Condicionantes de la calidad educativa, Los

Condicionantes de la calidad educativa, Los



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"Existe consenso en que el deterioro de la calidad de la educación es uno de los aspectos más graves de la actual crisis educativa. Este consenso es menor cuando se trata de analizar cuáles son las causas de este deterioro y disminuye más aún a la hora de contrastar las diferentes estrategias que se proponen para elevar la calidad de la educación."
Este pasaje de Daniel Filmus anticipa el contenido de los artículos que componen el libro. Los autores reflexionan acerca de las condiciones políticas, institucionales, de formación y curriculares que se requieren para elevar la calidad de la educación de niños y jóvenes.
Esta selección contribuye al análisis y al debate respecto de las nuevas demandas que la sociedad le imprime al sistema educativo y a la institución escolar en un contexto de cambio.

Calidad de la educación: discurso elitista o demanda democratizadora
Daniel Filmus

Nuevas demandas a la educación y a la institución escolar y la profesionalización de los docentes
María Inés Abrile de Vollmer

Educación y democracia: un marco para la calidad
Graciela Frigerio

La calidad de la educación y los valores
Néstor Ribet y María Isabel Giacchino de Ribet

Continuidades y rupturas en la dinámica institucional de las escuelas medias argentinas
Guillermina Tiramonti

Evaluación y calidad de la educación
Elvira Teijido de Suñer

Problemas y perspectivas de la formación docente
Alejandra Birgin y Silvia Duschatzky

Silvia Duschatzky

Licenciada en Ciencias de la Educación y Magíster en Sociología de la Cultura y Análisis Cultural (IDAES-UNSaM). Es investigadora del Programa Políticas, Lenguajes y Subjetividades en Educación (Área Educación – FLACSO Argentina), Coordinadora del Diploma Superior y de la Especialización en Gestión Educativa, del seminario de posgrado “Subjetividades mediáticas y educación” y de los cursos de posgrado “Pedagogía Mutante” y “Clínica de situaciones en la escuela: escribir las prácticas, construir problemas, investigar modos de intervención. Coordinó, hasta 2014, el seminario de posgrado “Adolescencia en los bordes, políticas de lectura”. Ha sido directora del proyecto de investigación “Violencia, escuela y subjetividad. Sobre las formas de violencia contemporánea, su relación con la experiencia escolar y con los modos de producción subjetiva en jóvenes urbanos”, subsidiado por la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica y del proyecto “Formas contemporáneas de agenciamiento educativo” subsidiado por el FONCyT (Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva). Es autora y coautora de numerosas publicaciones.

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Daniel Filmus

Sociólogo, educador y político. Obtuvo dos títulos de posgrado: una Especialización en Educación de Adultos y una Maestría en Educación. Fue director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) Sede Argentina, durante 8 años. Ocupó el cargo de Ministro de Educación, Ciencia y Tecnología de Argentina durante la primera presidencia de Néstor Kirchner, en el período 2003-2007. Además se desempeñó como Secretario de Educación de la Ciudad de Buenos Aires en el período 2000-2003.

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Graciela Frigerio

Educadora e investigadora argentina. Doctora en Educación por la Universidad de París, ha dirigido y dirige distintas experiencias de formación de posgrado en universidades del país y del exterior, como profesora invitada recorre universidades, institutos, centros de formación, escuelas y organizaciones aportando sus investigaciones y reflexiones en torno a las instituciones, las relaciones entre generaciones y las tareas de educar, cuidar y curar. Una de las experiencias institucionales que dirigió ha sido el Centro de Estudios Multidisciplinarios, desde sus seminarios de carácter transdisciplinario y sus publicaciones ha propuesto y se han generado lecturas y andamiajes conceptuales originales que han dejado marcas en la formación y en la acción de profesionales de la educación, de la salud y de trabajo social. En la actualidad es profesora de la Facultad de Humanidades y Ciencias en la Universidad Nacional del Litoral (UNL), coordina los Ateneos de Pensamiento Clínico sobre las instituciones en las ciudades de Montevideo y de Buenos Aires y ha fundado el Grupo Rioplatense de Estudios de Psicoanálisis y Educación.

Foto Ricardo Aure / Lanueva.com

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Guillermina Tiramonti

Licenciada en Ciencia Política (Universidad del Salvador) y Master en Educación y Sociedad. Fue Directora de la FLACSO entre los años 2003 y 2009. Coordinó el Área Educación y Sociedad de la FLACSO entre los años 1993 y 2000. Actualmente es docente e integrante del Consejo Académico de la Maestría en Ciencias Sociales con orientación en Educación de FLACSO, maestría que dirigió entre los años 1995 y 2013. Es Directora Académica del Seminario virtual La educación secundaria: principales temas y problemas en perspectiva latinoamericana y docente del Diploma Superior en Gestión Educativa, también de FLACSO. En la docencia universitaria se desempeña como Profesora titular regular de la cátedra Políticas Educativas de la Universidad Nacional de La Plata. Ha desarrollado actividades como consultora para varios organismos nacionales e internacionales (OEI, CEPAL, INAP, BM). Dirige la revista Propuesta Educativa. Entre sus publicaciones se destacan La formación docente: cultura escuela y política. Debates y experiencias, Ed.Troquel, Buenos Aires, 1998 (co-compiladora); Política de modernización universitaria y cambio institucional, UNLP, La Plata, 1999 (co-compiladora) y Modernización educativa de los 90 ¿El fin de la ilusión emancipadora?, Ed. Temas, Buenos Aires, 2001, La educación de las elites, Paidós, Buenos Aires, 2008 (co-autora) y Variaciones de la forma escolar. Límites y posibilidades de la escuela media, FLACSO-Ed. Homo Sapiens, 2011, Buenos Aires (dir.).

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Existe consenso en que el deterioro de la calidad de la educación es uno de los aspectos más graves de la actual crisis educativa. Este consenso es menor cuando se trata de analizar cuáles son las causas de este deterioro y disminuye más aún a la hora de contrastar las diferentes estrategias que se proponen para elevar la calidad de la educación.
¿Qué se entiende por una educación de calidad? ¿Es posible evaluarla? ¿Cómo mejorar la calidad educativa en el marco de la actual crisis? ¿Se trata sólo de una cuestión de recursos materiales? ¿Alcanza con modificar leyes, reglamentos y contenidos? ¿Qué papel debe desempeñar el docente? ¿Cómo modificar la organización institucional y mejorar la formación del maestro? ¿Educación de calidad para unos pocos o para todos?
Estas son algunas de las preguntas que los educadores nos hacemos cotidianamente y que en el presente texto tratamos de abordar. Por supuesto los trabajos compilados no pretenden dar respuestas acabadas a las problemáticas planteadas. Simplemente intentan abrir perspectivas y senderos para reflexionar acerca de los factores que condicionan la posibilidad de acceder a una educación de calidad. Se trata de artículos que plantean enfoques complementarios y no necesariamente coincidentes, que invitan al debate colectivo con el objetivo de aportar a la elaboración de propuestas alternativas.
El primer artículo enfatiza en la necesidad de reivindicar el carácter democratizador que conlleva la demanda por una educación de calidad para todos los argentinos y en esta dirección se sustenta en algunos de los conceptos postulados por Graciela Frigerio en su trabajo. Las políticas educativas están condicionadas y a la vez son parte de las políticas de "justicia, memoria y conocimiento" que posibiliten generar el marco democrático para que las "instituciones educativas puedan cumplir con la especificidad de su mandato: istribuir, socializar el saber socialmente elaborado y crear condiciones para la construcción del lazo social".
Los textos de María Inés Vollmer y Guillermina Tiramonti abordan principalmente las problemáticas institucionales a atender para elevar los niveles de calidad de nuestra educación. También enfatizan, al igual que el trabajo de Birgin y Duschasky, en la necesidad de profesionalizar el rol docente para afrontar los desafíos que presentan las transformaciones económico-sociales y científico-tecnológicas. La mayor complejidad del mundo actual y la tendencia a ampliar la capacidad en la toma de decisiones en los aspectos organizativos y pedagógicos de las escuelas requieren de docentes con otro tipo de formación de base y de nuevas y mejores condiciones materiales e institucionales de trabajo. No se trata de un cambio cosmético, "es necesario atreverse a incluir la institución (educativa) en la actual complejidad, repensando su ethos desde las claves de la época. Es algo más que un reciclaje de la formación docente, un cambio curricular, es algo más que uno u otro proyecto de compensación".
En este marco, Ribet y Giachino colocan en el centro de la discusión la necesidad de incluir la perspectiva de los valores: "No hay calidad de la educación sin propuesta de valores, porque son estos los que la sustentan y le dan sentido". No siempre tenida en cuenta, esta perspectiva presenta un serio desafío para los docentes. Los autores advierten que los valores no se enseñan únicamente desde los contenidos, deben encarnarse en las conductas cotidianas para que sean efectivamente incorporados por estudiantes. En este sentido se destacan aquellos valores planteados como comunes para la comunidad nacional en la Ley Federal de Educación: "vida, libertad, bien, verdad, paz, solidaridad, igualdad y justicia".
Por último, el trabajo de Elvira Suñer nos introduce en una de las temáticas más debatidas en los últimos tiempos: ¿Qué características debería tener un modelo de evaluación de la calidad de la educación? La relevancia, oportunidad y credibilidad aparecen como fundamentales para que «en la vida institucional y en el sistema educativo se perciba la evaluación consensuada y captada como un bien permanente, que permita superar la improvisación y conocer los logros reales y concretos, en vistas a sentir el proceso y producto educativo como eficaz».
El consenso en torno al alto grado de deterioro en que se halla la calidad de nuestro sistema educativo no es garantía de su superación. Tampoco lo es la elaboración de políticas y normativas destinadas a mejorar la calidad si ellas no logran modificar la práctica cotidiana del aula. La historia nos muestra que numerosas estrategias de transformación educativa no han logrado entrar en las escuelas. Para que ello ocurra es necesario generalizar el debate acerca de las condiciones políticas, materiales, institucionales, de formación, curriculares, etc., que se requieren para elevar la calidad de la educación que reciben nuestros niños y jóvenes. Sin el protagonismo activo de la comunidad educativa y en particular de los docentes, todo intento de mejora quedará en los papeles.
Aportar algunos elementos para que se fortalezca este debate y contribuir al afianzamiento del papel protagónico de los docentes en el proceso de transformación educativa es la pequeña contribución que pretendemos brindar quienes participamos del presente texto.

Daniel Filmus

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