexistentes y amplifican los niveles de angustia y sinsentido en personas no enfermas. Se trata de un suceso potencialmente traumático para quienes padecen la alteración de las condiciones de vida y las rutinas, que genera un importante estrés en la población. La soledad e incertidumbre personal se potencian con la incertidumbre colectiva y los problemas relacionados con el consumo de alcohol y otras sustancias psicoactivas pueden incrementarse. Por otro lado, al tratarse de eventos inesperados y amenazadores, las reacciones emocionales son comprensibles y no necesariamente patológicas.

En este contexto, el Dispositivo Pavlovsky se tuvo que adaptar. Con respecto al seguimiento de los pacientes, además de las entrevistas individuales habituales, se realizó un seguimiento telefónico intenso para la gestión de cada caso. Se tuvo en cuenta especialmente que muchos de ellos pertenecen a grupos con mayor riesgo de generar cuadros graves por la infección del COVID-19, sea por su avanzada edad o por comorbilidades clínicas (HIV, cardiopatías, obesidad, EPOC, etc.). Por eso, se aseguró el acceso de los pacientes a todos los cuidados necesarios (vacunas indicadas, recetas de psicofármacos), fomentando así el cumplimiento de sus tratamientos clínicos y promoviendo medidas de autocuidado.

Lo esperable frente a una situación de estas características es que los problemas relacionados con el consumo de alcohol y otras sustancias psicoactivas empeoren, que aumente el riesgo de automedicación con drogas de prescripción y/o el uso de alcohol y sustancias ilícitas para hacer frente al sufrimiento y el estrés.

¡Mirá el índice de contenidos del libro! Estrategias para un abordaje integral de las adicciones. > Más información

Sin embargo, durante el período que lleva en curso esta modalidad de acción, se observó una mejora en la adherencia de los pacientes a la propuesta, relacionada principalmente con su asistencia a grupos y talleres. También se verificó que, mayoritariamente, ha disminuido el nivel de consumo de sustancias psicoactivas en quienes están realizando esta experiencia. Además, se registró una óptima utilización de herramientas y recursos de la propuesta con una mejoría sintomática en una gran proporción de los pacientes.

“Este equipo piensa en situación. Así va armando método. Su método. Caja de herramientas singular-plural en diversas dimensiones. Pluralidad de recursos para abordar la singularidad de un diseño de tratamiento ambulatorio intensivo para consumo problemático de sustancias. Pluralidad de voces para pensar y proponer acciones, recursos, talleres, espacios terapéuticos, medicación, etc. a la singularidad inalienable de cada paciente en su situación”. (Ana María Fernández).

No te pierdas la presentación del libro en el Congreso Virtual de la Asociación Argentina de Salud Mental:

El Dispositivo Pavlovsky, una máquina en movimiento continuo

Por Ana María Fernández

Pavlovsky y su equipo de trabajo sorprenden desde las primeras páginas. Han estado dispuestos a contarnos cómo se fueron armando un conjunto de operatorias de muy diversa índole que dieron lugar a lo que denominan Dispositivo Pavlovsky (DP) para abordajes ambulatorios de las adicciones.

A través de un detenido punteo de las cuestiones por las que tanto los abordajes psicofarmacológicos como los espacios psicoterapéuticos diseñados como única estrategia autosuficiente son inadecuados para los abordajes del consumo problemático, los textos van dando cuenta de una agudeza clínica poco frecuente. Evidencian no solo la experiencia de muchas horas de trinchera. Cada señalamiento-puntuación que nos ofrece su relato pone en relieve una y otra vez que a este equipo no se le escapan, muy por el contrario, todos los debates conceptuales que su clínica decanta.

Este libro da cuenta de aquello que Pichon siempre decía: “Se trata de hacer del horror maravilla”. En eso están. ¡Qué bueno! Qué gusto acompañarlos con estas breves líneas...”.

El despliegue de los múltiples abordajes con los que hoy trabaja el DP es mucho más que la descripción de un dispositivo de muchos recursos. Es más que un poner en enunciado un criterio de trabajo. Da cuenta de un método de pensamiento-acción. Método que se fue armando en un andar que pondera a cada paso sus errancias y que ha puesto a funcionar una inagotable potencia de invención de su inteligencia colectiva.

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Al mismo tiempo, de teorías, conceptos, abordajes clínicos que los precedieron pueden agenciar algunos instrumentos, pero saben no quedar pegados a lealtades dogmatizantes. Pueden incluir en su modalidad de trabajo las más actualizadas cuestiones elaboradas en el primer mundo. Y, al mismo tiempo, se inscriben en virtuosos linajes de nuestra historia de la salud mental.

Recuperar linajes, algo infrecuente en las jóvenes generaciones. Así, vemos pasar por sus páginas a Pichon-Rivière y el hospicio de las Mercedes, García Badaracco y sus abordajes multifamiliares, Ulloa y sus asambleas clínicas, Goldenberg y el Lanús... y tantos otros. También se detiene en la historia de dispositivos grupales desaparecidos a partir de la dictadura en nuestra salud pública y en la formación profesional.

Ningún collage ecléctico. Cada recurso es considerado, reapropiado y corregido para aquella especificidad para la que se lo concibe útil.

Participaron en esta obra: Federico Pavlovsky (Dir.), Fernando Segal, Elisa Petroni, Marta Eugenia Braschi, Carmen Mercedes Cáceres, Nadia Carabajal, Ximena Castilla, Verónica Cisneros, Rebeca Faur, Matías Fernándey Segura, María Sol García Puglisi, Mercedes García Zubillaga, Verónica Gargiulo, Laura Gersberg, Leonardo Ghioldi, Rafael Groisman, María Sol Guzmán, Martín Habib, Ana Karina Hurtado Márquez, Gustavo Irazoqui, Giselle Jares, Paula Kleiman, Victoria Menéndez, Marcelo Mirelman, Nicolás Nieves Piazza, Agustina Obligado Uranga, Celina O’Reilly, Martín Pavlovsky, Pablo Smink, Oriana Sullivan, Silvia Wikinski.

Fuente: Fragmentos extraídos del libro “El Dispositivo Pavlovsky para el tratamiento de los consumos problemáticos”. > Más información