Elecciones vocacionales de los jóvenes escolarizados, Las

Elecciones vocacionales de los jóvenes escolarizados, Las

Proyectos, expectativas y obstáculos (76)


$ 620,00


La ambiciosa investigación desarrollada por APORA con el objeto de obtener un panorama exploratorio que permita conocer las elecciones vocacionales de los jóvenes escolarizados, constituye el marco a partir del cual se desgranan planteos de orden metodológico y conceptual, necesarios para poder dar sustento a los resultados parciales y finales del estudio sobre los proyectos, expectativas y obstáculos intervinientes en las elecciones de futuro de quienes cursan el último año del nivel medio.
Desde una perspectiva extensiva, los resultados finales de la investigación nacional pueden ser tomados como una integración de los avances y resultados emergentes de las distintas localidades y regiones, reconociendo la diversidad de realidades socio- culturales, los puntos de encuentros y divergencias en las expectativas e intención de futuro y la singularidad de los perfiles de los proyectos personales y profesionales de los jóvenes.

Prólogo
por Silvia Feitelevich y Adriana Gullco
Introducción
por Sergio Rascovan
Capítulo 1.
Los jóvenes y la construcción de itinerarios vocacionales en un mundo sin amarras. Sergio J. Enrique
Capítulo 2.
Elecciones vocacionales, políticas públicas y subjetividad. Sergio Rascovan
Capítulo 3.
La orientación y la inclusión laboral de los jóvenes. Mario A. Favier Dubois
Capítulo 4.
A las puertas del futuro: ¿una cuestión de intención? María Celia Ilvento
Capítulo 5.
Dos caras de la incertidumbre: sujetiva y social. Verónica Castañeira
Capítulo 6.
Los jóvenes y los proyectos en las sociedades actuales. El rol de la escuela. Analía L. Pereyra
Capítulo 7.
Elegirse a uno mismo. Lorena Compiano
Capítulo 8.
La orientación vocacional en el hospital público.
Red de Orientación en Trabajo y Educación (ROTE) - Hospitales del GCBA
Anexo 1
Datos de la investigación
Anexo 2
Modelo de encuesta

Sergio Rascovan

Licenciado en Psicología (UBA). Magister en Salud Mental Comunitaria (UNLa). Secretario Científico de la Asociación de Profesionales de la Orientación de la República Argentina (APORA). Director de Punto Seguido, Espacio de intercambio y formación en salud y educación. Director de la investigación nacional Las elecciones vocacionales de los jóvenes escolarizados. Proyectos, expectativas y obstáculos. Docente universitario de posgrado (Universidad Nacional de Tres de Febrero -UNTreF) y de grado (Universidad de Palermo -UP).

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Mario Favier Dubois

Licenciado en Psicología (Universidad de Buenos Aires). Especialista en Docencia Universitaria (U.T.N). Docente e Investigador Universitario en Orientación Vocacional en grado y pos-grado. Especialista en Orientación Vocacional y Profesional (Colegio de Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires). Coordinador del Departamento de Orientación Vocacional del Municipio de Morón.

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María Celia Ilvento

Maestra Normal Nacional. Profesora en Pedagogía (UNT). Doctora por la Universidad Rovira I Virgili (URV), España. Profesora regular ordinaria del área psicopedagógica: Orientación Vocacional- Educacional y Pedagogía Laboral (Universidad Nacional de Salta). Docente de cursos y carreras de posgrado. Investigadora del Consejo de Investigaciones de la UNSa y de Proyectos del FONCyP. Secretaria Académica de la Universidad Nacional de Salta.

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Verónica Castañeira

Psicopedagoga y profesora en Psicopedagogía. Licenciada en Psicopedagogía. Posgrado en Psicoanálisis de Orientación Lacaniana (CIEC). Coordinadora General de APORA (Asociación de Profesionales de la Orientación de la República Argentina) Delegación Córdoba. Ex coordinadora del Dpto. de Orientación y Asesoramiento al alumno de la Universidad Siglo 21 y de la práctica supervisada en Orientación Vocacional de la misma Universidad.

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Lorena Compiano

Licenciada en Psicopedagogía (UNSAM). Ha trabajado en el Hospital Zonal de Pergamino en el equipo interdisciplinario de adolescencia. Referente Regional en 13 municipios de la zona, en el Subprograma de Salud Integral del Adolescente, dependiente del Programa Materno Infantil. PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo). Asistente educativa en la Universidad de Mar del Plata, en el programa de Educación Abierta a Distancia. Asistente educativa y vocacional en la UNNOBA (Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires).

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Marina Trejo

Licenciada en Psicología (UBA). Especialista en Psicología Clínica, GCABA. Coord. del Equipo de Orientación Vocacional y Ocupacional, Hospital Moyano.

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María Carla Fernández

Licenciada en Psicopedagogía (Universidad de Morón). Especialista en Psicopedagogía Laboral (Universidad Católica Argentina). Residente de psicopedagogía en el GCBA. Hospital Vélez Sarsfield.

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Raquel Garese

Licenciada en Psicología. Coordinadora de Orientación Vocacional Servicio de Psicología Aplicada y Orientación Profesional (Hospital José T. Borda). Docente Cátedra II Psicología, Ética y Derechos Humanos (Facultad de Psicología, UBA). Hospital José T. Borda.

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Cecilia Martha Kligman

Licenciada en Psicología y Psicopedagogía. Doctora en Psicología. Profesora titular OVP y Psicología del desarrollo II (USAL). Coordinadora de la Carrera de Especialización OV y E -Programa de posgrados en Políticas y Administración de la Educación- Convenio marco entre APORA-UNTREF. Miembro fundador y de CD: APP y Federación de profesionales del GCBA- APORA. Hospital Zubizarreta.

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María del Carmen Lafauci

Licenciada en Psicología (UBA). Especialista en Clínica de adolescentes. Coordinadora de Orientación Vocacional y Laboral para adolescentes y adultos. Co-coordinadora de la Red de Orientación en Trabajo y Educación (Ministerio de Salud de CABA). Hospital Pirovano.

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Analía Lilian Pereyra

Licenciada en Psicopedagogía (UNRC). Maestrando (Etapa de Tesis) en Psicología Clínica (UES 21). Investigadora en la temática de Orientación Vocacional (2000-2005, UNRC; 2005-2007, UES 21 - Agencia Córdoba Ciencia). Miembro de la Comisión Directiva del Colegio de Psicopedagogos Regional II, Río Cuarto y de la Mesa Permanente por los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, Río Cuarto. Integra el Equipo de Profesionales de Apoyo Escolar (EPAE), dependiente del Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba, Río Cuarto.

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Irene Posternak

Licenciada en Psicopedagogía (Universidad CAECE). Posgrado en Psicopedagogía laboral. Psicopedagoga de Planta y Coordinadora del Equipo de Orientación Vocacional en el Servicio de Salud Mental (Hospital Carlos G. Durand). Integrante de la CD de APORA y de la APP. Hospital Durand.

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María Cecilia Suarez

Licenciada y profesora en Psicopedagogía. Licenciada en Psicología, posgrado en Psicopedagogía Laboral. Psicopedagoga de Planta Servicio de Salud Mental (Hospital Tornú). Coordinadora Equipo de Orientación Vocacional Ocupacional. Profesora adjunta Cátedra Orientación Vocacional Profesional (USAL). Co-coordinadora Red de Orientación, Trabajo y Educación. Hospital Tornú.

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Sergio Javier Enrique

Psicólogo (UNR). Especialista en Orientación Vocacional y Educativa (UNTREF). Actual Secretario Científico de la Asociación de Profesionales de la Orientación de la República Argentina (APORA). Coordinador del Sistema Institucional de Tutorías, Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas (UNR).

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Las problemáticas subjetivas asociadas al contexto de época han sido motivo de diversos estudios en los últimos años. Entre ellos, los referidos a la transición de los jóvenes a la vida adulta, que fueron y son una preocupación constante en la comunidad de profesionales que trabaja en el campo de la denominada orientación vocacional.
Convencidos de que es mucho lo que se dice y poco lo que efectivamente se investiga, un grupo de colegas, interesados en impulsar la sistematización de la información sobre las problemáticas del pasaje de los estudiantes secundarios a la vida ulterior, comenzamos a trabajar en un ambicioso proyecto colectivo. Fruto de ello, logramos diseñar y poner en marcha la investigación en el ámbito nacional titulada “Las elecciones vocacionales de los jóvenes escolarizados. Proyectos, expectativas y obstáculos”. Dicho estudio fue coordinado y dirigido por la Secretaría Científica de la Asociación de Profesionales de la Orientación de la República Argentina (APORA) 1 durante los años 2006 y 2007.
De él participaron profesionales de orientación vocacional de las universidades nacionales de Rosario, Salta, Nordeste, Noroeste de la Provincia de Buenos Aires y Catamarca; las universidades privadas de Flores, Católica de Santa Fe, Empresarial Siglo 21 de Córdoba y de Río Cuarto, el Municipio de Morón y la Red de Orientación en Trabajo y Educación, integrada por hospitales dependientes del Ministerio de Salud del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El interés de la investigación se centró en conocer las intenciones de los jóvenes escolarizados que están por terminar el último ciclo lectivo, en torno a sus proyectos futuros, las expectativas frente a ellos, los factores que ayudarían a su cumplimiento y los obstáculos que operarían para su consecución, como una forma de explorar las implicancias que los cambios sociales, políticos, económicos y culturales producen en la constitución subjetiva.
Objetivos generales
• Conocer y analizar las características principales de las elecciones vocacionales que efectúan los jóvenes que están cursando el último año de escolaridad media en instituciones públicas y privadas de diferentes localidades de nuestro país.
• Comparar los datos recogidos con la investigación realizada en ocho escuelas de sectores populares de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en 2002. 2
• Comparar los datos recogidos con otras poblaciones de la República Argentina. 3
Otros objetivos propuestos por el equipo de trabajo
• Revisar los discursos y las prácticas de la orientación vocacional para procurar dar respuestas a las exigencias propias de la época que vivimos.
• Proponer líneas de acción concretas en el campo de las políticas públicas.
• Estimular a las autoridades educativas de las diferentes jurisdicciones y de nivel nacional para instituir este tipo de estudios de manera periódica y sistemática en el sistema educativo.
Para explorar los proyectos, las expectativas y los obstáculos de los jóvenes escolarizados del último año, se administró una encuesta -durante octubre y noviembre de 2006- a 4323 jóvenes (2160 varones y 2163 mujeres) residentes en las siguientes localidades argentinas: Rosario, Firmat, Casilda, Victoria, Bigand, Chañar Ladeado, Santa Isabel, Arequito, María Teresa, Villa Cañás, San Jerónimo del Sauce, San Jerónimo Norte, Santa Fe (Capital) y Rafaela, de la provincia de Santa Fe; Victoria, de la provincia de Entre Ríos; Córdoba (Capital) y Río Cuarto, de la provincia de Córdoba; Resistencia y Juan J. Castelli, de la provincia de Chaco; Chacabuco, Pergamino, Morón, La Matanza y Pilar, de la provincia de Buenos Aires; San Fernando del Valle de Catamarca, Chumbicha, Bañado de Ovanta y Nueva Coneta, de la provincia de Catamarca; Salta Capital y Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La encuesta 4 diseñada para efectuar el relevamiento constó de siete partes.
• Datos personales
• Nivel educativo de los padres
• Nivel ocupacional de los padres
• Proyectos personales futuros
• Expectativas sobre la futura elección
• Factores que ayudarían al cumplimiento de las expectativas
• Principales obstáculos para el cumplimiento de las expectativas
Se administró en 108 colegios de enseñanza media (56 de gestión pública y 52 de gestión privada, laicas y confesionales), de diversas modalidades: técnicas, agrotécnicas, bachilleres, polimodales en Ciencias Naturales, Ciencias Sociales, Salud y Medio Ambiente, Economía y Gestión de las Organizaciones, Humanidades, Producción de Bienes y Servicios (Construcción, Electromecánica, Turismo, etc.).
Con respecto a la población encuestada, podemos señalar que casi el 20% de los estudiantes que cursaban el último año de sus estudios de enseñanza media trabajaban, prácticamente sin distinción de género (10% de los varones, poco más del 9% de las mujeres). Aproximadamente el 70% de los padres y madres de los estudiantes encuestados (sin diferencia significativa de género) habían finalizado el nivel secundario. A su vez, alrededor del 45% del total de los padres y madres declaraban haber alcanzado estudios terciarios y/o universitarios incompletos y más (estudios terciarios y/o universitarios completos).
Los estudiantes manifestaron su intención de trabajar, estudiar y hacer otros proyectos en más del 70%. Por su parte, apenas el 6% afirmó pretender sólo trabajar, mientras que la opción sólo estudiar fue elegida por más del 20% de los estudiantes. 5
El 67% de los jóvenes manifestaron interés en continuar sus estudios en el nivel universitario; de ellos, el 82% privilegió el ámbito público. Los estudios terciarios no universitarios concentraron apenas el 14% del total de los encuestados. Los que optaron por esta última alternativa no revelaron diferencias significativas entre el ámbito público y privado. En ambos casos (nivel y ámbito de estudio), no se observaron diferencias relevantes por género.
En cuanto a las carreras elegidas, no se advirtieron diferencias manifiestas con respecto a las tendencias ya conocidas por otras investigaciones y a las estadísticas aportadas por las principales universidades del país.
Entre las 15 carreras más elegidas figuraron: contador público, abogacía, psicología, administración de empresas, medicina, profesorado de educación física, diseño gráfico, ingeniería en informática, ciencias de la comunicación, ingeniería agronómica, ingeniería civil, kinesiología, veterinaria, ingeniería mecánica, diseño de indumentaria.
Resultó muy significativo el papel que los jóvenes le otorgaron al estudio para el logro de las expectativas futuras. “Estudiar”, considerado como expectativa, sin ningún agregado, fue concebido como importante y muy importante por el 86% de los estudiantes.
La importancia de estudiar para conseguir un empleo y para obtener satisfacción personal fue valorada por el 85%, los guarismos más altos, seguidos muy de cerca por estudiar para tener dinero, que fue ponderado por el 78% de los estudiantes.
Por debajo de estos datos, se le otorgó importancia a estudiar para desarrollarse intelectualmente (74%) y estudiar para desarrollar un autoempleo (70%). Con un porcentaje un poco menor se encontró estudiar para ayudar a cambiar algo de la realidad social (62%).
Fue muy significativa la poca importancia que los estudiantes encuestados les otorgaron a los diferentes ítems correspondientes a las expectativas 6 que no incluían estudiar. Desde el 85%, que consideró de ninguna, poca o regular importancia a conseguir un empleo sin estudiar, hasta el 60%, que expresó ninguna, poca o regular importancia a hacer algo que les dé satisfacción personal sin estudiar, pasando por el 71%, que coincidía en la misma posición con respecto a tener dinero sin estudiar.
Finalmente, la expectativa de hacer algo que les permita ser famosos y sobresalir sin estudiar fue considerada como poco importante por el 76% de los estudiantes, dato que disminuía levemente (60%) para el ítem estudiar para hacer algo que me permita ser famoso y sobresalir.
La motivación personal para emprender actividades fue calificada como importante y muy importante, como factor que ayudaría al cumplimiento de las expectativas futuras, por casi el 84% de los jóvenes encuestados. De este modo, éste es el ítem con porcentaje más alto.
Muy poco por debajo de estos porcentajes se ubicaron otros ítems concebidos como importantes y muy importantes para el logro de las expectativas: estabilidad económica, personal y/o familiar (82%), compromiso y constancia para emprender actividades (80%), interés por el estudio (79%), satisfactoria relación con la familia y de su situación personal–emocional (75%).
Las políticas públicas que garanticen empleo para todos obtuvieron una importancia en sólo el 50% de los estudiantes encuestados, mientras que la estabilidad social, económica y política del país ha sido ponderada con importancia por el 72%.
Los factores que obstaculizarían el cumplimiento de las expectativas concebidas como importantes y muy importantes tuvieron un porcentaje considerablemente menor a los factores estimados como que ayudarían al cumplimiento de los proyectos futuros. Así, por ejemplo, la inestabilidad económica, personal y/o familiar alcanzó una importancia del 65% y fue el porcentaje más alto. Muy poco por debajo de estos porcentajes se ubicaron otros ítems identificados como obstáculos para la consecución de las expectativas: falta de motivación personal, compromiso y constancia para emprender actividades (62%), falta de interés por el estudio (60%). Más abajo aún, se situaron las dificultades personales-emocionales y las dificultades de relación con la familia (aproximadamente el 54%).
La falta de empleo y la inestabilidad social, económica y política del país obtuvieron una importancia del 55% para los estudiantes encuestados.
Observaciones
El estudio en el nivel nacional permitió realizar algunas observaciones.
En primer lugar, queremos destacar la fuerte intención de los jóvenes por encarar proyectos futuros, tan contrastante con el discurso que los presenta como sujetos apáticos, desinteresados, desganados. Indudablemente, advertimos la diferencia entre la intención de los estudiantes sobre sus proyectos futuros y la concreción de éstos. Es probable que las expresiones de desinterés o abulia que muchas veces los jóvenes manifiestan sean formas fallidas de resistencia a un sistema que no les ofrece posibilidades de desarrollo. Nos parece importante poder metaforizar estos enunciados antes que tomarlos literalmente, reforzando de este modo los procesos de estigmatización. Frente al discurso pretendidamente homogeneizador de “no hay futuro”, los miles de jóvenes encuestados respondieron con intenciones de proyectos futuros.
Un aspecto importante del estudio realizado está asociado con el papel de la familia como institución productora de subjetividad. En este sentido, podríamos decir que una población con estudios, produce proyectos de estudios. De acuerdo con los datos aportados por esta muestra de más de 4000 encuestados, pareciera que los estudiantes que logran finalizar el colegio secundario son aquellos cuyos padres también pudieron terminarlo. Recordemos que el 70% de los padres de los jóvenes encuestados había completado la escolaridad secundaria.
A su vez, la apuesta al estudio se prolonga una vez finalizada la escolaridad. Más del 90% de los estudiantes manifiesta su intención de estudiar a través de variadas respuestas. Algunos tienen la intención de estudiar solamente, otros de estudiar y trabajar, y por último, de estudiar, trabajar y desarrollar otros proyectos.
En la investigación vuelve a aparecer el papel del trabajo como posibilitador para la continuidad en los estudios superiores. La intención de trabajar, estudiar y hacer otros proyectos en un 70% estaría indicando, en coincidencia con otros estudios (Kaplan, Kantarovich, Gluz, 2002; Aisenson, 2002; Rascovan 2005), que los jóvenes en la actualidad se plantean el trabajo como condición necesaria para poder seguir estudiando. No se trata de trabajar para tener experiencia, para hacer algo afín a lo estudiado o a lo que estudiarán, sino básicamente para garantizar las condiciones que les permitan proseguir los estudios. Esto es, ayudar económicamente en su casa para costear sus gastos en general o sus actividades académicas en particular.
Otro rasgo relevante es la alta correlación entre estudios secundarios cursados y elección de carrera terciaria y/o universitaria. La presente investigación, con una muestra muy representativa, refuerza dicha línea de análisis que se había constatado en estudios anteriores (Rascovan, 2005). Además de las carreras tradicionales ubicadas en los primeros cinco lugares (contador público, abogacía, psicología, administración y medicina), aparecen carreras como profesorado de educación física, diseño gráfico y comunicación, asociadas a las orientaciones que tenían las escuelas de enseñanza media. Podríamos sostener que el dispositivo pedagógico muestra –al menos en este aspecto- cierta eficacia de su misión, en tanto aparece como productor de subjetividad, por ejemplo, en la construcción de representaciones de proyectos futuros.
La prevalencia de las carreras tradicionales (abogacía, contador, medicina, etc.) podría relacionarse con factores sociohistóricos ya que han sido, por muchos años, las que garantizaron (aunque hoy no sea necesariamente así) inclusión y ascenso social.
Una observación coincidente de los distintos equipos que participaron de esta investigación fue la notoria desinformación que los jóvenes tenían sobre la oferta educativa, los campos profesionales y las relaciones entre carreras y profesiones. Este aspecto reforzó la voluntad de los investigadores de insistir en la necesidad de incluir espacios formalizados de orientación vocacional en los colegios secundarios, cuyo objetivo debería ser promover el análisis crítico de la educación de nivel superior, incorporando diversos contenidos conceptuales, actitudinales y procedimentales propios de los procesos de transición a la vida adulta.
El análisis de los datos en el nivel nacional permitió hipotetizar sobre la relevancia que para los jóvenes encuestados tienen los aspectos subjetivos con respecto a los sociales. Si tomamos en cuenta los factores que ayudarían a cumplir expectativas, observamos un fuerte predominio de las variables individuales por sobre las macrocontextuales. Por ejemplo, el porcentaje de mayor importancia corresponde a la motivación, el compromiso, la constancia, e incluso la estabilidad económica personal y/o familiar. En este rubro, las políticas públicas no fueron las más valoradas como factores que ayuden al logro de las expectativas. A su vez, la falta de empleo y la inestabilidad social, económica y política del país son consideradas como importantes y muy importantes sólo por el 55% de los estudiantes encuestados.
Esto permitiría aventurar una tendencia a la culpabilización individual por los fracasos ocurridos y, al mismo tiempo, a una exaltación singular por los logros obtenidos. Posiblemente sea ésta una de las maneras en las que el discurso neoliberal produjo formas de subjetivación en los últimos años. Al respecto debemos recordar que es el propio discurso neoliberal el que propone pensar la subjetividad por fuera del contexto socio-económico de época.
En sintonía con el predominio de los rasgos individualistas en nuestra civilización, obtener satisfacción personal fue considerada la expectativa más importante, un atributo que ilustra una de las características sobresalientes de la cultura dominante de estos tiempos. La satisfacción personal pareciera estar ligada a conseguir un empleo y obtener dinero y no tanto a otros aspectos, como por ejemplo, a cambiar ciertos tópicos de la realidad social, o a inventar – descubrir algo
Es posible, también, advertir acerca de la dificultad que podrían tener los jóvenes que participaron de la muestra para registrar los obstáculos frente a sus propias expectativas de futuro. Los mismos factores, cuando son presentados como elementos que ayudarían a cumplir las expectativas y no como obstáculos, son considerados más importantes. Por ejemplo, el factor situación económica, personal y/o familiar asciende al 82% de las respuestas como facilitador, mientras que cuando se lo presenta como obstáculo desciende al 65%. Esto podría estar indicando cierta conducta defensiva de los jóvenes encuestados con respecto a los posibles obstáculos que potencialmente podrían encontrar en su proceso de transición.
Se desprende del presente estudio, la necesidad de instituir espacios para la transición de los jóvenes a la vida adulta de manera obligatoria en las instituciones educativas, tanto de enseñanza media como de nivel superior (universidades e institutos terciarios no universitarios). En un caso se trata de las instituciones encargadas de despedir a los jóvenes y, en el otro, de las que deben recibirlos, en un proceso cargado de vulnerabilidad social y potencialmente de exclusión.
La implementación de políticas públicas tendrá como principal objetivo ubicar al Estado como garante de los procesos de transición de los jóvenes, evitando responsabilizarlos de manera exclusiva de la gestión de sus vidas.
Las estrategias y los dispositivos a desarrollar deberían ofrecer, como aspecto sobresaliente, la colaboración para mitigar las dificultades que los estudiantes presentan en los primeros años de estudios superiores, cuyos datos de abandono son alarmantes. A su vez, ayudar en el ingreso al mercado laboral, donde la prevalencia del desempleo juvenil es muy alta con respecto a los porcentajes de desempleo en general.
Hasta aquí algunos de los datos obtenidos y las posibles lecturas sobre ellos. A lo largo de la obra, el lector podrá acercarse a las particularidades locales–regionales donde se aplicó el estudio y tomar contacto con diferentes nudos problemáticos que los autores eligieron como centros de interés para profundizar.
Sergio Rascovan
 
Notas
1. APORA es una entidad que nuclea a profesionales que se desempeñan en el campo de la orientación vocacional en todo el país.
2. Dicha investigación fue realizada por Sergio Rascovan en su tesis de Maestría en Salud Mental Comunitaria (UNLa) cuyos resultados figuran en el libro Orientación Vocacional. Una perspectiva crítica, Buenos Aires, Paidós, 2005.
3. Casi simultáneamente con la presente investigación, se han llevado a cabo otras similares, utilizando el mismo modelo de encuesta, en Santiago del Estero (UNSE) y Misiones (Universidad de la Cuenca del Plata).
4. Ver el modelo de la encuesta en el Anexo.
5. Esta opción resultó difícil de precisar por las respuestas múltiples de los encuestados.
6. Ver modelo de la encuesta implementado en el Anexo.

El presente libro es el resultado del esfuerzo conjunto de un equipo de profesionales que se abocaron a la investigación y el estudio de las elecciones vocacionales en jóvenes escolarizados. Ideada y coordinada por el Magister Sergio Rascovan, secretario científico de la Asociación de Profesionales de la Orientación de la República Argentina, ésta es la primera vez que desde la institución se sistematiza una investigación de nivel nacional, aunque todavía no estén representadas todas las provincias.
Nuestra institución, APORA, nuclea desde 1984 a profesionales de la orientación a fin de incentivar el intercambio científico y tiene como propósito aportar a la construcción, en forma colectiva, de los saberes interdisciplinarios que contribuyen a la práctica de la orientación. Reúne entre sus miembros a especialistas que provienen de distintos campos disciplinares: psicólogos, psicopedagogos, licenciados en educación, en trabajo social y otros.
A lo largo de estos años hemos generado distintas acciones que aportaron notablemente a definir el “estado del arte” de la prácticas de la orientación vocacional en la Argentina. Nuestro propósito de intercambio se concretó a través de distintos tipos de jornadas, debates, cursos, congresos, seminarios, y publicaciones. Algunos de carácter formal, ligados a acuerdos con diversas universidades e instituciones (catorce congresos argentinos de la especialidad) y otros en forma espontánea, como, por ejemplo, encuentros de discusión entre colegas de todo el país.
La Asociación desarrolló también varios cursos de formación y actualización de orientadores en diversas instituciones educativas y en hospitales, y finalmente concretó una formación sistemática de posgrado. En ese sentido, la creación de la primera carrera de Postgrado de Especialización en Orientación Vocacional y Educativa, como proyecto conjunto con la Universidad Nacional de Tres de Febrero, ha sido un hito en la historia de la formación de orientadores en el país. Asimismo, ha incentivado activamente la publicación científica por parte de los asociados, desde el boletín institucional, la presentación de trabajos en congresos y jornadas, hasta la publicación de libros.
Como institución pionera en el país, APORA plantea una apertura que contribuya a la discusión y confrontación entre diversas líneas teóricas en orientación. Consideramos fundamentales el desarrollo de nuevas prácticas y la articulación de diversas disciplinas en el tratamiento de los aspectos subjetivos y sociales en el análisis, prevención y abordaje de los problemas vocacionales.
En su función de organización científica, APORA se propone aportar y operar concretamente sobre la formación de orientadores como una manera de transmitir la riqueza de la experiencia colectiva realizada en distintos lugares del país y con la intención, también, de garantizar una práctica responsable y comprometida de esta tarea.
La concepción de una APORA nacional, que nos acompaña desde su fundación, se vio favorecida por la existencia de las nuevas tecnologías que permiten comunicaciones fluidas a distancia en tiempo real. Este hecho, signo de época, permite la apertura de redes, de tal manera que nuestra institución toma la forma de una verdadera asociación federal que abarca distintas geografías provinciales. En esa dirección, la apertura de la delegación Córdoba, recientemente acontecida, pone en acto el despliegue de los propósitos y del estatuto, plasmado hace ya 25 años. Dicha concepción nacional se ha visto claramente reflejada a través de los catorce congresos celebrados en distintos lugares del país y vuelve a ponerse de manifiesto en la convocatoria a investigar, la cual podemos encontrar entre los objetivos estatutarios de la Asociaci?n.la Asociación.
Ahora bien, ¿de qué hablan los orientadores hoy? ¿A qué se refieren los autores de este libro? Subjetividades de época, proyectos de vida, diferencias socio-económicas, escenarios sociales novedosos, políticas públicas en orientación, precariedad laboral, desarrollo profesional, el rol de la escuela, la inclusión laboral, suelen ser los temas que más inquietan a los profesionales de nuestro siglo. En este sentido, en la lectura de los distintos capítulos podremos apreciar el consenso respecto de dichas preocupaciones, las cuales se nos imponen en el trabajo realizado en distintos ámbitos. A su vez, la diferencia de abordajes en la lectura da cuenta de las distancias geográficas y de la diversidad de instituciones en las que operan los orientadores autores: desde la universidad, la escuela y el hospital público. Temáticas ligadas al territorio y a cuestiones locales, que hacen visible la validez de la escritura colectiva. Por otra parte, una investigación es un proceso complejo, sobre todo al ser planteado con alcance nacional y, si bien inevitablemente aparecen espacios vacíos, es capaz de generar construcciones de enorme riqueza.
Para finalizar, podemos decir que este libro va más allá de comunicar un recorte –necesario- de los hallazgos generados en la investigación sobre las elecciones vocacionales de los jóvenes escolarizados, pues aporta interesantes profundizaciones teóricas que enriquecen dicha investigación. Los enfoques teóricos y aproximaciones epistemológicas que encontraremos tienden a alinearse en la construcción de un paradigma crítico respecto de la orientación vocacional.
Esperamos que estos resultados sean leídos y releídos para llegar a nuevas conclusiones, además de las que aquí aparecen mencionadas.
En síntesis, creemos que esta obra fue realizada porque hay profesionales que piensan, elaboran y quieren compartir sus posiciones, realimentando el debate con la comunidad de orientadores, educadores y profesionales de otras áreas afines.
Silvia Feitelevich
Presidenta APORA
Adriana Gullco
Vicepresidenta APORA

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